lunes, 7 de febrero de 2011

Guadalajara

G U A D A L A J A R A .

Guadalajara la ciudad de las cinco “a”….¡Guadalajara en un llano, México en una laguna … me he de comer esa tuna…aunque me espine la mano! …!Guadalajara hermosa, hueles a limpia rosa temprana!
Ciudad coqueta que a todos fascina, ahora y antes…ahora y siempre. El maestro Altamirano tuvo palabras elogiosas para la Guadalajara de 1863, llamándola: “la reina de occidente” y “la primera ciudad del interior” en su novela “Clemencia”. Le adjudicó más de 80 mil habitantes en el año de 1738; y abunda sobre ella diciendo: “ la vista no puede menos que quedar encantada al ver brotar de la llanura, como una visión mágica a la bella capital de Jalisco, con sus soberbias y blancas torres y cúpulas, y sus elegantes edificios, que brillan entre el fondo verde oscuro de sus dilatados jardines.” La ciudad de Guadalajara la fundó el conquistador español Cristóbal de Oñate en el año de 1542.
Cuna de mujeres bonitas, Altamirano también dice al respecto: “En otras partes las mujeres apenas asoman las narices por sus balcones para ver pasar al viajero, y se apresuran a esconderse para no ser examinadas de cerca. En Guadalajara las mujeres se presentan francas y risueñas, comprendiendo muy bien que no es preciso ser mojigatas para ser virtuosas.”…
Hoy, la misma encantadora Ciudad con sus viejos y perdurables edificios coloniales de cantera amarilla, y sus monumentos bien conservados; a la vez Ciudad Moderna con amplias avenidas, parques y jardines; elevados edificios; con su millón y medio de habitantes fijos y ambulantes de todas partes de México y del extranjero; por eso mismo ciudad anárquica, con ríos de gente que vomitan las bocacalles, principalmente en el centro.
La llaman “La capital mundial del tequila”, por ser el mayor productor de la bebida más conocida y representativa de México en el mundo, producida por primera vez, dicen, en el siglo XVIII por don José Cuervo.
Se asocia también con Jalisco y su capital el origen de la “Charrería”. La figura del “Charro” se remonta a la época de la colonia con la aparición de las haciendas y posteriormente con la de los llamados “Chinacos” (guerrilleros liberales del siglo XIX) y en el pasado siglo XX cuando llega a México el esplendor del Cine, es Jalisco uno de los lugares en donde mejor se explotan los paisajes y el folclore de temas campiranos y sus imprescindibles charros. Famosísimas fueron las películas: “Allá en el Rancho Grande”, con el jalisciense Tito Guízar y la actriz también de Jalisco, Esther Fernández, capaces de llenar las salas cinematográficas de toda la América Latina . Después Jorge Negrete y Gloria Marín reafirmaron el éxito del cine mexicano con la película ¡Ay Jalisco, no te rajes!
También se afirma que “los mariachis” tuvieron su origen en la parte occidental de la República, entre Jalisco y Nayarit, y se les considera símbolos de la cultura popular mexicana y creadores de hermosas piezas musicales que reafirman el sentimiento de la mexicanidad.¿ Quién no ha escuchado la canción “Guadalajara” de Pepe Guízar? o “el Jarabe Tapatío” venido desde mediados del siglo XVIII. El más famoso mariachi Vargas de Tecalitlán y su director Silvestre compusieron por su parte el tan popular y emotivo “Son de la Negra”.
En el centro de la ciudad podemos contemplar aún su famosa catedral con sus torres góticas, construidas desde 1558 hasta 1618, mezclada su estructura con otros estilos arquitectónicos como el barroco y el plateresco.
Acorde con su fama de bastión del catolicismo en México, el centro de la ciudad dibuja una cruz perfecta, con la catedral como corazón y sus cuatro parques aledaños como extremidades; con orientación superior hacia el oeste, en donde se encuentra la “Plaza Guadalajara” o de “Los Laureles”. Hacia el oriente “La Plaza Liberación”; hacia el norte se encuentra “La Rotonda de los Jaliscienses Ilustres” y hacia el sur “La Plaza de Armas.”
En partes laterales de cada parque se encuentran sendas joyas arquitectónicas coloniales. En el mismo orden de las plazas están: el edificio del Ayuntamiento Municipal, una construcción relativamente nueva (1952) y muestra en la parte exterior bellos portales y en su interior murales pintados por Gabriel Flores en los que se contempla la fundación de la ciudad de Guadalajara.
El Teatro Degollado, el Palacio Legislativo y el de Justicia son las construcciones que adornan la” Plaza de la Liberación” o de las “Dos Copas”, la plaza más grande de las cuatro. El primero, el principal teatro de la ciudad; es una sólida construcción que compite en belleza con la catedral. Se comenzó a construir en 1856 bajo los diseños del Arquitecto Jacobo Gálvez. Se diseñó en estilo neoclásico y sobre las 16 columnas corintias de su parte frontal hay un gran mármol en el que se representa al dios Apolo y las nueve musas. En el interior se pueden admirar los frescos pintados por el artista Gerardo Suárez basado en la célebre obra de la Divina Comedia de Dante y los murales de Felipe Castro.
La Plaza de la Liberación continúa atrás del teatro pasando por la Plaza Tapatía en donde hay una fuente que se llama de la Inmolación de Quetzalcóatl; el corredor peatonal continúa hasta llegar a las puertas del Instituto Cultural Cabañas construcción que data de 1810, obra del famoso arquitecto español Manuel Tolsá. de modelo neoclásico. Se le llamó Hospicio Cabañas porque albergó un orfanato durante 150 años. Entre 1936-1939 José Clemente Orozco pintó 53 murales en paredes y bóvedas y en la capilla mayor, entre ellos la que por muchos estudiosos es considerada su obra maestra: el “Hombre de Fuego”.
E l Museo Regional de Jalisco adorna también el parque de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres que consiste en una estructura circular sostenida por 17 columnas estriadas, construida en 1952 para guardar los restos de jaliscienses distinguidos. Las fuentes de información dicen que son 19 las estatuas que circundan la rotonda ,… pero yo conté 26. Entre ellas ciertamente hay personajes de alto perfil, y gran impacto en la historia de nuestro país y algunos han trascendido sus fronteras. Entre ellos están: el Jurista Ignacio L. Vallarta (1830-1893); el Muralista José Clemente Orozco (1883-1949); Agustín Yáñez (1904-1980) literato, gobernador, Secretario de Educación Pública. El pintor paisajista Gerardo Murillo, “Dr. Atl” (1875-1964) que captó en vivo y en directo la erupción del volcán Paricutín (1943). El patriota Valentín Gómez Farías (1781-1858) precursor del Liberalismo Político en México, correligionario del Benemérito Benito Juárez; generador de las Leyes de Reforma especialmente en lo que concernía a quitar al clero el poder casi “omnímodo” que poseía. Cinco veces Presidente de México. Defensor incansable del Federalismo..
Por último, en la Plaza de Armas está ubicado el Palacio de Gobierno construido a finales del siglo XVIII y, al igual que la catedral, combina varios estilos arquitectónicos como el neoclásico y el churrigueresco. En su interior lo más significativo son las pinturas murales de J. Clemente Orozco. En este Palacio Don Miguel Hidalgo firmó y expidió el “ Decreto que abolía la esclavitud en México”. Y en su fachada existe una placa que dice: “Este edificio fue Palacio Nacional del 14 de febrero al 19 de marzo de 1858 y residencia del Presidente de la República don Benito Juárez.”
Guadalajara tiene un mercadote sensacional con una variedad insuperable de productos comerciales para satisfacer las necesidades de toda la población local y regional; se llama el mercado: “Libertad” o “de San Juan de Dios”, y ahí hay de todo: se encuentra comida ordinaria o típica como la “birria” o las tortas ahogadas; hay mucha ropa, talabartería, zapatos y huaraches; dulces de todas clases y es notable el comercio de joyas de oro y plata. No se nota extrema pobreza.
En cuanto a la cultura uno quisiera creer que es verdad lo que se dice: que es de un nivel alto por cuanto hay una intensa actividad en ese renglón: exposiciones, ferias del libro, muchas y grandes librerías y muchas Universidades y escuelas y que el analfabetismo anda en un porcentaje del 2.56% supongo que en la ciudad, porque en el estado según el INEGI (2005) marca el 5.5% y la media nacional está en 8.3%, aunque la Cultura en Jalisco sufra con mucha frecuencia los embates de una parte del clero trasnochado.
Una cosa que sí decepciona es que los productos artesanales de Tlaquepaque que antes estaban al alcance de cualquier bolsillo, ahora se cotizan a altos precios o en dólares y a las tiendas donde los expenden sólo entran los gringos o los turistas que muestran esa moneda. Los mercados están repletos de chucherías que hacen pasar por artesanías, de ínfima calidad y muchas veces “hechas en China”.
No puede escapar una ciudad como ésta de los males que sufren las macrociudades, como por ejemplo: la insuficiencia de los servicios públicos de saneamiento (hay mucha basura en las calles céntricas y mucho ruido); los problemas de transporte, de alumbrado, inmigración etc. Y ahora, el flagelo que pesa sobre la población en general de todas partes: la endemoniada criminalidad de los traficantes de drogas.
Así vieron mis ojos a Guadalajara en esta mi segunda visita después de 25 años de la primera. Aquella fue en compañía de mis dos hijos y de mi finada esposa Elvira, y esta vez acompañando a mi hijo Federico, su esposa Georgina y sus dos hijos: Pablo y Andrea. El recorrido por la ciudad lo hicimos en el novedoso servicio de “turibús”, cómodo y barato, guiado y descrito de manera oportuna, y era de ver a mis nietos tan interesados y divertidos. Hay tres rutas y las tres recorrimos en un solo día. La primera ruta es a Tlaquepaque, la segunda a la “Plaza del Sol” y la tercera a Zapopan.
Nuestro viaje se realizó en autobús sin ningún contratiempo a pesar de ser época “alta” de turismo, porque que estamos en vísperas de la Navidad.
Florencio Castrejón Angel. CDD
Dic. de 2010.

Una Buena Lección

U N A B U E N A L E C C I O N

Me parece que todo empezó desde que algunos abogados democráticos ofrecieron sus servicios a Maestros Jubilados para entablar juicios legales, reclamando dineros no pagados por la SEP o por el ISSSTE y aparentemente olvidados. Dentro de esos recursos que nos corresponden están: diferencias por incrementos a las plazas en las que nos jubilamos no aplicados a nuestra pensión; los noventa días de aguinaldo que ya recibían los trabajadores activos y nosotros no, y ahora se reclama una “prima de antigüedad” que andaba perdida.
Pero no solamente por dinero hemos luchado, también por otros derechos de carácter laboral, político, sindical y social. Además, las luchas y movilizaciones del Magisterio Morelense son cíclicas y los maestros ya estamos acostumbrados que todos los beneficios, por pocos o limitados que sean, se logran “a gritos y sombrerazos,” de otra manera no llegan.
Hagamos un breve repaso: en 1980, estando aún en servicio activo, hicimos una huelga de 43 días de duración, (del 13 de octubre al 24 de noviembre de 1980); una caminata de Cuernavaca al Distrito Federal (4-7 nov. 1980); y una huelga de hambre (28 marzo-5 abril 1981)contra un fraude sindical. Se luchó porque nos hicieran caso; contra el cacicazgo de Carlos Jongitud Barrios, Presidente Vitalicio de la llamada Vanguardia Revolucionaria del SNTE; aumento de salarios y por la convocatoria para la renovación del comité seccional; así como contra la negligencia del ISSSTE.
En el último tercio del mes de noviembre de 2005 el grupo de jubilados de Morelos se movilizó para reclamar al gobierno del Estado el pago de 50 días de aguinaldo para completar los 90 días que pagaban a los activos. Pedimos el apoyo a éstos y ellos con su entusiasmo, su juventud y con toda su sinceridad y comprensión nos ayudaron a ver realizado nuestro sueño.
En correspondencia, participamos con ellos en su movimiento de agosto de 2008, cuando se vieron en la necesidad de rechazar la pseudo Alianza para la Calidad de la Educación (ACE) que no es otra cosa que una más de las trapacerías de la cacique Gordillo para hacer negocios al amparo del presupuesto destinado a la educación. Salimos con ellos a las calles a gritar en contra de la represión desatada por el gobierno panista, en diferentes plazas del estado y durante el desfile del 30 de septiembre en honor de José Ma. Morelos en la ciudad de Cuautla en la culminación de la lucha y en reemplazo del desfile oficial suspendido por el mismo gobierno.
En estos días nuevamente nosotros los jubilados estamos en pié de lucha para recuperar una “prima de antigüedad” escamoteada por la SEP. Siguiendo la misma ruta de costumbre, al principio, el SNTE se hizo “ojo de hormiga,” pero cuando vio que las posibilidades eran reales, se montó en la ola al tiempo que decía: “este sombrero me gusta… y me lo pongo”.
Por una parte, ¡Qué bueno! que los “charros” con su peso político apoyen e inclinen la balanza a favor de los jubilados, pero no hay que olvidar que ellos (genio y figura…) “no dan paso sin huarache” y sin querer queriendo dividen al grupo, porque también siempre hay gente, aunque sean pocos, que los siguen por donde los lleven. Pero esta vez, 17 de enero de 2011, recibieron una buena lección. Resulta que como era el día definitivo para dar una respuesta a nuestra petición, la “Comisión Negociadora citó a los jubilados a una concentración en el Palacio Legislativo; y la Sección XIX del SNTE citó a otra paralela en la Plaza de Armas de Cuernavaca, a sabiendas de que está ocupada por una pista de hielo. Para los jubilados foráneos les envió camiones, les dio tortas y agua y les repartió gorras blancas como distintivo con el logotipo del SNTE.
Muchos maestros aceptaron estas facilidades y así fueron llegando al lugar señalado, solamente que cuando se dieron cuenta de que no había espacio para la manifestación ni seriedad en la organización, encaminaron sus pasos hacia el Palacio Legislativo que ya estaba casi lleno por los demás. Escondieron sus gorritas y se sumaron al contingente que ya estaba por iniciar una marcha alrededor del Palacio del Poder Ejecutivo.
Así, todos unidos, con todo el entusiasmo posible, con la misma voz y las mismas consignas: …¡jubilados unidos,… jamás serán vencidos!...¡con bastón y sin bastón…todos vamos al plantón! marchamos una vez más exigiendo lo que por ley nos corresponde. Después, un mitin a un costado de la sede del Gobierno Estatal; y a las cuatro de la tarde regresamos al Palacio Legislativo para recibir la información, por parte de la Comisión negociadora, de que ya habían concedido la cantidad de 76 millones de pesos para repartirlos equitativamente entre los 8 mil jubilados del estado de Morelos. Preguntaron a los presentes si se aceptaba esa cantidad e inmediatamente se escuchó en coro…¡No!... Entonces…¿proseguimos la lucha?…¡Sí! …fue la respuesta.
Lo más agradable para mí fue la acción de muchos compañeros que con su limpia conciencia política hicieron pasar un mal rato a los que se dicen sus representantes sin serlo, y que esta acción también aplica para ocasiones de más trascendencia, como por ejemplo las elecciones de los gobernantes. “recibir todo lo que les ofrezcan” y a la hora de votar, hacerlo por quien mejor garantice sus intereses.

Florencio Castrejón Angel CDD
Enero de 2011

Samuel Ruiz

S A M U E L R U I Z G A R C I A (el “Tatic”)
La noticia de la muerte del Obispo Samuel Ruiz García, el Tatic, como le llamaban los indígenas de Chiapas, ha dejado un gran portillo difícil de resanar en el corazón de todos sus devotos; como lo muestran los numerosos y sentidos mensajes de condolencias que han inundado las páginas de los periódicos de circulación nacional. ¡Cuántos mensajes de dolor, despedida y reconocimiento! …
Entre las expresiones más sensatas están las del editorial de la Jornada que dice: “deja un amplio y profundo sentir de orfandad” para los pueblos indígenas de México, los organismos defensores de los derechos humanos, los sectores progresistas de la iglesia Católica y, en general, para los ciudadanos que aspiran a un país más justo, digno y equitativo.
Nació Samuel Ruiz en la ciudad de Irapuato, Gto. el 3 de noviembre de 1924 y sus primeros pasos como joven y estudiante religioso fueron entre su tierra natal y la ciudad de León, de la misma entidad, ya que por influencia familiar y del medio social del Bajío ingresó al Seminario de esta última ciudad, en una época de mucha convulsión política originada por un conflicto religioso nacional llamado entonces “la guerra cristera”. De ahí lo enviaron a Roma a estudiar en la Universidad Gregoriana y allá fue ordenado sacerdote . Las condiciones sociales allá también eran críticas y las cosas estaban peor, como consecuencia de la segunda guerra mundial . Ambas realidades lo sensibilizaron .
En 1954 regresó a León Gto. y fue designado Rector del Seminario en donde había estudiado. Ciertamente la formación eclesiástica de Samuel Ruiz había sido para ser un “obispo tradicional”, un obispo “de poder”; sin embargo… en 1959 es designado Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas.. Una diócesis singular, la misma que sirvió cuatro siglos atrás Fray Bartolomé de las Casas, dominico español (1484-1566). Habitada en su mayoría por indígenas esclavizados, considerados irracionales por los conquistadores. El Obispo Bartolomé se convirtió en su defensor y apologista ante la Corte Española . Con justicia ahora se le considera un “precursor de los derechos humanos.”
A poco de empezar a recorrer su diócesis, Samuel Ruiz se dio cuenta de que las condiciones de sus feligreses no había cambiado sustancialmente, seguían siendo pobres y despreciados. En el último tercio del siglo XX, Chiapas era baluarte de terratenientes que en poco se diferenciaban de los encomenderos de la conquista, madereros destructores de bosques y cafetaleros. Fue en su transitar por los caminos de herradura de la selva Lacandona lo que lo encaminó a su propia “conversión”. No pudo ser indiferente ante esa triste situación que lo colocó en la realidad.
¿Y cuál era esa “realidad”?...la que paradójicamente ha existido y existe en ese Chiapas exuberante de las gigantescas ceibas y caobas; de esos frondosos mangos y chicozapotes; de ubérrimas tierras cafetaleras y caudalosos ríos: Grijalva, Usumacinta y Coatán. Debajo de ese cielo de abundancia existe un universo humano de inequidad, de opresión, miseria, hambre, discriminación y muerte.
Pero dio la casualidad de que Samuel Ruiz asistió en 1962-65 al Concilio Vaticano II realizado en Roma bajo el auspicio del papa Juan XXIII. Allí contemporizó con otro religioso mexicano que abría brecha en ese mundo con su Teología de la Liberación tratando de humanizar la práctica del cristianismo en el mundo de la iglesia Católica: Don Sergio Méndez Arceo, séptimo Obispo de la Diócesis de Cuernavaca.
En su posterior participación en la segunda conferencia general del Episcopado Latinoamericano efectuado en Medellín Col. en 1968, su convicción se nutrió, según sus propias palabras, “con el aporte antropológico que ponía en evidencia que, a nombre de la fe y de la acción misionera, se tenía una acción destructiva hacia diferentes culturas americanas. En nombre de Dios habíamos contribuido a arrasar pueblos enteros .
Dice de él Enrique Dussel (Filósofo): el joven Obispo sufre una conversión radical. Ya en 1968 fue uno de los cuatro oradores sobre el tema de la pastoral indígena en la Conferencia del CELAM, donde manifestó su calibre latinoamericano. Brillaría en América Latina como miembro de una camada de obispos que optaron por los pobres del continente, junto a Helder Cámara, en Brasil; Leónides Proaño, en Ecuador, y Oscar Romero en El Salvador. Será uno de los reformadores de la Iglesia, fundamentando bíblicamente la revolucionaria Teología de la Liberación que estaba naciendo. Pero aún más, la llevó a la práctica en su pueblo indígena de Chiapas. Aprendió dos lenguas mayas y se transformó en el profeta de su pueblo.
Uno de los retos mayores que se planteó Samuel Ruiz fue cómo recuperar la dignidad robada a los indígenas que carecían ahora de una mínima autoestima, y encontró que si no era por su propia acción sería una tarea casi imposible de lograr, como lo había sido durante tantos siglos de repetir una doctrina y una pastoral paternalistas, como acostumbran tanto el estado como la propia iglesia.
Luego, y en contraposición de la mayoría de los obispos mexicanos y de su jerarquía y dejando a un lado un poco de “ortodoxia”, creó nuevos conceptos en busca de que los indígenas feligreses en su mayoría, cambiaran de actitud y pretendieran “autovalorarse” para practicar un cristianismo más puro. Para ello fomentó un movimiento de diáconos y catequistas autóctonos para compartir con ellos las tareas de la evangelización. Eso le valió en encono de quienes en la iglesia católica favorecen el ministerio centrado en los sacerdotes. Al ampliar su labor y entregar muchas de las funciones concebidas originalmente sólo para quienes ejercen el sacerdocio (democratización?), Samuel Ruiz desafió al elitismo que exalta muy por encima de la feligresía a los curas ordenados. Los guardianes de la pureza de la casta sacerdotal lo hostigaron todavía más cuando se atrevió a ordenar diáconos permanentes casados y dejó entrever que para completar el desarrollo sería necesario llegar a la ordenación de sacerdotes indígenas con vínculo matrimonial.
Esa fue también su respuesta a las acusaciones que le hacían sus colegas obispos encabezados por el Nuncio Apostólico, de que su diócesis era una de las más descatolizadas de la República por la labor de proselitismo que llevaban a cabo en Chiapas las sectas evangélicas que estaban en boga. Un análisis detenido de la pastoral de Samuel Ruiz evidencia que lo sucedido durante sus cuatro décadas al frente de la Diócesis de san Cristóbal de las Casas fue en realidad una “revitalización” del catolicismo en poblaciones preponderantemente indígenas. Antes de él la característica del trabajo pastoral católico fue la ausencia, o visitas fugaces, de sacerdotes en los pueblos indios. El Obispo pudo ver con claridad que era necesario involucrar decididamente a los indígenas en el trabajo eclesiástico, tal como lo hacían las iglesias evangélicas, cuyo desarrollo estaba en manos de los creyentes.
“Eso le valió haber sido dentro de la iglesia objeto de incomprensiones, desaires, malinterpretaciones, cobardías, denuncias, aislamientos y componendas con los señores de su mundo. Y de vituperios, calumnias, difamaciones, persecusiones y amenazas de muerte fuera de ella ” ( Miguel Concha ).
Pero…¿ qué sucedió cuando…el 1º de enero de 1994 surge en Chiapas la rebelión armada? ¿cuándo millares de indígenas dijeron ¡Basta! ¡Basta ya de tanta injusticia y discriminación de los indígenas! Sucedió que, …de inmediato acusaron sin pruebas a Samuel Ruiz de ser el instigador principal, por parte del gobierno y sus socios finqueros y terratenientes reforzados por los medios de comunicación.
Y sin embargo, poco después ambos beligerantes se quitaban las puntas convenciendo al Obispo Samuel Ruiz para que sirviera de “mediador” en la confrontación a fin de evitar un mayor derrame de sangre. ¿Qué vieron en el Obispo para creer que era la única persona capaz de sentar a dialogar a gobierno y rebeldes?
Seguramente lo que era obvio: una gran autoridad moral; ganada con trabajo durante 40 años. Culminación de sus características personales de “mediador nato y hábil” (Magdalena Gómez) además de su inteligencia y su humildad como un verdadero cristiano.
El Señor Obispo Samuel Ruiz ya no alcanzará a ver el desenlace de esa “Rebelión de los Indígenas”. ¡Descanse en Paz “el Tatic” Samuel ¡

Florencio Castrejón Angel CDD
Enero de 2011.