S U D A M É R I C A
Relatos de viaje.
En tanto que muchos compatriotas tiran para el norte del continente por diversos motivos yo jalé para el sur en visita turística a nuestros hermanos latinoamericanos de Uruguay y de Buenos Aires, Argent.; recorriendo la pequeña distancia en línea recta aérea de aproximadamente 8 mil kilómetros.
¿Motivo o pretexto?... No pude resistir la invitación de mi hijo Federico para acompañarlo a un Primer Congreso Latinoamericano de Ecología Química, a celebrarse en Colonia del Sacramento, Rep. de Uruguay, en compañía también de su hijo Pablo, mi nieto, de trece años de edad. A sabiendas de que las relaciones de cooperación entre los pueblos latinoamericanos son ahora un tanto frías por culpa de nuestros gobiernos neoliberales que sólo miran deslumbrados hacia los países muy desarrollados de Europa y de los Estados Unidos, aunque sea en un trato desigual, de patrón a empleado; de cacique a peón; de imperialismo a súbditos.
En otros tiempos esas relaciones fueron más intensas que hoy a pesar de la dificultad del transporte exclusivamente por mar, y hubo más intercambio amistoso. Tiempos memorables fueron aquellos cuando uno de los poetas mexicanos de lujo, Amado Nervo, fue nombrado Ministro Plenipotenciario de México para los países de Argentina y Uruguay a principios del siglo XX. y encontró la muerte en el cumplimiento de su deber en este último país; no sobra mencionar que recibió los homenajes sin precedente por su buen desempeño a favor de la cooperación y la amistad entre los pueblos americanos.
Después, cuando la industria cinematográfica tuvo su época de oro, hubo también un intenso intercambio, siendo varios de sus mejores exponentes tan populares allá como aquí. Personajes como: Marga López, Libertad Lamarque, el Che Reyes y otros, hicieron carrera aquí y la fama de nuestros ídolos del cine y cantantes llegó hasta Sudamérica. Ahora que las formas de viajar son más fáciles, cómodas y rápidas creo que es necesario reactivar esas buenas y necesarias relaciones.
Tras vencer algunas dificultades administrativas, con el criterio anterior emprendimos el viaje desde la ciudad de México D.F. el jueves 14 de octubre de 2010, a las 11:30 de la noche. El primer impacto de un viaje largo como éste para quienes no estamos acostumbrados a viajar por los aires tuvo una rara sensación de entusiasmo mezclado con temor y enigma, quizás un poco mayor para mi nieto por ser su primera experiencia en estos trajines; aunque debo reconocer que en ningún momento demostró ninguna alteración emocional fuera de lo común. El vuelo duró 8 horas a Santiago de Chile en cuyo aeropuerto hicimos escala para abordar otro avión que nos llevó a Montevideo, la hermosa capital de Uruguay, tras una espera de cuatro horas. Nos fue imposible conocer siquiera un poco de la ciudad capital de la República de Chile; lo único notable fue su cielo nublado y su temperatura fría.
Casi al terminar de elevarnos por encima de las nubes pudimos gozar primero de un sol espléndido y luego observar hacia abajo a través de la ventanilla de nuestro avión LAN (Líneas Andinas), las semi-nevadas cumbres de la Cordillera de los Andes, aunque en parte también estaban cubiertas por las nubes. El vuelo duró dos horas cruzando todo el cono sur, más o menos siguiendo el paralelo 35 del hemisferio meridional. Muy cerca y al norte de Santiago se encuentra ubicado el monte más elevado de América: el Aconcagua, en territorio de Argentina con 6 959 metros de elevación; 1 500 metros más que el Popocatépetl. No se alcanza a observar desde el avión.
Todo el trayecto de Santiago a Montevideo estuvo igual de nublado y al aterrizar en esta ciudad hacía viento y una leve llovizna; es que nos fuimos con la finta de que allá era Primavera y yo ya mero ni suéter llevaba.
Lo primero que llamó nuestra atención fue el edificio nuevo y moderno del aeropuerto que semeja un plato boca abajo sobre una estructura tubular . Abordamos un autobús de servicio urbano que casi nos lleva a las puertas de un modesto hotel “Mediterráneo” en donde Federico ya había hecho las reservaciones necesarias. El camino es largo pero transita el autobús por amplias avenidas sin el tráfico complicado de otras ciudades. Por la noche salimos a la calle con todo y frío y como cena probamos unas tradicionales “empanadas” de diversos sabores, … pero le voy más a nuestras ricas quesadillas.
El viento, la llovizna y el frío con que nos recibió Montevideo duraron toda la noche y el amanecer del día sábado; no obstante, ese día nos aventuramos a recorrer las calles principales de la Ciudad Vieja, después de un ligero desayuno en el hotel; caminamos al azar por la Av. 18 de julio cuando aún estaban cerrados los negocios, llegamos a la Plaza Independencia, rodeada de soberbios edificios de un estilo arquitectónico llamado: “Eclecticismo Historicista” en lenguaje uruguayo; y otros clasificados como: “Art Deco”, “modernista” o “neoclasicismo español o italiano”.
Entre todos ellos está el edificio de la Presidencia de la República discreto y moderno. Toda la Plaza tiene como vigía permanente la estatua ecuestre de José Gervasio Artigas, héroe Independista de Uruguay que a su derecha tiene un asta donde ondea su lábaro Patrio, un lienzo blanco con cuatro franjas horizontales de color azul celeste, y en el ángulo superior izquierdo un sol radiante Más al fondo se contempla un hermoso edificio de estilo clásico llamado “Teatro Solís”. Continuamos caminando y observando por la calle peatonal Sarandí, doblamos a la izquierda por la calle Zabala hasta llegar a la Rambla Gran Bretaña (Paseo por la ribera del Río de la Plata) desde donde se puede admirar su imponente caudal de aguas turbias.
Regresamos por esa misma calle de Zabala para llegar ahora al punto opuesto de la Rambla “25 de agosto de 1825” enfrente de la Aduana del Puerto Fluvial que es parte de la Ciudad Vieja de Montevideo. Por el otro lado de la acera se encuentra el “Mercado del Puerto” donde se vende principalmente comida. Ni mandado hacer, pues para esa hora ya había hambre y también ya estaban disipándose las nubes y se recibían con gusto los primeros rayos del sol. Fue el primer banquete que disfrutamos los tres viajantes o “tres mosquiteros” …¡Todos para uno… y uno para todos!... con una suculenta “parrilla” acompañada de una copa de vino tinto. Tenía de todas las carnes, asadas y condimentadas, un salchichón, una morcilla y hasta un camote amarillo. Todo muy rico,… pero más rico hubiera estado si le hubieran agregado unas tres tortillitas y un poco de salsa o guacamole.
Regresamos por la tarde al hotel; ya no quise salir más, ellos sí y les recomendé que se informaran bien si se repetía la función de tango y música de Alfredo Zitarrosa que habíamos visto anunciados en un teatro la noche anterior, pero regresaron con la nueva de que había sido la única función… ¡me quedé sin tango!. Montevideo es una gran ciudad por lo que se ve, tranquila y moderna, ordenada y sin aglomeraciones. Su gente amable, si les hablan responden; si algo se les pregunta contestan con suficiente información, sobre todo los taxistas. Sus mujeres bellas, discretas, quizás por el frío pero no muestran ni los tobillos, todas abrigadas y con tenis o con botas.
Es una ciudad “europeizada” en muchos aspectos; se ve que tienen un buen nivel de vida y de cultura. Se entienden diversas características en función de su poca población: Uruguay es el segundo país más pequeño de Sudamérica, tiene 176,215 km2, y lo habitan 3,424 595 habitantes. Su densidad poblacional es de 19 habitantes por km2.
Al día siguiente, domingo, había que trasladarse en autobús a la Colonia del Sacramento, a 180 km al oeste de Montevideo, sede del Congreso al que iba Federico. Ese día nuevamente amaneció con viento frío pero así tuvimos que emprender el viaje que duró dos horas por una carretera recta y con bonitos paisajes: praderas verdes a ambos lados donde pastan innumerables hatos de ganado vacuno y ovino.
Casi al llegar a Colonia se encuentra el viajero con un hermoso paisaje formado por cientos de palmeras enfiladas a los lados, no son datileras ni cocoteros pero lucen muy bien como si estuvieran haciendo valla. Llegando a la ciudad son notables unos arbustos que adornan casi todas las calles y algunas hasta las ensombrecen, son de mucho follaje color verde tierno, de hojas semejantes al maple que, según el taxista, reciben el nombre de “plátanos”,… no, no es broma, aunque se quejó de que sus hojas sueltan un polvillo que molesta la garganta si es aspirado. También reconocí otro árbol que en México es muy escaso pero lo hay y se llama “paraíso”.
Nos hospedamos en el Hotel Bahía Centro y ya instalados, salimos con todo y viento y lo primero que se nos ocurrió fue ir a comer en el primer restaurant que encontramos. Después Pablo y yo nos fuimos a encerrar al hotel y Federico se fue a la Inauguración del Congreso. Al día siguiente, lunes, ya amaneció el cielo despejado y el sol nos favoreció con su calor; entonces salimos con mi nieto a recorrer algunas calles. Así fue como nos enteramos de que:
Colonia del Sacramento es un importante centro turístico con playas y es,… “una ciudad de encuentro, de fácil acceso desde cualquier parte del mundo y buenas comunicaciones. Cuenta con salas y hoteles de categoría con equipamiento de última generación y un grupo profesional de organizadores de Congresos de primer nivel en un entorno de tranquilidad y seguridad”… Semejante a Punta del Este que se encuentra en la parte opuesta de Montevideo.
Colonia del Sacramento es un lugar con historia desde su fundación en 1680 por los portugueses y fue “la manzana de la discordia” entre Portugal y España hasta 1777 en que el Tratado de San Ildefonso dejó a Colonia en manos del Reino Unido de España. Su barrio Histórico ha sido declarado por la UNESCO Patrimonio Histórico de la Humanidad.
¿Porqué hasta allá fue el Congreso de Biólogos?
Pudo haber sido en una ciudad mexicana (Cancún, Vallarta, Acapulco, el D.F.) si los organizadores y la mayoría de asistentes hubieran sido mexicanos o centroamericanos, pero fueron los chilenos, urogallos (perdón) uruguayos, argentinos y brasileños, que en estos tiempos son los más preocupados por la integración latinoamericana en sus aspectos científicos y tecnológicos. Tiene además la Colonia del Sacramento clima templado y su ciudad nueva está trazada a propósito: sus calles y avenidas amplias, limpias y no agobiadas por el tránsito. …¿Se han fijado hijos que aquí no hay policías? Yo no he visto ninguno, ni siquiera de tránsito …bueno, creo que ni semáforos hay. La gente y los conductores están educados para que los transeúntes puedan cruzar las calles en las esquinas muy tranquilos. ¡Cómo no, si apenas hay 25 mil habitantes! Más la población flotante.
Así pasó lunes y martes, el Congreso en sus dos turnos: matutino y vespertino. Apenas se daba tiempo Federico para ir a comer con nosotros; el martes comimos un filetote de pez espada con una buena ensalada en un restaurant cercano al Bastión de Santa Rita que tiene un aire de “guarida de piratas” por estar construido a la antigua y adornado de objetos y pinturas que son verdaderas reliquias.
Durante los días nublados y tristes nuestro espíritu se marchitó, pero cuando el sol volvió, renacieron nuestros ímpetus de aventura y en la cabeza de los tres, estoy seguro que simultáneamente, nació la siguiente idea: estando tan cerca de la ciudad de Buenos Aires… ¿no la vamos a conocer?... La respuesta de nuestro “capitán” fue: … está bien… vayan a ver cuánto cuesta el pasaje en el “ferry” y cuál es su horario. Hechas nuestras diligencias se planeó nuestro viaje para el día miércoles al medio día, cuando sólo faltaba la clausura del Congreso.
Guardamos nuestras maletas en el guarda equipaje de la terminal de autobuses y …nos hicimos a la mar, más bien al río de la Plata que en esta altura tiene, dicen, siete kilómetros de ancho. Embarcamos en el buquecito “Colonia Express”; pues hay otros mayores que trasladan también autos. El interior es muy cómodo y tiene ventanillas para observar el panorama que en esta ocasión estaba brumoso. Al cabo de una hora íbamos entrando al Puerto de Buenos Aires Argent. y su imagen es la común de todos los puertos.
Llegar y entrar a la ciudad y puerto de Buenos Aires capital de la República Argentina es entrar a un mundo diferente de Montevideo; primero, el bullicio de una gran ciudad semejante a nuestro Distrito Federal, las edificaciones multiplicadas también bellas, un hervidero de coches y camiones igual que aquí, y los caracteres de sus habitantes a flor de piel; su manera de hablar tan típico, y aún con todo eso uno se siente en confianza, porque no hay la barrera del idioma como con los gringos o los europeos, amén de su inocultable racismo.
Dicen que Buenos Aires “es una metrópolis creativa y cautivante, cuna del tango, de Jorge Luis Borges y de Diego Maradona”.
Con quien primero topamos al llegar fue con el taxista, simpático personaje indispensable para el forastero, siempre que sea como el aludido: atento, bien informado, que hable con calor de su ciudad y dé toda la información que el viajero necesite. Nos dejó en una de las principales avenidas céntricas por donde pudo pasar porque a esa hora, más o menos a las dos de la tarde, el tráfico estaba insufrible. Nos indicó que buscáramos la calle Florida o Lavalle que son peatonales y en ellas se puede encontrar tranquilamente hospedaje y la mejor comida. Efectivamente, nos hospedamos en el hotel Regis y fuimos a otro banquete en el Asador Criollo “La Estancia”, nuevamente a comer sólo carnes, pero ahora argentinas. Después paseamos por Lavalle donde se encuentran de todas las chucherías imaginables e hicimos algunas compras como mi chamarra para el frío y recuerdos para nuestros familiares.
Para ambientarse mejor tenemos que decir que:
Si Uruguay es el segundo país más pequeño de Sudamérica, Argentina es el segundo más grande, después de Brasil. Con un territorio de 2 millones 780, 400 Km2 habitados por 40 millones 518,951 habitantes. Se divide en 23 provincias.
Buenos Aires fue fundado por primera vez en 1536 por el español Pedro de Mendoza y en 1580 hubo una refundación por Juan de Garay. El 25 de mayo de 1810 se realizó un cabildo abierto que destituyó al virrey Cisneros y nombró una Junta encabezada por Cornelio de Saavedra. Se formó un ejército y se inició una heroica campaña por la Independencia, dirigida por el Gral. José de San Martín, considerado “el Padre de la Patria”.
Las pasiones de los argentinos se manifiestan con el tango, con el mate y con el fútbol.
El tango es la música y el baile tradicionales que han perdurado a través de mucho tiempo y aunque se hayan inventado otros géneros musicales y de baile, el tango permanece. Es que los elementos que lo originan están vivos aún, como son: su coreografía sumamente sensual y compleja, y su motivación: “un pensamiento triste que se baila” sigue teniendo como cuna “el arrabal”. Llámese tango, milonga o candombe.
Era uno de mis deseos íntimos ver bailar tango en vivo, de cerca, y para fortuna mía se me concedió. Fue así el acontecimiento: el miércoles por la tarde salieron Federico y Pablo a caminar por las calles y de regreso me informaron: allí abajo en la esquina están bailando tango; presto me eché encima mi suéter y salimos a ver. Pablo se quedó en el hotel.
En efecto, en la esquina de Lavalle y Florida, ambas peatonales, estaban dos parejas de bailadores con su aparato de sonido haciendo una excelente demostración de sus habilidades tanguistas, belleza y elegancia. Estuvimos mirándolos y aplaudiendo a la vez durante un tiempo considerable, el suficiente para que se fijaran en nosotros; porque la mayoría de espectadores eran de paso, permanecían unos minutos y se retiraban del círculo. De pronto el que la hacía de animador nos dijo:
-¿Vos, de dónde venís?
-¡de México! Respondimos.
-¡Mexicanos! Vení, …tomáte una foto con estas bellas señoritas.
Con un poquito de resistencia pasamos al centro del círculo, primero yo y Federico tomó la foto con las dos muchachas. Luego pasó él y uno de los bailarines lo fotografió. Dimos nuestra cooperación y les compramos tres CDs para retirarnos contentos después de haber disfrutado de muchos tangos.
Desde Montevideo observé a muchas personas, especialmente jóvenes que parecían estudiantes, con un recipiente en la mano de color café, especie de vaso o calabazo, algunos ribeteados con un cintillo metálico y con una bombilla, canuto o popote también metálico, sorbiendo algo. Pregunté y me dijeron que es el “mate”.
¿Y qué es eso?
Es una bebida estomacal, excitante y nutritiva resultado de una infusión de las hojas secas del mate (árbol) con agua caliente y azúcar. En alguna parte leí que en Argentina lo consume el 90% de la población (algo así como el café?). Ya ha sido declarado el mate como “la bebida nacional”.
El mate y los “alfajores” (dulces de leche cubiertos de chocolate) son infaltables en la dieta de ambos países.
Qué decir del Fútbol…lo llevan en la sangre, pero como ahora no hay confrontaciones de alto nivel no están encendidas las hogueras, la mar está en calma; pero no por eso se olvida, aisladas se escuchan pláticas sobre el tema y es notable la abundancia de artículos de recuerdo todos alusivos a Maradona. Camisetas, bufandas, banderines, gorras, balones, llaveros, etc.
Quiero creer que la pasión deportiva pueda ser un tranquilizante que sirva de antídoto a los ímpetus belicosos de sus jefes militares en su intento suicida de recuperar las islas Malvinas, como hace 28 años.
Los que salieron perdiendo son los soldados de a pié que aún reclaman en la Plaza de Mayo algún pago a sus sacrificios.
El día de nuestro regreso a Montevideo caminando llegamos a la simbólica Plaza de Mayo, enfrente de la Casa Rosada o Palacio Nacional que no es tan extensa como nuestro Zócalo, pero que ha sido asiento y testigo de una gran lucha singular de las Madres de las víctimas de la represión durante el tiempo que duró la Dictadura Militar en Argentina. Hace 33 años que se reúnen los jueves de cada semana a las 15:00 hs. y realizan una marcha alrededor de la plaza.
Antes de abandonar Buenos Aires ya en el taxi que nos llevó al embarcadero, Federico hablando con el chofer, persona amable y muy conocedora del tema, acordaron dar una vuelta por el estadio de fútbol del Boca Junior, uno de los equipos más importantes y famoso porque de ahí salió nada menos que Diego Armando Maradona.
Por ese mismo barrio, nos platicó el taxista, se encuentra una famosa calle que se llama “caminito”, donde se inspiró el que compuso el famosísimo tango del mismo nombre y que en una parte dice: Caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos viste pasar, he venido por última vez, he venido a contarte mi mal…
Me falta decir que Federico otra vez se dio vuelo con su cámara fotográfica, plasmando las más bellas imágenes de los edificios más elevados y los lugares donde estuvimos. Ya de regreso a México logró captar un atardecer maravilloso a diez mil metros de altura y sobre el azul Océano Pacífico.
¡Adiós Buenos Aires! No creo volver algún día pero te aseguro que penetraste en mis sentidos por siempre. Me llevo el recuerdo de tu “obelisco”, monumento Histórico Nacional ícono de la ciudad, ubicado en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio, fue construido con motivo del cuarto centenario de la primera fundación de la ciudad. Lo mismo me llevo la imagen de tu Bandera Nacional, tres franjas , dos azules y una blanca en medio, al centro un sol amarillo oro. Por cierto muy parecida a la de Uruguay.
Ahora me preguntan si la vida es más cara o más barata en los países visitados. Como la Economía es muy compleja y sé muy poco de ella, solamente sabría responder que: por un peso uruguayo hay que dar 62 centavos mexicanos, y un peso argentino cuesta 3 pesos con 17 centavos de los nuestros. Pero hay que advertir que la paridad de la moneda no es el único factor que determina la carestía de la vida.
De regreso a Montevideo por el mismo camino por donde llegamos, …¡Adiós Colonia Sacramento! alabo tu tranquilidad. Recorrimos nuevamente los 180 Km de praderas verdes llenas de ganado, de pasto y de granjas; así como de huertos de olivos y bosques de eucaliptos. Pasamos la noche en el mismo Hotel Mediterráneo y el viernes temprano partimos hacia el Aeropuerto en un taxi conducido por una señora que no paró de hablar en todo el trayecto.
El mismo recorrido, el mismo clima, sólo que de día, la misma emoción, la misma duración del vuelo sobre el Océano Pacífico, un bonito atardecer afuera. Al final, entramos a tierra firme por Acapulco, y desde ese momento,… ¡Prepárense para aterrizar en el D.F.!
-Pablo: viajamos por aire, por tierra y por mar o río. ¿Qué te gustó más?
-Por aire…. Me gusta volar. El buque va muy lento.
Florencio Castrejón Angel.
Octubre de 2010.
miércoles, 18 de mayo de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
AL SURESTE MEXICANO
A L S U R E S T E M E X I C A N O .
Por fin llegó el día esperado,…el 9 de febrero de 2011, en que iniciamos un breve viaje al sureste mexicano mi hermana Clarita y yo. Un viaje soñado por mí al industrioso sur de Veracruz; al paradisiaco estado de Tabasco; pasando por el discreto Campeche y como colofón, llegar a la ciudad de Mérida, Yucatán.
Fue difícil convencer a mi hermana, pues tenía casi fobia a viajar, sobre todo después de la irreparable pérdida de nuestra hermana Ernestina, fallecida hace menos de dos años, su fiel compañera, pues solamente con ella hizo algunos viajes de turismo colectivo muy selectos y muy ocasionalmente. Por otro lado, se dio la circunstancia de que apenas se jubiló como una brillante secretaria después de laborar durante 43 años en tres instituciones diferentes: la Cámara de Diputados del estado de Guerrero; banco Banamex y Universidad Autónoma del mismo estado. Le rogué que aceptara el viaje como un impulso para su cambio de situación laboral y de hábitos cotidianos.
Recorrer por tierra el vasto territorio de nuestra patria despierta en nuestro ser diversas emociones y reacciones con sus paisajes, su gente, sus costumbres, etcétera; y se concluye que: “sólo conociéndola se le amará más”
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Partimos de Cuautla a las ocho horas de la mañana hacia la ciudad de Puebla y de ahí a las 11:45 directos a la ciudad de Villahermosa, Tab. El camino conocido: Puebla-Veracruz, hacia el oriente de nuestro país, recorriendo otra vez los siempre impresionantes paisajes de las montañas, el vértigo de las alturas en las cumbres de Maltrata, sus bosques que constituyen una reserva natural. Envueltos en los aromas de azahares y gardenias, entre mil flores más; desde la “pluviosilla” Orizaba a la tropical Córdoba, dos estrellas mayores veracruzanas, aunque las menores: Cd. Mendoza, Nogales y Río Blanco ya están conurbadas con la primera; así también Fortín de las Flores con la segunda. Nos llega también el dulce sabor de caña del ingenio el “Potrero” y sus extensos y verdes cañaverales.
Al llegar a La Tinaja el autobús hace un giro de 45 grados a la derecha y se enfila por otra autopista que llega hasta Minatitlán y Coatzacoalcos; verdes praderas donde pasta mucho ganado vacuno y eventualmente se miran sembradíos de piña.
Eso es lo que llena el paisaje en 268 km. Mi deseo era recorrer este camino con la luz del día para contemplar lo hermoso de la tierra veracruzana. Para Clarita este camino era desconocido y se dijo muy complacida de conocerlo. No se cruzan poblados importantes por ese tramo carretero, pero sí ríos y lagunas llenos de garzas. El río Papaloapan muy tranquilote, como quien nunca rompe un plato, sin mostrar ningún ímpetu inundador como en septiembre de 2010. El autobús se detuvo en un restaurante que está en la orilla de la carretera para que comiéramos. Pude saborear un sabroso caldo de pescado.
Yo esperaba ver cerca de Coatzacoalcos o de Minatitlán los famosos pozos petroleros, que según algunos son la mayor riqueza del país, quien sabe por cuanto tiempo. Me imaginaba ver la parte externa como antorchas encendidas, pero curiosamente se me ocultaron y no alcancé a ver ninguno. Desde luego que no entramos a ninguna de las dos ciudades sureñas porque el viaje era directo.
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Total, que ya entrada la tarde se fue oscureciendo y seguramente en esos momentos abandonamos Veracruz y entramos a territorio tabasqueño, porque ya no nos dimos cuenta de los accidentes del camino y así pasamos por la ciudad de Cárdenas, ya muy próxima a la ciudad de Villahermosa, pero estaba tan oscuro que sólo iluminaban el camino los faros de los camiones y automóviles. Por cierto que en un principio yo creí que su nombre se lo debía al general expropiador pero no, es en honor del primer poeta tabasqueño José Eduardo de Cárdenas y Romero (1765-1821).
Para variar, entrar a la ciudad de Villahermosa nos llevó como una hora por el embotellamiento en las calles por la “hora pico” como en todas partes, y llegamos al hotel a pernoctar a eso de las nueve de la noche. Pero para esa hora ya empezaba a correr el viento y estaba empezando a lloviznar. El mal tiempo sólo nos permitió salir a un pequeño parque que está casi enfrente del hotel.
No fue sino hasta el amanecer del siguiente día cuando dimos rienda suelta a nuestra inmensa curiosidad. Luego de saborear unos ricos tamalitos de chipilín, parte de un frugal desayuno en el restaurante del mismo hotel. Le pedimos a la administración que nos consiguiera un servicio de recorrido turístico y con diligencia estuvo a nuestra disposición un buen vehículo con su chofer y guía que cubrió la expectativa nuestra, que era en ese momento, solamente ubicar los lugares más importantes porque la lluvia no nos permitía penetrar y menos en lugares abiertos como el museo de la Venta o la laguna de las Ilusiones. Se trataba de afinar nuestros sentidos para hacer una síntesis de las características de la ciudad de Villahermosa, para lo que el guía se acomodó perfectamente; era una persona muy conocedora y muy amable.
¿Qué tanto podíamos conocer en 35 horas que duró nuestra estancia ahí?
Y sin embargo, a vuelo de pájaro y ayudados por la información escrita, las siguientes son mis impresiones de Villahermosa: dicen sus habitantes que es: “siempre bella y siempre hermosa” fundada por Diego de Quijada el 24 de junio de 1564, el mero día de san Juan Bautista, como se llamó al principio. A mi me pareció una ciudad única,… como un “enorme palafito” o ¿cada casa y edificio son pequeños palafitos? Una ciudad increíble, acuática, exuberante, edénica; origen de la vida vegetal y animal. Por extensión, Tabasco, cuna del cacao y el chocolate, del plátano, ceibas y palmeras; y de innumerables especies de animales acuáticos y terrestres. Sus caudalosos ríos Grijalva, Carrizal y Mescalapa, rodean a una ciudad grande e industriosa, moderna. La veo con ojos asombrados, como si proviniera yo de las áridas tierras del altiplano donde los lechos de los ríos se han convertido ya en ruinas arqueológicas (montón de piedras).
El guía nos condujo por sus amplias avenidas y paseos adornados con guayacanes de amarillo color y con las flores rosadas de los macuilis, ¿parientes de nuestras floridas jacarandas? que de la noche a la mañana cambian sus hojas por flores.
Pasamos por la zona hotelera, nos mostró “el reloj floral”, la laguna de “las Ilusiones” donde se han tejido hermosas leyendas de enamorados, los dos ríos principales que fluyen tranquilos hacia el mar. Sobre el río Grijalva hay puentes y en otros lugares hay torres que sirven de “miradores” desde donde se puede admirar panorámicamente gran parte de la ciudad.
Pasamos frente a la zona donde se encuentra el gran museo de “la Venta” construido por iniciativa del poeta más importante contemporáneo de Tabasco: Carlos Pellicer (1897-1977), donde se guardan los tesoros que son testigos vivientes de la interesante y grandiosa historia del pueblo tabasqueño, desde los Olmecas , primitivos habitantes prehispánicos, hasta algunos grupos humanos de los Mayas. Forjadores de una gran cultura, en parte destruida por los conquistadores.
Así como los elementos productivos de la naturaleza agua, tierra y sol, también son determinantes para la producción de hombres y mujeres sobresalientes en las artes, la ciencia y la política. Tabasco es un semillero sobresaliente: Carlos Pellicer, poeta; José Gorostiza, escritor y político; Gregorio Méndez, patriota liberal; José María Pino Suárez, Tomás Garrido Canabal, Carlos A. Madrazo, Andrés Manuel López Obrador, políticos; José Pagés Llergo, periodista creador de la revista nacional SIEMPRE! Y de las mujeres: Esperanza Iris, actriz y cantante; María Gutiérrez Eskildsen, maestra de maestros.
Después del paseo de la mañana hicimos un recorrido a pié por las principales calles del centro de Villahermosa y observé que casi todas tienen nombres de los héroes nacionales, como Hidalgo, Allende, Guerrero, Morelos, Zaragoza y Galeana.
Anduvimos buscando un disco de música tabasqueña, en particular uno de la cantante Dora María que contiene la canción “blancas mariposas” y que canta con su letra. El guía ya me había mostrado uno y me dijo en donde lo había comprado, es más, todo el trayecto del paseo lo llevó tocando; y sin embargo no lo encontramos en ninguna parte.
Sí se me dio el gusto de saborear el famoso “peje lagarto” en un restaurante en donde no vendían cervezas ni para remedio, ¿sería acaso por el mal tiempo? Me hubiera gustado acompañar mi pescado con una cerveza. Siempre las prisas, escapándose del agua, el taxi que nos llevó iba a regresar por nosotros una hora después porque el lugar estaba fuera de la ciudad. Y vieran cómo es difícil abordar un taxi en Villahermosa porque todos son colectivos, me imagino que tienen ruta fija y además, ¡ cómo corren.!... Por la tarde Clarita tomó unas fotos donde están el puente de la “Solidaridad” y el mirador “puente Gabiotas”, después, a encerrarse en el hotel. Por causa del cielo encapotado todo el tiempo anduve norteado.
Meditando a solas sobre algunos episodios de la historia de Tabasco, como la etapa de Tomás Garrido Canabal (1890-1943), nacido en Catazajá Chis., desde muy joven sirvió cargos judiciales en Tabasco y Puebla, fue gobernador interino de Yucatán, y también de Tabasco, interino y constitucional (1921-25), un personaje que, por su actuación política, aún despierta las más encontradas opiniones. Surgido en la etapa del caudillismo revolucionario y dotado de un indiscutible carisma, quiso poner en práctica los postulados emanados de la Revolución Mexicana en los campos de la política, en lo social y en lo educativo. Para ello creyó necesario organizar a los campesinos y a los obreros en “ligas” para apoyar la puesta en marcha de su programa de gobierno de carácter socialista.. Emprendió campañas de mejoramiento familiar comenzando contra el alcoholismo que lesiona la economía y degrada al ser humano; para el mejoramiento de los salarios aumentó el salario mínimo a $1.50 aun cuando el mínimo nacional estaba en $1.00 y en contra del fanatismo religioso que encadena el pensamiento, por eso tuvo fuertes enfrentamientos con el clero. Pero encontró eco en el pueblo tabasqueño; integrado por hombres y mujeres de una naturaleza fuerte y libre, rebeldes e “ insumisos”. Me parecen muy adecuados los versos del poeta veracruzano Salvador Díaz Mirón:
“…fue Adán un esclavo manumiso; que en vez de la abyección del paraíso; buscó la libertad de la conciencia…” “…No habría humanidad sin ese acto; que fue de rebelión el más sublime; y puso al hombre en íntimo contacto, con la naturaleza. haciendo el pacto, de luchar contra todo lo que oprime…”
O esta otra cita más cercana: “…trópico, ¿para que me diste las manos llenas de color?...todo lo que yo toque se llenará de sol…” Carlos Pellicer.
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En la madrugada del siguiente día proseguimos nuestro recorrido con la esperanza de que el tiempo mejorara y cuando menos me pudiera orientar con el sol, pero nada de eso sucedió, por el contrario a ratos se intensificaba la lluvia; sin embargo, nada impidió contemplar desde dentro del autobús ADO las bellezas del trayecto hacia la costa de Tabasco, puras llanuras pantanosas habitadas por innumerables garzas blancas y floridos nenúfares, hasta Frontera.
Bordeamos la costa, entramos al estado de Campeche y así continuamos costeando y mirando los manglares hasta avistar Ciudad del Carmen, que se observa ciudad grande y próspera, pues es un emporio petrolero, según dicen. Ahí se cruza por un gran puente y se está en la Isla del Carmen donde se recorren 37 kms y hay otro enorme puente de 4 mil metros de longitud y que me parece una obra maravillosa de ingeniería. Al otro extremo del puente ya estamos nuevamente en tierra firme y a nuestra derecha queda, sin poderla contemplar , la gran Laguna de Términos.
Se continúa en línea paralela a la orilla del mar que nos sigue por la izquierda, se escucha el rumor de las olas. Faltan 147 kms para llegar a Champotón, la ciudad que le prestó el nombre al músico compositor Emilio B. Rosado para su inolvidable danzón . Se miran los últimos puentes, los últimos ríos, va cambiando el panorama. Después, a 65 kms se encuentra la discreta ciudad de Campeche, la capital del estado del mismo nombre, que no era punto de visita en nuestro recorrido por el escaso tiempo disponible, pero que no deja de ser por eso una ciudad interesante que nos hubiera gustado conocer. Ahí hizo parada el autobús en la orilla de la ciudad, donde se encuentra la central de autobuses, el tiempo justo para comprar algo de comer por que no habíamos desayunado y cuando le pregunté al conductor si se iba a detener en algún lugar para comer, me contestó: ¡Hasta que lleguemos a Mérida! Para ello… faltaban escasos 177kms.
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¿Qué nos atrae de Mérida? …nos atrae su folclor, su música, su romanticismo, la sensibilidad de su gente; sus ruinas arqueológicas y sus cenotes.
Sin duda impacta el descubrimiento de tierras desconocidas, de nuevos lugares, las características de las ciudades y de la gente que vive en ellas. Sorprenden los contrastes entre los tres estados que estamos recorriendo: si Tabasco es la cuna de la exuberancia natural, del agua, sus ríos y lagunas como espejos, Campeche es la lenta transición, al menos en la parte costera; Yucatán, carece de ríos y de montañas y el camino se separa del mar. Pero nos brinda una exuberancia singular: su cultura pasada y presente. Sensibilidad para el arte, principalmente para la poesía y la música. Y algo más hermoso: su gente no reniega de sus raíces ni de sus ancestros mayas.
Llegamos a la “Ciudad Blanca” como a eso de las cuatro de la tarde, con la lluvia encima. Tanto que a mi hermana se ocurrió la brillante idea de “patentar” nuestras visitas, porque adonde vamos llueve; recordando que en diciembre de 2009 fuimos a Tlacotalpan Veracruz y todo el tiempo hubo norte. Y ahora que venimos para acá también. De tal manera que donde quieran que llueva, que nos inviten. Mérida, a primera vista, me parece mitad provinciana y mitad moderna; la mayoría de sus casas son de una planta y su tranquilidad relativa, sus edificios coloniales. También tiene ya grandes edificios como los hoteles, su aeropuerto, plazas y grandes avenidas.
Mérida fue fundada por otro conquistador español: Francisco de Montejo y León “el Mozo” sobre los vestigios de la ciudad maya de T’h’o ya deshabitada. Denominador común de todas las ciudades y puertos más importantes de la ribera del Golfo de México, fundadas durante el siglo XVI. El puerto de Veracruz en 1519; Coatzacoalcos en 1522; Villahermosa en 1564; Campeche en 1540 y Mérida en 1542 .
Toda la tarde del viernes 11 de febrero estuvo lloviendo y otra vez nos coartó la libertad de tránsito por la ciudad; sin embargo, aprovechando que enfrente del hotel donde nos hospedamos estaba la base de los turibuses que recorren la ciudad, no toda sino por rutas, nos informamos que por 100 pesos cada quien podían llevarnos, a nosotros únicamente porque, por la lluvia, no había más pasajeros; aceptamos y nos llevaron a recorrer el famoso “Paseo Montejo” y el “Centro Histórico”, aunque como ya estaba semioscuro no pudimos apreciar con claridad los puntos importantes que nos iban señalando. Hicimos una parada en la “Plaza Grande” en donde están algunos de los más importantes edificios públicos, como: la casa de “Los Montejo”); la catedral de San Ildefonso, soberbia arquitectura interior; el edificio del Ayuntamiento y el del Gobierno del Estado.
De ahí regresamos al hotel y a cenar en un Samborn¨s que está junto. Debo confesar que ese día cometí un descuido imperdonable: yo andaba con mi estómago molesto por la comida del día anterior y no tenía intenciones de comer, pero mi hermana Clarita sí tenía hambre y yo no lo advertí, ni ella me dijo algo al respecto y se aguantó hasta la cena. Al siguiente día, sábado, amaneció con lluvia, desayunamos, compramos unas guayaberas enfrente del hotel, y llamé por teléfono a Enrique.
¿Quién es Enrique? Enrique es mi sobrino, es hijo de mi cuñado Jesús, hermano de mi finada esposa. Es ingeniero y trabaja en la Universidad Autónoma de Yucatán. Por azares del destino casó con una Licenciada en Administración de Empresas Turísticas, meridana de nacimiento, y se fueron a vivir allá con sus padres hace como ocho años. Se llama Yazmín y tienen dos hijos varones. Le llamé con la intención de saludarlos únicamente, pero…ellos para no hacer quedar mal su bien ganada fama de hospitalarios, quedaron en llegar a visitarnos por la tarde al hotel y así sucedió
.En tanto llegaban yo quise reparar mi falta del día anterior y nos fuimos a comer a un buen restaurante llamado “La Tradición”. Degustamos ambos una sopa de lima y mi hermana un apetitoso platillo llamado “queso relleno”, yo una cochinita pibil y de postre, unos “caballeros pobres”, como le llaman allá a las torrejas o capirotada.
Cuando llegaron al hotel mis sobrinos y tras los saludos y abrazos acostumbrados, nos invitaron a salir y a recorrer nuevamente el “Paseo Montejo” (hay Montejos hasta en la sopa) y la “Plaza Grande”, un sitio adornado de laureles de la India, bancas y unos originales asientos llamados “de confidentes”, igual que la noche anterior pero ahora en su automóvil y con mejores explicaciones. Recorrimos a pié los pasillos y portales que se encuentran alrededor del zócalo, donde lo más atractivo son los murales del Palacio de Gobierno que ilustran sobre la historia de Yucatán, obra del pintor yucateco Fernando Castro Pacheco.
Resaltan, porque así lo impuso el pueblo, la importancia en su historia de dos personajes, que sin condiciones estuvieron del lado de los oprimidos históricamente; porque hay que decir que los mayas como pueblo vencido, no solamente en la conquista sino también después, ha sido un pueblo sojuzgado por los ricos españoles y mestizos. Y cuando la fibra del henequén se comenzó a industrializar y a exportar los ricos hacendados crecieron en poder político y económico en razón inversa del pueblo trabajador de origen maya. Esos personajes fueron: el general Salvador Alvarado y Felipe Carrillo Puerto (con su “peregrina” Alma Reed). Personajes emanados de la Revolución Mexicana que al llegar al poder lo ejercieron con mano de hierro a favor del pueblo maya, pero se ganaron el odio de los ricos que les impidió realizar sus propósitos y les cobró su vida a cambio de algunos beneficios para los dueños verdaderos de la tierra del Mayab.
***
Luego fuimos a saludar a la mamá de Yazmin, una maestra jubilada, que tiene un local donde vende ropa infantil. De allí nos llevaron a su casa a cenar y a conocer a su demás familia, compuesta por su papá, el profesor jubilado Virgilio Gaspar aún con inconfundibles rasgos de “calentano” de Michoacán, y su tía, Nydia Góngora López, también maestra jubilada, que cada vez nos sorprendía por su calidad literaria de poetisa y cuentista. Tienen todos un gran acervo de conocimientos y experiencias que requerirían de mucho tiempo para compartirlo. Muy amables todos. Cenamos panuchos, pero más disfrutamos de su amena charla.
Quedamos de vernos al día siguiente al medio día, porque la mañana la teníamos destinada a buscar los tradicionales espectáculos de baile y de “vaquerías” que tanta fama tienen en Yucatán. Y para nuestra buena suerte sí hubo danzones en la pequeña plaza de santa Lucía, ejecutados por un pequeño conjunto musical llamado “Banda Magistral”; propiamente para personas de la tercera edad. Un curioso detalle es que en la pared de esta singular placita hay una serie de placas conmemorativas por cada cinco años que cumple sirviendo para lo que está hecha.
Pero lo mejor para nuestro ánimo: ¡se desnubló …y salió el sol!... ¡Albricias! Así ya cambiaron las cosas, seguimos buscando y encontramos que en los bajos del palacio municipal se estaba llevando a cabo una “vaquería”, que recuerdan la fiesta celebrada en las haciendas ganaderas, cuando terminaban de herrar el ganado. Pues nos quedamos a verla hasta que se terminó. Preciosa habilidad de los ejecutantes y de la banda que los acompañaba. Hermosos “ternos” (trajes femeninos) compuestos por : huipil, fustán y jubón finamente bordados.
Enrique –Yazmin y familia iban a festejarle su cumpleaños a su hijo mayor el día domingo en un lugar alejado y nos pidieron que a la hora de comer llegáramos con ellos. Llegamos tarde pero alcanzamos una hamburguesa y cuando terminamos de comer y concluyó también la fiesta de los niños, nos propusieron llevarnos de entrada por salida al puerto Progreso que está a 33 km de Mérida y por una autopista recta y muy amplia. La playa estaba desierta, había un poco de viento y pudimos admirar el larguísimo puente para llegar al muelle. Allá nos llegó la noche y regresamos cuando ya estaba oscuro.
El penúltimo día de visita a Yucatán lo teníamos destinado a visitar Chichén Itzá. Las tierras orientales del estado de Yucatán llevan inscritas las huellas sagradas de la cultura Maya. Chichén Itzá data del año 500 d.C. y el nombre se deriva de las palabras mayas: Chi-boca; chen-pozo e Itzá-el nombre de los brujos del agua. El hermoso sitio, amplio y plano se encuentra ocupado por varios edificios muy importantes de una belleza increíble. El principal, el Castillo, templo de Kukulkán o de Quetzalcóatl (serpiente emplumada) que es la pirámide mayor, de 9 estamentos,91 gradas en cada uno de sus cuatro lados y una más para subir al templo superior. En total son 365 peldaños que corresponden a los días del año. El Juego de Pelota, la Casa de las Monjas, el Templo de los Guerreros y el Caracol u Observatorio. También se encuentran varios Chac Mooles (dios del agua), fuera de su sitio.
Al retorno pasamos a ver un “cenote” ubicado en el parque Eco Arqueológico Ik Kil con 26 metros de hondura, con aguas claras y donde se pueden bañar los visitantes; desde arriba los bañistas toman figuras de títeres movidos desde arriba por hilos que forman las lianas que penden de las paredes. Más adelante pasamos a comer en una ex hacienda adaptada para restaurante, muy agradable y en el curso de la comida una pequeña exhibición de baile de “vaquerías”.
***
De regreso a Mérida llamamos por teléfono a mi sobrino para invitarlos a cenar y al mismo tiempo aprovechar ese momento para expresarles nuestro agradecimiento por sus finas atenciones. Pasamos un buen rato en conversación tratando de explorar más en sus notables conocimientos sobre literatura e historia de Yucatán, haciendo énfasis en la conservación de su lengua que se refleja perfectamente en los nombres de sus ciudades y pueblos; a vuelo de pájaro (azul) puedo copiar los siguientes: Izamal, Motul, Tixkokob, Kanasín, Uxmal, Uman, Maxcanú, Kabah, Halachó, Cuzamá y siguen más…y se completan con su pronunciación. Nydia nos regaló dos de sus pequeños libros que posteriormente hemos leído con detenimiento, literalmente saboreándolos con calma. “Décimas a Izamal”, 48 poemas de este corte:”…En tu historia está la vida, de una indescriptible raza, que con enigmas se enlaza, a tu luz, fuente vertida… Son versos sencillos y de fácil entendimiento.
En el “Crimen Perfecto” y otros cuentos, en prosa, encuentra la autora recovecos de la sociedad para dibujar también las cosas sencillas que acontecen muchas veces sin que nos demos cuenta, como el cuento “tu me cerrarás los ojos”. Así se han solazado también sobre cuentos y leyendas los grandes poetas y literatos yucatecos: Antonio Mediz Bolio, Ermilo Abreu Gómez, Ricardo López Méndez, Antonio Magaña Esquivel, y otros.
Por ese mismo camino andan todos los músicos románticos que han enriquecido de canciones no sólo Yucatán sino México entero con géneros musicales como la “trova”, las “jaranas” y las “bombas”. Quien no ha escuchado las canciones: “Flor”, “Novia Envidiada”, “Semejanzas” “Pensamiento”, “Peregrina”, cuyo autor es Ricardo Palmerín. Las canciones: “Ojos Tristes”, “Quisiera”, “Golondrina Viajera”, “Peregrino de Amor” de Guty Cárdenas. O las canciones de Pepe Domínguez: “Beso Asesino”, “Aires del Mayab”, “El Día que me Quieras”, “Granito de Sal” o “Pájaro Azul”.
¿Quisiera preguntarle a Nydia ( “la que está llena de dulzura”) si alguno de sus poemas se hecho canción?...porque están tan hermanadas las dos artes, poesía y música, que se confunden.
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El regreso ya había sido pensado pero no decidido, que podía ser por vía aérea para abatir el tiempo de viaje y las molestas 16 horas en el Autobús por muy ADO que fuera. Dos horas en las alas del pájaro de acero o de aluminio hacían la gran diferencia, así que nos animamos a volar el 15 de febrero a las 12:30 hs con la buena suerte que a última hora nos ofrecieron una salida con una hora de anticipación y la aprovechamos; así que a la una y media de la tarde estábamos aterrizando en el Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de la ciudad de México. ¿Viajaría Juárez alguna vez en avión? Para mi hermana Clarita, que era la primera vez que lo hacía, tuvo que ser una experiencia audaz e inolvidable.
Por fin llegó el día esperado,…el 9 de febrero de 2011, en que iniciamos un breve viaje al sureste mexicano mi hermana Clarita y yo. Un viaje soñado por mí al industrioso sur de Veracruz; al paradisiaco estado de Tabasco; pasando por el discreto Campeche y como colofón, llegar a la ciudad de Mérida, Yucatán.
Fue difícil convencer a mi hermana, pues tenía casi fobia a viajar, sobre todo después de la irreparable pérdida de nuestra hermana Ernestina, fallecida hace menos de dos años, su fiel compañera, pues solamente con ella hizo algunos viajes de turismo colectivo muy selectos y muy ocasionalmente. Por otro lado, se dio la circunstancia de que apenas se jubiló como una brillante secretaria después de laborar durante 43 años en tres instituciones diferentes: la Cámara de Diputados del estado de Guerrero; banco Banamex y Universidad Autónoma del mismo estado. Le rogué que aceptara el viaje como un impulso para su cambio de situación laboral y de hábitos cotidianos.
Recorrer por tierra el vasto territorio de nuestra patria despierta en nuestro ser diversas emociones y reacciones con sus paisajes, su gente, sus costumbres, etcétera; y se concluye que: “sólo conociéndola se le amará más”
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Partimos de Cuautla a las ocho horas de la mañana hacia la ciudad de Puebla y de ahí a las 11:45 directos a la ciudad de Villahermosa, Tab. El camino conocido: Puebla-Veracruz, hacia el oriente de nuestro país, recorriendo otra vez los siempre impresionantes paisajes de las montañas, el vértigo de las alturas en las cumbres de Maltrata, sus bosques que constituyen una reserva natural. Envueltos en los aromas de azahares y gardenias, entre mil flores más; desde la “pluviosilla” Orizaba a la tropical Córdoba, dos estrellas mayores veracruzanas, aunque las menores: Cd. Mendoza, Nogales y Río Blanco ya están conurbadas con la primera; así también Fortín de las Flores con la segunda. Nos llega también el dulce sabor de caña del ingenio el “Potrero” y sus extensos y verdes cañaverales.
Al llegar a La Tinaja el autobús hace un giro de 45 grados a la derecha y se enfila por otra autopista que llega hasta Minatitlán y Coatzacoalcos; verdes praderas donde pasta mucho ganado vacuno y eventualmente se miran sembradíos de piña.
Eso es lo que llena el paisaje en 268 km. Mi deseo era recorrer este camino con la luz del día para contemplar lo hermoso de la tierra veracruzana. Para Clarita este camino era desconocido y se dijo muy complacida de conocerlo. No se cruzan poblados importantes por ese tramo carretero, pero sí ríos y lagunas llenos de garzas. El río Papaloapan muy tranquilote, como quien nunca rompe un plato, sin mostrar ningún ímpetu inundador como en septiembre de 2010. El autobús se detuvo en un restaurante que está en la orilla de la carretera para que comiéramos. Pude saborear un sabroso caldo de pescado.
Yo esperaba ver cerca de Coatzacoalcos o de Minatitlán los famosos pozos petroleros, que según algunos son la mayor riqueza del país, quien sabe por cuanto tiempo. Me imaginaba ver la parte externa como antorchas encendidas, pero curiosamente se me ocultaron y no alcancé a ver ninguno. Desde luego que no entramos a ninguna de las dos ciudades sureñas porque el viaje era directo.
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Total, que ya entrada la tarde se fue oscureciendo y seguramente en esos momentos abandonamos Veracruz y entramos a territorio tabasqueño, porque ya no nos dimos cuenta de los accidentes del camino y así pasamos por la ciudad de Cárdenas, ya muy próxima a la ciudad de Villahermosa, pero estaba tan oscuro que sólo iluminaban el camino los faros de los camiones y automóviles. Por cierto que en un principio yo creí que su nombre se lo debía al general expropiador pero no, es en honor del primer poeta tabasqueño José Eduardo de Cárdenas y Romero (1765-1821).
Para variar, entrar a la ciudad de Villahermosa nos llevó como una hora por el embotellamiento en las calles por la “hora pico” como en todas partes, y llegamos al hotel a pernoctar a eso de las nueve de la noche. Pero para esa hora ya empezaba a correr el viento y estaba empezando a lloviznar. El mal tiempo sólo nos permitió salir a un pequeño parque que está casi enfrente del hotel.
No fue sino hasta el amanecer del siguiente día cuando dimos rienda suelta a nuestra inmensa curiosidad. Luego de saborear unos ricos tamalitos de chipilín, parte de un frugal desayuno en el restaurante del mismo hotel. Le pedimos a la administración que nos consiguiera un servicio de recorrido turístico y con diligencia estuvo a nuestra disposición un buen vehículo con su chofer y guía que cubrió la expectativa nuestra, que era en ese momento, solamente ubicar los lugares más importantes porque la lluvia no nos permitía penetrar y menos en lugares abiertos como el museo de la Venta o la laguna de las Ilusiones. Se trataba de afinar nuestros sentidos para hacer una síntesis de las características de la ciudad de Villahermosa, para lo que el guía se acomodó perfectamente; era una persona muy conocedora y muy amable.
¿Qué tanto podíamos conocer en 35 horas que duró nuestra estancia ahí?
Y sin embargo, a vuelo de pájaro y ayudados por la información escrita, las siguientes son mis impresiones de Villahermosa: dicen sus habitantes que es: “siempre bella y siempre hermosa” fundada por Diego de Quijada el 24 de junio de 1564, el mero día de san Juan Bautista, como se llamó al principio. A mi me pareció una ciudad única,… como un “enorme palafito” o ¿cada casa y edificio son pequeños palafitos? Una ciudad increíble, acuática, exuberante, edénica; origen de la vida vegetal y animal. Por extensión, Tabasco, cuna del cacao y el chocolate, del plátano, ceibas y palmeras; y de innumerables especies de animales acuáticos y terrestres. Sus caudalosos ríos Grijalva, Carrizal y Mescalapa, rodean a una ciudad grande e industriosa, moderna. La veo con ojos asombrados, como si proviniera yo de las áridas tierras del altiplano donde los lechos de los ríos se han convertido ya en ruinas arqueológicas (montón de piedras).
El guía nos condujo por sus amplias avenidas y paseos adornados con guayacanes de amarillo color y con las flores rosadas de los macuilis, ¿parientes de nuestras floridas jacarandas? que de la noche a la mañana cambian sus hojas por flores.
Pasamos por la zona hotelera, nos mostró “el reloj floral”, la laguna de “las Ilusiones” donde se han tejido hermosas leyendas de enamorados, los dos ríos principales que fluyen tranquilos hacia el mar. Sobre el río Grijalva hay puentes y en otros lugares hay torres que sirven de “miradores” desde donde se puede admirar panorámicamente gran parte de la ciudad.
Pasamos frente a la zona donde se encuentra el gran museo de “la Venta” construido por iniciativa del poeta más importante contemporáneo de Tabasco: Carlos Pellicer (1897-1977), donde se guardan los tesoros que son testigos vivientes de la interesante y grandiosa historia del pueblo tabasqueño, desde los Olmecas , primitivos habitantes prehispánicos, hasta algunos grupos humanos de los Mayas. Forjadores de una gran cultura, en parte destruida por los conquistadores.
Así como los elementos productivos de la naturaleza agua, tierra y sol, también son determinantes para la producción de hombres y mujeres sobresalientes en las artes, la ciencia y la política. Tabasco es un semillero sobresaliente: Carlos Pellicer, poeta; José Gorostiza, escritor y político; Gregorio Méndez, patriota liberal; José María Pino Suárez, Tomás Garrido Canabal, Carlos A. Madrazo, Andrés Manuel López Obrador, políticos; José Pagés Llergo, periodista creador de la revista nacional SIEMPRE! Y de las mujeres: Esperanza Iris, actriz y cantante; María Gutiérrez Eskildsen, maestra de maestros.
Después del paseo de la mañana hicimos un recorrido a pié por las principales calles del centro de Villahermosa y observé que casi todas tienen nombres de los héroes nacionales, como Hidalgo, Allende, Guerrero, Morelos, Zaragoza y Galeana.
Anduvimos buscando un disco de música tabasqueña, en particular uno de la cantante Dora María que contiene la canción “blancas mariposas” y que canta con su letra. El guía ya me había mostrado uno y me dijo en donde lo había comprado, es más, todo el trayecto del paseo lo llevó tocando; y sin embargo no lo encontramos en ninguna parte.
Sí se me dio el gusto de saborear el famoso “peje lagarto” en un restaurante en donde no vendían cervezas ni para remedio, ¿sería acaso por el mal tiempo? Me hubiera gustado acompañar mi pescado con una cerveza. Siempre las prisas, escapándose del agua, el taxi que nos llevó iba a regresar por nosotros una hora después porque el lugar estaba fuera de la ciudad. Y vieran cómo es difícil abordar un taxi en Villahermosa porque todos son colectivos, me imagino que tienen ruta fija y además, ¡ cómo corren.!... Por la tarde Clarita tomó unas fotos donde están el puente de la “Solidaridad” y el mirador “puente Gabiotas”, después, a encerrarse en el hotel. Por causa del cielo encapotado todo el tiempo anduve norteado.
Meditando a solas sobre algunos episodios de la historia de Tabasco, como la etapa de Tomás Garrido Canabal (1890-1943), nacido en Catazajá Chis., desde muy joven sirvió cargos judiciales en Tabasco y Puebla, fue gobernador interino de Yucatán, y también de Tabasco, interino y constitucional (1921-25), un personaje que, por su actuación política, aún despierta las más encontradas opiniones. Surgido en la etapa del caudillismo revolucionario y dotado de un indiscutible carisma, quiso poner en práctica los postulados emanados de la Revolución Mexicana en los campos de la política, en lo social y en lo educativo. Para ello creyó necesario organizar a los campesinos y a los obreros en “ligas” para apoyar la puesta en marcha de su programa de gobierno de carácter socialista.. Emprendió campañas de mejoramiento familiar comenzando contra el alcoholismo que lesiona la economía y degrada al ser humano; para el mejoramiento de los salarios aumentó el salario mínimo a $1.50 aun cuando el mínimo nacional estaba en $1.00 y en contra del fanatismo religioso que encadena el pensamiento, por eso tuvo fuertes enfrentamientos con el clero. Pero encontró eco en el pueblo tabasqueño; integrado por hombres y mujeres de una naturaleza fuerte y libre, rebeldes e “ insumisos”. Me parecen muy adecuados los versos del poeta veracruzano Salvador Díaz Mirón:
“…fue Adán un esclavo manumiso; que en vez de la abyección del paraíso; buscó la libertad de la conciencia…” “…No habría humanidad sin ese acto; que fue de rebelión el más sublime; y puso al hombre en íntimo contacto, con la naturaleza. haciendo el pacto, de luchar contra todo lo que oprime…”
O esta otra cita más cercana: “…trópico, ¿para que me diste las manos llenas de color?...todo lo que yo toque se llenará de sol…” Carlos Pellicer.
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En la madrugada del siguiente día proseguimos nuestro recorrido con la esperanza de que el tiempo mejorara y cuando menos me pudiera orientar con el sol, pero nada de eso sucedió, por el contrario a ratos se intensificaba la lluvia; sin embargo, nada impidió contemplar desde dentro del autobús ADO las bellezas del trayecto hacia la costa de Tabasco, puras llanuras pantanosas habitadas por innumerables garzas blancas y floridos nenúfares, hasta Frontera.
Bordeamos la costa, entramos al estado de Campeche y así continuamos costeando y mirando los manglares hasta avistar Ciudad del Carmen, que se observa ciudad grande y próspera, pues es un emporio petrolero, según dicen. Ahí se cruza por un gran puente y se está en la Isla del Carmen donde se recorren 37 kms y hay otro enorme puente de 4 mil metros de longitud y que me parece una obra maravillosa de ingeniería. Al otro extremo del puente ya estamos nuevamente en tierra firme y a nuestra derecha queda, sin poderla contemplar , la gran Laguna de Términos.
Se continúa en línea paralela a la orilla del mar que nos sigue por la izquierda, se escucha el rumor de las olas. Faltan 147 kms para llegar a Champotón, la ciudad que le prestó el nombre al músico compositor Emilio B. Rosado para su inolvidable danzón . Se miran los últimos puentes, los últimos ríos, va cambiando el panorama. Después, a 65 kms se encuentra la discreta ciudad de Campeche, la capital del estado del mismo nombre, que no era punto de visita en nuestro recorrido por el escaso tiempo disponible, pero que no deja de ser por eso una ciudad interesante que nos hubiera gustado conocer. Ahí hizo parada el autobús en la orilla de la ciudad, donde se encuentra la central de autobuses, el tiempo justo para comprar algo de comer por que no habíamos desayunado y cuando le pregunté al conductor si se iba a detener en algún lugar para comer, me contestó: ¡Hasta que lleguemos a Mérida! Para ello… faltaban escasos 177kms.
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¿Qué nos atrae de Mérida? …nos atrae su folclor, su música, su romanticismo, la sensibilidad de su gente; sus ruinas arqueológicas y sus cenotes.
Sin duda impacta el descubrimiento de tierras desconocidas, de nuevos lugares, las características de las ciudades y de la gente que vive en ellas. Sorprenden los contrastes entre los tres estados que estamos recorriendo: si Tabasco es la cuna de la exuberancia natural, del agua, sus ríos y lagunas como espejos, Campeche es la lenta transición, al menos en la parte costera; Yucatán, carece de ríos y de montañas y el camino se separa del mar. Pero nos brinda una exuberancia singular: su cultura pasada y presente. Sensibilidad para el arte, principalmente para la poesía y la música. Y algo más hermoso: su gente no reniega de sus raíces ni de sus ancestros mayas.
Llegamos a la “Ciudad Blanca” como a eso de las cuatro de la tarde, con la lluvia encima. Tanto que a mi hermana se ocurrió la brillante idea de “patentar” nuestras visitas, porque adonde vamos llueve; recordando que en diciembre de 2009 fuimos a Tlacotalpan Veracruz y todo el tiempo hubo norte. Y ahora que venimos para acá también. De tal manera que donde quieran que llueva, que nos inviten. Mérida, a primera vista, me parece mitad provinciana y mitad moderna; la mayoría de sus casas son de una planta y su tranquilidad relativa, sus edificios coloniales. También tiene ya grandes edificios como los hoteles, su aeropuerto, plazas y grandes avenidas.
Mérida fue fundada por otro conquistador español: Francisco de Montejo y León “el Mozo” sobre los vestigios de la ciudad maya de T’h’o ya deshabitada. Denominador común de todas las ciudades y puertos más importantes de la ribera del Golfo de México, fundadas durante el siglo XVI. El puerto de Veracruz en 1519; Coatzacoalcos en 1522; Villahermosa en 1564; Campeche en 1540 y Mérida en 1542 .
Toda la tarde del viernes 11 de febrero estuvo lloviendo y otra vez nos coartó la libertad de tránsito por la ciudad; sin embargo, aprovechando que enfrente del hotel donde nos hospedamos estaba la base de los turibuses que recorren la ciudad, no toda sino por rutas, nos informamos que por 100 pesos cada quien podían llevarnos, a nosotros únicamente porque, por la lluvia, no había más pasajeros; aceptamos y nos llevaron a recorrer el famoso “Paseo Montejo” y el “Centro Histórico”, aunque como ya estaba semioscuro no pudimos apreciar con claridad los puntos importantes que nos iban señalando. Hicimos una parada en la “Plaza Grande” en donde están algunos de los más importantes edificios públicos, como: la casa de “Los Montejo”); la catedral de San Ildefonso, soberbia arquitectura interior; el edificio del Ayuntamiento y el del Gobierno del Estado.
De ahí regresamos al hotel y a cenar en un Samborn¨s que está junto. Debo confesar que ese día cometí un descuido imperdonable: yo andaba con mi estómago molesto por la comida del día anterior y no tenía intenciones de comer, pero mi hermana Clarita sí tenía hambre y yo no lo advertí, ni ella me dijo algo al respecto y se aguantó hasta la cena. Al siguiente día, sábado, amaneció con lluvia, desayunamos, compramos unas guayaberas enfrente del hotel, y llamé por teléfono a Enrique.
¿Quién es Enrique? Enrique es mi sobrino, es hijo de mi cuñado Jesús, hermano de mi finada esposa. Es ingeniero y trabaja en la Universidad Autónoma de Yucatán. Por azares del destino casó con una Licenciada en Administración de Empresas Turísticas, meridana de nacimiento, y se fueron a vivir allá con sus padres hace como ocho años. Se llama Yazmín y tienen dos hijos varones. Le llamé con la intención de saludarlos únicamente, pero…ellos para no hacer quedar mal su bien ganada fama de hospitalarios, quedaron en llegar a visitarnos por la tarde al hotel y así sucedió
.En tanto llegaban yo quise reparar mi falta del día anterior y nos fuimos a comer a un buen restaurante llamado “La Tradición”. Degustamos ambos una sopa de lima y mi hermana un apetitoso platillo llamado “queso relleno”, yo una cochinita pibil y de postre, unos “caballeros pobres”, como le llaman allá a las torrejas o capirotada.
Cuando llegaron al hotel mis sobrinos y tras los saludos y abrazos acostumbrados, nos invitaron a salir y a recorrer nuevamente el “Paseo Montejo” (hay Montejos hasta en la sopa) y la “Plaza Grande”, un sitio adornado de laureles de la India, bancas y unos originales asientos llamados “de confidentes”, igual que la noche anterior pero ahora en su automóvil y con mejores explicaciones. Recorrimos a pié los pasillos y portales que se encuentran alrededor del zócalo, donde lo más atractivo son los murales del Palacio de Gobierno que ilustran sobre la historia de Yucatán, obra del pintor yucateco Fernando Castro Pacheco.
Resaltan, porque así lo impuso el pueblo, la importancia en su historia de dos personajes, que sin condiciones estuvieron del lado de los oprimidos históricamente; porque hay que decir que los mayas como pueblo vencido, no solamente en la conquista sino también después, ha sido un pueblo sojuzgado por los ricos españoles y mestizos. Y cuando la fibra del henequén se comenzó a industrializar y a exportar los ricos hacendados crecieron en poder político y económico en razón inversa del pueblo trabajador de origen maya. Esos personajes fueron: el general Salvador Alvarado y Felipe Carrillo Puerto (con su “peregrina” Alma Reed). Personajes emanados de la Revolución Mexicana que al llegar al poder lo ejercieron con mano de hierro a favor del pueblo maya, pero se ganaron el odio de los ricos que les impidió realizar sus propósitos y les cobró su vida a cambio de algunos beneficios para los dueños verdaderos de la tierra del Mayab.
***
Luego fuimos a saludar a la mamá de Yazmin, una maestra jubilada, que tiene un local donde vende ropa infantil. De allí nos llevaron a su casa a cenar y a conocer a su demás familia, compuesta por su papá, el profesor jubilado Virgilio Gaspar aún con inconfundibles rasgos de “calentano” de Michoacán, y su tía, Nydia Góngora López, también maestra jubilada, que cada vez nos sorprendía por su calidad literaria de poetisa y cuentista. Tienen todos un gran acervo de conocimientos y experiencias que requerirían de mucho tiempo para compartirlo. Muy amables todos. Cenamos panuchos, pero más disfrutamos de su amena charla.
Quedamos de vernos al día siguiente al medio día, porque la mañana la teníamos destinada a buscar los tradicionales espectáculos de baile y de “vaquerías” que tanta fama tienen en Yucatán. Y para nuestra buena suerte sí hubo danzones en la pequeña plaza de santa Lucía, ejecutados por un pequeño conjunto musical llamado “Banda Magistral”; propiamente para personas de la tercera edad. Un curioso detalle es que en la pared de esta singular placita hay una serie de placas conmemorativas por cada cinco años que cumple sirviendo para lo que está hecha.
Pero lo mejor para nuestro ánimo: ¡se desnubló …y salió el sol!... ¡Albricias! Así ya cambiaron las cosas, seguimos buscando y encontramos que en los bajos del palacio municipal se estaba llevando a cabo una “vaquería”, que recuerdan la fiesta celebrada en las haciendas ganaderas, cuando terminaban de herrar el ganado. Pues nos quedamos a verla hasta que se terminó. Preciosa habilidad de los ejecutantes y de la banda que los acompañaba. Hermosos “ternos” (trajes femeninos) compuestos por : huipil, fustán y jubón finamente bordados.
Enrique –Yazmin y familia iban a festejarle su cumpleaños a su hijo mayor el día domingo en un lugar alejado y nos pidieron que a la hora de comer llegáramos con ellos. Llegamos tarde pero alcanzamos una hamburguesa y cuando terminamos de comer y concluyó también la fiesta de los niños, nos propusieron llevarnos de entrada por salida al puerto Progreso que está a 33 km de Mérida y por una autopista recta y muy amplia. La playa estaba desierta, había un poco de viento y pudimos admirar el larguísimo puente para llegar al muelle. Allá nos llegó la noche y regresamos cuando ya estaba oscuro.
El penúltimo día de visita a Yucatán lo teníamos destinado a visitar Chichén Itzá. Las tierras orientales del estado de Yucatán llevan inscritas las huellas sagradas de la cultura Maya. Chichén Itzá data del año 500 d.C. y el nombre se deriva de las palabras mayas: Chi-boca; chen-pozo e Itzá-el nombre de los brujos del agua. El hermoso sitio, amplio y plano se encuentra ocupado por varios edificios muy importantes de una belleza increíble. El principal, el Castillo, templo de Kukulkán o de Quetzalcóatl (serpiente emplumada) que es la pirámide mayor, de 9 estamentos,91 gradas en cada uno de sus cuatro lados y una más para subir al templo superior. En total son 365 peldaños que corresponden a los días del año. El Juego de Pelota, la Casa de las Monjas, el Templo de los Guerreros y el Caracol u Observatorio. También se encuentran varios Chac Mooles (dios del agua), fuera de su sitio.
Al retorno pasamos a ver un “cenote” ubicado en el parque Eco Arqueológico Ik Kil con 26 metros de hondura, con aguas claras y donde se pueden bañar los visitantes; desde arriba los bañistas toman figuras de títeres movidos desde arriba por hilos que forman las lianas que penden de las paredes. Más adelante pasamos a comer en una ex hacienda adaptada para restaurante, muy agradable y en el curso de la comida una pequeña exhibición de baile de “vaquerías”.
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De regreso a Mérida llamamos por teléfono a mi sobrino para invitarlos a cenar y al mismo tiempo aprovechar ese momento para expresarles nuestro agradecimiento por sus finas atenciones. Pasamos un buen rato en conversación tratando de explorar más en sus notables conocimientos sobre literatura e historia de Yucatán, haciendo énfasis en la conservación de su lengua que se refleja perfectamente en los nombres de sus ciudades y pueblos; a vuelo de pájaro (azul) puedo copiar los siguientes: Izamal, Motul, Tixkokob, Kanasín, Uxmal, Uman, Maxcanú, Kabah, Halachó, Cuzamá y siguen más…y se completan con su pronunciación. Nydia nos regaló dos de sus pequeños libros que posteriormente hemos leído con detenimiento, literalmente saboreándolos con calma. “Décimas a Izamal”, 48 poemas de este corte:”…En tu historia está la vida, de una indescriptible raza, que con enigmas se enlaza, a tu luz, fuente vertida… Son versos sencillos y de fácil entendimiento.
En el “Crimen Perfecto” y otros cuentos, en prosa, encuentra la autora recovecos de la sociedad para dibujar también las cosas sencillas que acontecen muchas veces sin que nos demos cuenta, como el cuento “tu me cerrarás los ojos”. Así se han solazado también sobre cuentos y leyendas los grandes poetas y literatos yucatecos: Antonio Mediz Bolio, Ermilo Abreu Gómez, Ricardo López Méndez, Antonio Magaña Esquivel, y otros.
Por ese mismo camino andan todos los músicos románticos que han enriquecido de canciones no sólo Yucatán sino México entero con géneros musicales como la “trova”, las “jaranas” y las “bombas”. Quien no ha escuchado las canciones: “Flor”, “Novia Envidiada”, “Semejanzas” “Pensamiento”, “Peregrina”, cuyo autor es Ricardo Palmerín. Las canciones: “Ojos Tristes”, “Quisiera”, “Golondrina Viajera”, “Peregrino de Amor” de Guty Cárdenas. O las canciones de Pepe Domínguez: “Beso Asesino”, “Aires del Mayab”, “El Día que me Quieras”, “Granito de Sal” o “Pájaro Azul”.
¿Quisiera preguntarle a Nydia ( “la que está llena de dulzura”) si alguno de sus poemas se hecho canción?...porque están tan hermanadas las dos artes, poesía y música, que se confunden.
***
El regreso ya había sido pensado pero no decidido, que podía ser por vía aérea para abatir el tiempo de viaje y las molestas 16 horas en el Autobús por muy ADO que fuera. Dos horas en las alas del pájaro de acero o de aluminio hacían la gran diferencia, así que nos animamos a volar el 15 de febrero a las 12:30 hs con la buena suerte que a última hora nos ofrecieron una salida con una hora de anticipación y la aprovechamos; así que a la una y media de la tarde estábamos aterrizando en el Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de la ciudad de México. ¿Viajaría Juárez alguna vez en avión? Para mi hermana Clarita, que era la primera vez que lo hacía, tuvo que ser una experiencia audaz e inolvidable.
lunes, 7 de febrero de 2011
Guadalajara
G U A D A L A J A R A .
Guadalajara la ciudad de las cinco “a”….¡Guadalajara en un llano, México en una laguna … me he de comer esa tuna…aunque me espine la mano! …!Guadalajara hermosa, hueles a limpia rosa temprana!
Ciudad coqueta que a todos fascina, ahora y antes…ahora y siempre. El maestro Altamirano tuvo palabras elogiosas para la Guadalajara de 1863, llamándola: “la reina de occidente” y “la primera ciudad del interior” en su novela “Clemencia”. Le adjudicó más de 80 mil habitantes en el año de 1738; y abunda sobre ella diciendo: “ la vista no puede menos que quedar encantada al ver brotar de la llanura, como una visión mágica a la bella capital de Jalisco, con sus soberbias y blancas torres y cúpulas, y sus elegantes edificios, que brillan entre el fondo verde oscuro de sus dilatados jardines.” La ciudad de Guadalajara la fundó el conquistador español Cristóbal de Oñate en el año de 1542.
Cuna de mujeres bonitas, Altamirano también dice al respecto: “En otras partes las mujeres apenas asoman las narices por sus balcones para ver pasar al viajero, y se apresuran a esconderse para no ser examinadas de cerca. En Guadalajara las mujeres se presentan francas y risueñas, comprendiendo muy bien que no es preciso ser mojigatas para ser virtuosas.”…
Hoy, la misma encantadora Ciudad con sus viejos y perdurables edificios coloniales de cantera amarilla, y sus monumentos bien conservados; a la vez Ciudad Moderna con amplias avenidas, parques y jardines; elevados edificios; con su millón y medio de habitantes fijos y ambulantes de todas partes de México y del extranjero; por eso mismo ciudad anárquica, con ríos de gente que vomitan las bocacalles, principalmente en el centro.
La llaman “La capital mundial del tequila”, por ser el mayor productor de la bebida más conocida y representativa de México en el mundo, producida por primera vez, dicen, en el siglo XVIII por don José Cuervo.
Se asocia también con Jalisco y su capital el origen de la “Charrería”. La figura del “Charro” se remonta a la época de la colonia con la aparición de las haciendas y posteriormente con la de los llamados “Chinacos” (guerrilleros liberales del siglo XIX) y en el pasado siglo XX cuando llega a México el esplendor del Cine, es Jalisco uno de los lugares en donde mejor se explotan los paisajes y el folclore de temas campiranos y sus imprescindibles charros. Famosísimas fueron las películas: “Allá en el Rancho Grande”, con el jalisciense Tito Guízar y la actriz también de Jalisco, Esther Fernández, capaces de llenar las salas cinematográficas de toda la América Latina . Después Jorge Negrete y Gloria Marín reafirmaron el éxito del cine mexicano con la película ¡Ay Jalisco, no te rajes!
También se afirma que “los mariachis” tuvieron su origen en la parte occidental de la República, entre Jalisco y Nayarit, y se les considera símbolos de la cultura popular mexicana y creadores de hermosas piezas musicales que reafirman el sentimiento de la mexicanidad.¿ Quién no ha escuchado la canción “Guadalajara” de Pepe Guízar? o “el Jarabe Tapatío” venido desde mediados del siglo XVIII. El más famoso mariachi Vargas de Tecalitlán y su director Silvestre compusieron por su parte el tan popular y emotivo “Son de la Negra”.
En el centro de la ciudad podemos contemplar aún su famosa catedral con sus torres góticas, construidas desde 1558 hasta 1618, mezclada su estructura con otros estilos arquitectónicos como el barroco y el plateresco.
Acorde con su fama de bastión del catolicismo en México, el centro de la ciudad dibuja una cruz perfecta, con la catedral como corazón y sus cuatro parques aledaños como extremidades; con orientación superior hacia el oeste, en donde se encuentra la “Plaza Guadalajara” o de “Los Laureles”. Hacia el oriente “La Plaza Liberación”; hacia el norte se encuentra “La Rotonda de los Jaliscienses Ilustres” y hacia el sur “La Plaza de Armas.”
En partes laterales de cada parque se encuentran sendas joyas arquitectónicas coloniales. En el mismo orden de las plazas están: el edificio del Ayuntamiento Municipal, una construcción relativamente nueva (1952) y muestra en la parte exterior bellos portales y en su interior murales pintados por Gabriel Flores en los que se contempla la fundación de la ciudad de Guadalajara.
El Teatro Degollado, el Palacio Legislativo y el de Justicia son las construcciones que adornan la” Plaza de la Liberación” o de las “Dos Copas”, la plaza más grande de las cuatro. El primero, el principal teatro de la ciudad; es una sólida construcción que compite en belleza con la catedral. Se comenzó a construir en 1856 bajo los diseños del Arquitecto Jacobo Gálvez. Se diseñó en estilo neoclásico y sobre las 16 columnas corintias de su parte frontal hay un gran mármol en el que se representa al dios Apolo y las nueve musas. En el interior se pueden admirar los frescos pintados por el artista Gerardo Suárez basado en la célebre obra de la Divina Comedia de Dante y los murales de Felipe Castro.
La Plaza de la Liberación continúa atrás del teatro pasando por la Plaza Tapatía en donde hay una fuente que se llama de la Inmolación de Quetzalcóatl; el corredor peatonal continúa hasta llegar a las puertas del Instituto Cultural Cabañas construcción que data de 1810, obra del famoso arquitecto español Manuel Tolsá. de modelo neoclásico. Se le llamó Hospicio Cabañas porque albergó un orfanato durante 150 años. Entre 1936-1939 José Clemente Orozco pintó 53 murales en paredes y bóvedas y en la capilla mayor, entre ellos la que por muchos estudiosos es considerada su obra maestra: el “Hombre de Fuego”.
E l Museo Regional de Jalisco adorna también el parque de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres que consiste en una estructura circular sostenida por 17 columnas estriadas, construida en 1952 para guardar los restos de jaliscienses distinguidos. Las fuentes de información dicen que son 19 las estatuas que circundan la rotonda ,… pero yo conté 26. Entre ellas ciertamente hay personajes de alto perfil, y gran impacto en la historia de nuestro país y algunos han trascendido sus fronteras. Entre ellos están: el Jurista Ignacio L. Vallarta (1830-1893); el Muralista José Clemente Orozco (1883-1949); Agustín Yáñez (1904-1980) literato, gobernador, Secretario de Educación Pública. El pintor paisajista Gerardo Murillo, “Dr. Atl” (1875-1964) que captó en vivo y en directo la erupción del volcán Paricutín (1943). El patriota Valentín Gómez Farías (1781-1858) precursor del Liberalismo Político en México, correligionario del Benemérito Benito Juárez; generador de las Leyes de Reforma especialmente en lo que concernía a quitar al clero el poder casi “omnímodo” que poseía. Cinco veces Presidente de México. Defensor incansable del Federalismo..
Por último, en la Plaza de Armas está ubicado el Palacio de Gobierno construido a finales del siglo XVIII y, al igual que la catedral, combina varios estilos arquitectónicos como el neoclásico y el churrigueresco. En su interior lo más significativo son las pinturas murales de J. Clemente Orozco. En este Palacio Don Miguel Hidalgo firmó y expidió el “ Decreto que abolía la esclavitud en México”. Y en su fachada existe una placa que dice: “Este edificio fue Palacio Nacional del 14 de febrero al 19 de marzo de 1858 y residencia del Presidente de la República don Benito Juárez.”
Guadalajara tiene un mercadote sensacional con una variedad insuperable de productos comerciales para satisfacer las necesidades de toda la población local y regional; se llama el mercado: “Libertad” o “de San Juan de Dios”, y ahí hay de todo: se encuentra comida ordinaria o típica como la “birria” o las tortas ahogadas; hay mucha ropa, talabartería, zapatos y huaraches; dulces de todas clases y es notable el comercio de joyas de oro y plata. No se nota extrema pobreza.
En cuanto a la cultura uno quisiera creer que es verdad lo que se dice: que es de un nivel alto por cuanto hay una intensa actividad en ese renglón: exposiciones, ferias del libro, muchas y grandes librerías y muchas Universidades y escuelas y que el analfabetismo anda en un porcentaje del 2.56% supongo que en la ciudad, porque en el estado según el INEGI (2005) marca el 5.5% y la media nacional está en 8.3%, aunque la Cultura en Jalisco sufra con mucha frecuencia los embates de una parte del clero trasnochado.
Una cosa que sí decepciona es que los productos artesanales de Tlaquepaque que antes estaban al alcance de cualquier bolsillo, ahora se cotizan a altos precios o en dólares y a las tiendas donde los expenden sólo entran los gringos o los turistas que muestran esa moneda. Los mercados están repletos de chucherías que hacen pasar por artesanías, de ínfima calidad y muchas veces “hechas en China”.
No puede escapar una ciudad como ésta de los males que sufren las macrociudades, como por ejemplo: la insuficiencia de los servicios públicos de saneamiento (hay mucha basura en las calles céntricas y mucho ruido); los problemas de transporte, de alumbrado, inmigración etc. Y ahora, el flagelo que pesa sobre la población en general de todas partes: la endemoniada criminalidad de los traficantes de drogas.
Así vieron mis ojos a Guadalajara en esta mi segunda visita después de 25 años de la primera. Aquella fue en compañía de mis dos hijos y de mi finada esposa Elvira, y esta vez acompañando a mi hijo Federico, su esposa Georgina y sus dos hijos: Pablo y Andrea. El recorrido por la ciudad lo hicimos en el novedoso servicio de “turibús”, cómodo y barato, guiado y descrito de manera oportuna, y era de ver a mis nietos tan interesados y divertidos. Hay tres rutas y las tres recorrimos en un solo día. La primera ruta es a Tlaquepaque, la segunda a la “Plaza del Sol” y la tercera a Zapopan.
Nuestro viaje se realizó en autobús sin ningún contratiempo a pesar de ser época “alta” de turismo, porque que estamos en vísperas de la Navidad.
Florencio Castrejón Angel. CDD
Dic. de 2010.
Guadalajara la ciudad de las cinco “a”….¡Guadalajara en un llano, México en una laguna … me he de comer esa tuna…aunque me espine la mano! …!Guadalajara hermosa, hueles a limpia rosa temprana!
Ciudad coqueta que a todos fascina, ahora y antes…ahora y siempre. El maestro Altamirano tuvo palabras elogiosas para la Guadalajara de 1863, llamándola: “la reina de occidente” y “la primera ciudad del interior” en su novela “Clemencia”. Le adjudicó más de 80 mil habitantes en el año de 1738; y abunda sobre ella diciendo: “ la vista no puede menos que quedar encantada al ver brotar de la llanura, como una visión mágica a la bella capital de Jalisco, con sus soberbias y blancas torres y cúpulas, y sus elegantes edificios, que brillan entre el fondo verde oscuro de sus dilatados jardines.” La ciudad de Guadalajara la fundó el conquistador español Cristóbal de Oñate en el año de 1542.
Cuna de mujeres bonitas, Altamirano también dice al respecto: “En otras partes las mujeres apenas asoman las narices por sus balcones para ver pasar al viajero, y se apresuran a esconderse para no ser examinadas de cerca. En Guadalajara las mujeres se presentan francas y risueñas, comprendiendo muy bien que no es preciso ser mojigatas para ser virtuosas.”…
Hoy, la misma encantadora Ciudad con sus viejos y perdurables edificios coloniales de cantera amarilla, y sus monumentos bien conservados; a la vez Ciudad Moderna con amplias avenidas, parques y jardines; elevados edificios; con su millón y medio de habitantes fijos y ambulantes de todas partes de México y del extranjero; por eso mismo ciudad anárquica, con ríos de gente que vomitan las bocacalles, principalmente en el centro.
La llaman “La capital mundial del tequila”, por ser el mayor productor de la bebida más conocida y representativa de México en el mundo, producida por primera vez, dicen, en el siglo XVIII por don José Cuervo.
Se asocia también con Jalisco y su capital el origen de la “Charrería”. La figura del “Charro” se remonta a la época de la colonia con la aparición de las haciendas y posteriormente con la de los llamados “Chinacos” (guerrilleros liberales del siglo XIX) y en el pasado siglo XX cuando llega a México el esplendor del Cine, es Jalisco uno de los lugares en donde mejor se explotan los paisajes y el folclore de temas campiranos y sus imprescindibles charros. Famosísimas fueron las películas: “Allá en el Rancho Grande”, con el jalisciense Tito Guízar y la actriz también de Jalisco, Esther Fernández, capaces de llenar las salas cinematográficas de toda la América Latina . Después Jorge Negrete y Gloria Marín reafirmaron el éxito del cine mexicano con la película ¡Ay Jalisco, no te rajes!
También se afirma que “los mariachis” tuvieron su origen en la parte occidental de la República, entre Jalisco y Nayarit, y se les considera símbolos de la cultura popular mexicana y creadores de hermosas piezas musicales que reafirman el sentimiento de la mexicanidad.¿ Quién no ha escuchado la canción “Guadalajara” de Pepe Guízar? o “el Jarabe Tapatío” venido desde mediados del siglo XVIII. El más famoso mariachi Vargas de Tecalitlán y su director Silvestre compusieron por su parte el tan popular y emotivo “Son de la Negra”.
En el centro de la ciudad podemos contemplar aún su famosa catedral con sus torres góticas, construidas desde 1558 hasta 1618, mezclada su estructura con otros estilos arquitectónicos como el barroco y el plateresco.
Acorde con su fama de bastión del catolicismo en México, el centro de la ciudad dibuja una cruz perfecta, con la catedral como corazón y sus cuatro parques aledaños como extremidades; con orientación superior hacia el oeste, en donde se encuentra la “Plaza Guadalajara” o de “Los Laureles”. Hacia el oriente “La Plaza Liberación”; hacia el norte se encuentra “La Rotonda de los Jaliscienses Ilustres” y hacia el sur “La Plaza de Armas.”
En partes laterales de cada parque se encuentran sendas joyas arquitectónicas coloniales. En el mismo orden de las plazas están: el edificio del Ayuntamiento Municipal, una construcción relativamente nueva (1952) y muestra en la parte exterior bellos portales y en su interior murales pintados por Gabriel Flores en los que se contempla la fundación de la ciudad de Guadalajara.
El Teatro Degollado, el Palacio Legislativo y el de Justicia son las construcciones que adornan la” Plaza de la Liberación” o de las “Dos Copas”, la plaza más grande de las cuatro. El primero, el principal teatro de la ciudad; es una sólida construcción que compite en belleza con la catedral. Se comenzó a construir en 1856 bajo los diseños del Arquitecto Jacobo Gálvez. Se diseñó en estilo neoclásico y sobre las 16 columnas corintias de su parte frontal hay un gran mármol en el que se representa al dios Apolo y las nueve musas. En el interior se pueden admirar los frescos pintados por el artista Gerardo Suárez basado en la célebre obra de la Divina Comedia de Dante y los murales de Felipe Castro.
La Plaza de la Liberación continúa atrás del teatro pasando por la Plaza Tapatía en donde hay una fuente que se llama de la Inmolación de Quetzalcóatl; el corredor peatonal continúa hasta llegar a las puertas del Instituto Cultural Cabañas construcción que data de 1810, obra del famoso arquitecto español Manuel Tolsá. de modelo neoclásico. Se le llamó Hospicio Cabañas porque albergó un orfanato durante 150 años. Entre 1936-1939 José Clemente Orozco pintó 53 murales en paredes y bóvedas y en la capilla mayor, entre ellos la que por muchos estudiosos es considerada su obra maestra: el “Hombre de Fuego”.
E l Museo Regional de Jalisco adorna también el parque de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres que consiste en una estructura circular sostenida por 17 columnas estriadas, construida en 1952 para guardar los restos de jaliscienses distinguidos. Las fuentes de información dicen que son 19 las estatuas que circundan la rotonda ,… pero yo conté 26. Entre ellas ciertamente hay personajes de alto perfil, y gran impacto en la historia de nuestro país y algunos han trascendido sus fronteras. Entre ellos están: el Jurista Ignacio L. Vallarta (1830-1893); el Muralista José Clemente Orozco (1883-1949); Agustín Yáñez (1904-1980) literato, gobernador, Secretario de Educación Pública. El pintor paisajista Gerardo Murillo, “Dr. Atl” (1875-1964) que captó en vivo y en directo la erupción del volcán Paricutín (1943). El patriota Valentín Gómez Farías (1781-1858) precursor del Liberalismo Político en México, correligionario del Benemérito Benito Juárez; generador de las Leyes de Reforma especialmente en lo que concernía a quitar al clero el poder casi “omnímodo” que poseía. Cinco veces Presidente de México. Defensor incansable del Federalismo..
Por último, en la Plaza de Armas está ubicado el Palacio de Gobierno construido a finales del siglo XVIII y, al igual que la catedral, combina varios estilos arquitectónicos como el neoclásico y el churrigueresco. En su interior lo más significativo son las pinturas murales de J. Clemente Orozco. En este Palacio Don Miguel Hidalgo firmó y expidió el “ Decreto que abolía la esclavitud en México”. Y en su fachada existe una placa que dice: “Este edificio fue Palacio Nacional del 14 de febrero al 19 de marzo de 1858 y residencia del Presidente de la República don Benito Juárez.”
Guadalajara tiene un mercadote sensacional con una variedad insuperable de productos comerciales para satisfacer las necesidades de toda la población local y regional; se llama el mercado: “Libertad” o “de San Juan de Dios”, y ahí hay de todo: se encuentra comida ordinaria o típica como la “birria” o las tortas ahogadas; hay mucha ropa, talabartería, zapatos y huaraches; dulces de todas clases y es notable el comercio de joyas de oro y plata. No se nota extrema pobreza.
En cuanto a la cultura uno quisiera creer que es verdad lo que se dice: que es de un nivel alto por cuanto hay una intensa actividad en ese renglón: exposiciones, ferias del libro, muchas y grandes librerías y muchas Universidades y escuelas y que el analfabetismo anda en un porcentaje del 2.56% supongo que en la ciudad, porque en el estado según el INEGI (2005) marca el 5.5% y la media nacional está en 8.3%, aunque la Cultura en Jalisco sufra con mucha frecuencia los embates de una parte del clero trasnochado.
Una cosa que sí decepciona es que los productos artesanales de Tlaquepaque que antes estaban al alcance de cualquier bolsillo, ahora se cotizan a altos precios o en dólares y a las tiendas donde los expenden sólo entran los gringos o los turistas que muestran esa moneda. Los mercados están repletos de chucherías que hacen pasar por artesanías, de ínfima calidad y muchas veces “hechas en China”.
No puede escapar una ciudad como ésta de los males que sufren las macrociudades, como por ejemplo: la insuficiencia de los servicios públicos de saneamiento (hay mucha basura en las calles céntricas y mucho ruido); los problemas de transporte, de alumbrado, inmigración etc. Y ahora, el flagelo que pesa sobre la población en general de todas partes: la endemoniada criminalidad de los traficantes de drogas.
Así vieron mis ojos a Guadalajara en esta mi segunda visita después de 25 años de la primera. Aquella fue en compañía de mis dos hijos y de mi finada esposa Elvira, y esta vez acompañando a mi hijo Federico, su esposa Georgina y sus dos hijos: Pablo y Andrea. El recorrido por la ciudad lo hicimos en el novedoso servicio de “turibús”, cómodo y barato, guiado y descrito de manera oportuna, y era de ver a mis nietos tan interesados y divertidos. Hay tres rutas y las tres recorrimos en un solo día. La primera ruta es a Tlaquepaque, la segunda a la “Plaza del Sol” y la tercera a Zapopan.
Nuestro viaje se realizó en autobús sin ningún contratiempo a pesar de ser época “alta” de turismo, porque que estamos en vísperas de la Navidad.
Florencio Castrejón Angel. CDD
Dic. de 2010.
Una Buena Lección
U N A B U E N A L E C C I O N
Me parece que todo empezó desde que algunos abogados democráticos ofrecieron sus servicios a Maestros Jubilados para entablar juicios legales, reclamando dineros no pagados por la SEP o por el ISSSTE y aparentemente olvidados. Dentro de esos recursos que nos corresponden están: diferencias por incrementos a las plazas en las que nos jubilamos no aplicados a nuestra pensión; los noventa días de aguinaldo que ya recibían los trabajadores activos y nosotros no, y ahora se reclama una “prima de antigüedad” que andaba perdida.
Pero no solamente por dinero hemos luchado, también por otros derechos de carácter laboral, político, sindical y social. Además, las luchas y movilizaciones del Magisterio Morelense son cíclicas y los maestros ya estamos acostumbrados que todos los beneficios, por pocos o limitados que sean, se logran “a gritos y sombrerazos,” de otra manera no llegan.
Hagamos un breve repaso: en 1980, estando aún en servicio activo, hicimos una huelga de 43 días de duración, (del 13 de octubre al 24 de noviembre de 1980); una caminata de Cuernavaca al Distrito Federal (4-7 nov. 1980); y una huelga de hambre (28 marzo-5 abril 1981)contra un fraude sindical. Se luchó porque nos hicieran caso; contra el cacicazgo de Carlos Jongitud Barrios, Presidente Vitalicio de la llamada Vanguardia Revolucionaria del SNTE; aumento de salarios y por la convocatoria para la renovación del comité seccional; así como contra la negligencia del ISSSTE.
En el último tercio del mes de noviembre de 2005 el grupo de jubilados de Morelos se movilizó para reclamar al gobierno del Estado el pago de 50 días de aguinaldo para completar los 90 días que pagaban a los activos. Pedimos el apoyo a éstos y ellos con su entusiasmo, su juventud y con toda su sinceridad y comprensión nos ayudaron a ver realizado nuestro sueño.
En correspondencia, participamos con ellos en su movimiento de agosto de 2008, cuando se vieron en la necesidad de rechazar la pseudo Alianza para la Calidad de la Educación (ACE) que no es otra cosa que una más de las trapacerías de la cacique Gordillo para hacer negocios al amparo del presupuesto destinado a la educación. Salimos con ellos a las calles a gritar en contra de la represión desatada por el gobierno panista, en diferentes plazas del estado y durante el desfile del 30 de septiembre en honor de José Ma. Morelos en la ciudad de Cuautla en la culminación de la lucha y en reemplazo del desfile oficial suspendido por el mismo gobierno.
En estos días nuevamente nosotros los jubilados estamos en pié de lucha para recuperar una “prima de antigüedad” escamoteada por la SEP. Siguiendo la misma ruta de costumbre, al principio, el SNTE se hizo “ojo de hormiga,” pero cuando vio que las posibilidades eran reales, se montó en la ola al tiempo que decía: “este sombrero me gusta… y me lo pongo”.
Por una parte, ¡Qué bueno! que los “charros” con su peso político apoyen e inclinen la balanza a favor de los jubilados, pero no hay que olvidar que ellos (genio y figura…) “no dan paso sin huarache” y sin querer queriendo dividen al grupo, porque también siempre hay gente, aunque sean pocos, que los siguen por donde los lleven. Pero esta vez, 17 de enero de 2011, recibieron una buena lección. Resulta que como era el día definitivo para dar una respuesta a nuestra petición, la “Comisión Negociadora citó a los jubilados a una concentración en el Palacio Legislativo; y la Sección XIX del SNTE citó a otra paralela en la Plaza de Armas de Cuernavaca, a sabiendas de que está ocupada por una pista de hielo. Para los jubilados foráneos les envió camiones, les dio tortas y agua y les repartió gorras blancas como distintivo con el logotipo del SNTE.
Muchos maestros aceptaron estas facilidades y así fueron llegando al lugar señalado, solamente que cuando se dieron cuenta de que no había espacio para la manifestación ni seriedad en la organización, encaminaron sus pasos hacia el Palacio Legislativo que ya estaba casi lleno por los demás. Escondieron sus gorritas y se sumaron al contingente que ya estaba por iniciar una marcha alrededor del Palacio del Poder Ejecutivo.
Así, todos unidos, con todo el entusiasmo posible, con la misma voz y las mismas consignas: …¡jubilados unidos,… jamás serán vencidos!...¡con bastón y sin bastón…todos vamos al plantón! marchamos una vez más exigiendo lo que por ley nos corresponde. Después, un mitin a un costado de la sede del Gobierno Estatal; y a las cuatro de la tarde regresamos al Palacio Legislativo para recibir la información, por parte de la Comisión negociadora, de que ya habían concedido la cantidad de 76 millones de pesos para repartirlos equitativamente entre los 8 mil jubilados del estado de Morelos. Preguntaron a los presentes si se aceptaba esa cantidad e inmediatamente se escuchó en coro…¡No!... Entonces…¿proseguimos la lucha?…¡Sí! …fue la respuesta.
Lo más agradable para mí fue la acción de muchos compañeros que con su limpia conciencia política hicieron pasar un mal rato a los que se dicen sus representantes sin serlo, y que esta acción también aplica para ocasiones de más trascendencia, como por ejemplo las elecciones de los gobernantes. “recibir todo lo que les ofrezcan” y a la hora de votar, hacerlo por quien mejor garantice sus intereses.
Florencio Castrejón Angel CDD
Enero de 2011
Me parece que todo empezó desde que algunos abogados democráticos ofrecieron sus servicios a Maestros Jubilados para entablar juicios legales, reclamando dineros no pagados por la SEP o por el ISSSTE y aparentemente olvidados. Dentro de esos recursos que nos corresponden están: diferencias por incrementos a las plazas en las que nos jubilamos no aplicados a nuestra pensión; los noventa días de aguinaldo que ya recibían los trabajadores activos y nosotros no, y ahora se reclama una “prima de antigüedad” que andaba perdida.
Pero no solamente por dinero hemos luchado, también por otros derechos de carácter laboral, político, sindical y social. Además, las luchas y movilizaciones del Magisterio Morelense son cíclicas y los maestros ya estamos acostumbrados que todos los beneficios, por pocos o limitados que sean, se logran “a gritos y sombrerazos,” de otra manera no llegan.
Hagamos un breve repaso: en 1980, estando aún en servicio activo, hicimos una huelga de 43 días de duración, (del 13 de octubre al 24 de noviembre de 1980); una caminata de Cuernavaca al Distrito Federal (4-7 nov. 1980); y una huelga de hambre (28 marzo-5 abril 1981)contra un fraude sindical. Se luchó porque nos hicieran caso; contra el cacicazgo de Carlos Jongitud Barrios, Presidente Vitalicio de la llamada Vanguardia Revolucionaria del SNTE; aumento de salarios y por la convocatoria para la renovación del comité seccional; así como contra la negligencia del ISSSTE.
En el último tercio del mes de noviembre de 2005 el grupo de jubilados de Morelos se movilizó para reclamar al gobierno del Estado el pago de 50 días de aguinaldo para completar los 90 días que pagaban a los activos. Pedimos el apoyo a éstos y ellos con su entusiasmo, su juventud y con toda su sinceridad y comprensión nos ayudaron a ver realizado nuestro sueño.
En correspondencia, participamos con ellos en su movimiento de agosto de 2008, cuando se vieron en la necesidad de rechazar la pseudo Alianza para la Calidad de la Educación (ACE) que no es otra cosa que una más de las trapacerías de la cacique Gordillo para hacer negocios al amparo del presupuesto destinado a la educación. Salimos con ellos a las calles a gritar en contra de la represión desatada por el gobierno panista, en diferentes plazas del estado y durante el desfile del 30 de septiembre en honor de José Ma. Morelos en la ciudad de Cuautla en la culminación de la lucha y en reemplazo del desfile oficial suspendido por el mismo gobierno.
En estos días nuevamente nosotros los jubilados estamos en pié de lucha para recuperar una “prima de antigüedad” escamoteada por la SEP. Siguiendo la misma ruta de costumbre, al principio, el SNTE se hizo “ojo de hormiga,” pero cuando vio que las posibilidades eran reales, se montó en la ola al tiempo que decía: “este sombrero me gusta… y me lo pongo”.
Por una parte, ¡Qué bueno! que los “charros” con su peso político apoyen e inclinen la balanza a favor de los jubilados, pero no hay que olvidar que ellos (genio y figura…) “no dan paso sin huarache” y sin querer queriendo dividen al grupo, porque también siempre hay gente, aunque sean pocos, que los siguen por donde los lleven. Pero esta vez, 17 de enero de 2011, recibieron una buena lección. Resulta que como era el día definitivo para dar una respuesta a nuestra petición, la “Comisión Negociadora citó a los jubilados a una concentración en el Palacio Legislativo; y la Sección XIX del SNTE citó a otra paralela en la Plaza de Armas de Cuernavaca, a sabiendas de que está ocupada por una pista de hielo. Para los jubilados foráneos les envió camiones, les dio tortas y agua y les repartió gorras blancas como distintivo con el logotipo del SNTE.
Muchos maestros aceptaron estas facilidades y así fueron llegando al lugar señalado, solamente que cuando se dieron cuenta de que no había espacio para la manifestación ni seriedad en la organización, encaminaron sus pasos hacia el Palacio Legislativo que ya estaba casi lleno por los demás. Escondieron sus gorritas y se sumaron al contingente que ya estaba por iniciar una marcha alrededor del Palacio del Poder Ejecutivo.
Así, todos unidos, con todo el entusiasmo posible, con la misma voz y las mismas consignas: …¡jubilados unidos,… jamás serán vencidos!...¡con bastón y sin bastón…todos vamos al plantón! marchamos una vez más exigiendo lo que por ley nos corresponde. Después, un mitin a un costado de la sede del Gobierno Estatal; y a las cuatro de la tarde regresamos al Palacio Legislativo para recibir la información, por parte de la Comisión negociadora, de que ya habían concedido la cantidad de 76 millones de pesos para repartirlos equitativamente entre los 8 mil jubilados del estado de Morelos. Preguntaron a los presentes si se aceptaba esa cantidad e inmediatamente se escuchó en coro…¡No!... Entonces…¿proseguimos la lucha?…¡Sí! …fue la respuesta.
Lo más agradable para mí fue la acción de muchos compañeros que con su limpia conciencia política hicieron pasar un mal rato a los que se dicen sus representantes sin serlo, y que esta acción también aplica para ocasiones de más trascendencia, como por ejemplo las elecciones de los gobernantes. “recibir todo lo que les ofrezcan” y a la hora de votar, hacerlo por quien mejor garantice sus intereses.
Florencio Castrejón Angel CDD
Enero de 2011
Samuel Ruiz
S A M U E L R U I Z G A R C I A (el “Tatic”)
La noticia de la muerte del Obispo Samuel Ruiz García, el Tatic, como le llamaban los indígenas de Chiapas, ha dejado un gran portillo difícil de resanar en el corazón de todos sus devotos; como lo muestran los numerosos y sentidos mensajes de condolencias que han inundado las páginas de los periódicos de circulación nacional. ¡Cuántos mensajes de dolor, despedida y reconocimiento! …
Entre las expresiones más sensatas están las del editorial de la Jornada que dice: “deja un amplio y profundo sentir de orfandad” para los pueblos indígenas de México, los organismos defensores de los derechos humanos, los sectores progresistas de la iglesia Católica y, en general, para los ciudadanos que aspiran a un país más justo, digno y equitativo.
Nació Samuel Ruiz en la ciudad de Irapuato, Gto. el 3 de noviembre de 1924 y sus primeros pasos como joven y estudiante religioso fueron entre su tierra natal y la ciudad de León, de la misma entidad, ya que por influencia familiar y del medio social del Bajío ingresó al Seminario de esta última ciudad, en una época de mucha convulsión política originada por un conflicto religioso nacional llamado entonces “la guerra cristera”. De ahí lo enviaron a Roma a estudiar en la Universidad Gregoriana y allá fue ordenado sacerdote . Las condiciones sociales allá también eran críticas y las cosas estaban peor, como consecuencia de la segunda guerra mundial . Ambas realidades lo sensibilizaron .
En 1954 regresó a León Gto. y fue designado Rector del Seminario en donde había estudiado. Ciertamente la formación eclesiástica de Samuel Ruiz había sido para ser un “obispo tradicional”, un obispo “de poder”; sin embargo… en 1959 es designado Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas.. Una diócesis singular, la misma que sirvió cuatro siglos atrás Fray Bartolomé de las Casas, dominico español (1484-1566). Habitada en su mayoría por indígenas esclavizados, considerados irracionales por los conquistadores. El Obispo Bartolomé se convirtió en su defensor y apologista ante la Corte Española . Con justicia ahora se le considera un “precursor de los derechos humanos.”
A poco de empezar a recorrer su diócesis, Samuel Ruiz se dio cuenta de que las condiciones de sus feligreses no había cambiado sustancialmente, seguían siendo pobres y despreciados. En el último tercio del siglo XX, Chiapas era baluarte de terratenientes que en poco se diferenciaban de los encomenderos de la conquista, madereros destructores de bosques y cafetaleros. Fue en su transitar por los caminos de herradura de la selva Lacandona lo que lo encaminó a su propia “conversión”. No pudo ser indiferente ante esa triste situación que lo colocó en la realidad.
¿Y cuál era esa “realidad”?...la que paradójicamente ha existido y existe en ese Chiapas exuberante de las gigantescas ceibas y caobas; de esos frondosos mangos y chicozapotes; de ubérrimas tierras cafetaleras y caudalosos ríos: Grijalva, Usumacinta y Coatán. Debajo de ese cielo de abundancia existe un universo humano de inequidad, de opresión, miseria, hambre, discriminación y muerte.
Pero dio la casualidad de que Samuel Ruiz asistió en 1962-65 al Concilio Vaticano II realizado en Roma bajo el auspicio del papa Juan XXIII. Allí contemporizó con otro religioso mexicano que abría brecha en ese mundo con su Teología de la Liberación tratando de humanizar la práctica del cristianismo en el mundo de la iglesia Católica: Don Sergio Méndez Arceo, séptimo Obispo de la Diócesis de Cuernavaca.
En su posterior participación en la segunda conferencia general del Episcopado Latinoamericano efectuado en Medellín Col. en 1968, su convicción se nutrió, según sus propias palabras, “con el aporte antropológico que ponía en evidencia que, a nombre de la fe y de la acción misionera, se tenía una acción destructiva hacia diferentes culturas americanas. En nombre de Dios habíamos contribuido a arrasar pueblos enteros .
Dice de él Enrique Dussel (Filósofo): el joven Obispo sufre una conversión radical. Ya en 1968 fue uno de los cuatro oradores sobre el tema de la pastoral indígena en la Conferencia del CELAM, donde manifestó su calibre latinoamericano. Brillaría en América Latina como miembro de una camada de obispos que optaron por los pobres del continente, junto a Helder Cámara, en Brasil; Leónides Proaño, en Ecuador, y Oscar Romero en El Salvador. Será uno de los reformadores de la Iglesia, fundamentando bíblicamente la revolucionaria Teología de la Liberación que estaba naciendo. Pero aún más, la llevó a la práctica en su pueblo indígena de Chiapas. Aprendió dos lenguas mayas y se transformó en el profeta de su pueblo.
Uno de los retos mayores que se planteó Samuel Ruiz fue cómo recuperar la dignidad robada a los indígenas que carecían ahora de una mínima autoestima, y encontró que si no era por su propia acción sería una tarea casi imposible de lograr, como lo había sido durante tantos siglos de repetir una doctrina y una pastoral paternalistas, como acostumbran tanto el estado como la propia iglesia.
Luego, y en contraposición de la mayoría de los obispos mexicanos y de su jerarquía y dejando a un lado un poco de “ortodoxia”, creó nuevos conceptos en busca de que los indígenas feligreses en su mayoría, cambiaran de actitud y pretendieran “autovalorarse” para practicar un cristianismo más puro. Para ello fomentó un movimiento de diáconos y catequistas autóctonos para compartir con ellos las tareas de la evangelización. Eso le valió en encono de quienes en la iglesia católica favorecen el ministerio centrado en los sacerdotes. Al ampliar su labor y entregar muchas de las funciones concebidas originalmente sólo para quienes ejercen el sacerdocio (democratización?), Samuel Ruiz desafió al elitismo que exalta muy por encima de la feligresía a los curas ordenados. Los guardianes de la pureza de la casta sacerdotal lo hostigaron todavía más cuando se atrevió a ordenar diáconos permanentes casados y dejó entrever que para completar el desarrollo sería necesario llegar a la ordenación de sacerdotes indígenas con vínculo matrimonial.
Esa fue también su respuesta a las acusaciones que le hacían sus colegas obispos encabezados por el Nuncio Apostólico, de que su diócesis era una de las más descatolizadas de la República por la labor de proselitismo que llevaban a cabo en Chiapas las sectas evangélicas que estaban en boga. Un análisis detenido de la pastoral de Samuel Ruiz evidencia que lo sucedido durante sus cuatro décadas al frente de la Diócesis de san Cristóbal de las Casas fue en realidad una “revitalización” del catolicismo en poblaciones preponderantemente indígenas. Antes de él la característica del trabajo pastoral católico fue la ausencia, o visitas fugaces, de sacerdotes en los pueblos indios. El Obispo pudo ver con claridad que era necesario involucrar decididamente a los indígenas en el trabajo eclesiástico, tal como lo hacían las iglesias evangélicas, cuyo desarrollo estaba en manos de los creyentes.
“Eso le valió haber sido dentro de la iglesia objeto de incomprensiones, desaires, malinterpretaciones, cobardías, denuncias, aislamientos y componendas con los señores de su mundo. Y de vituperios, calumnias, difamaciones, persecusiones y amenazas de muerte fuera de ella ” ( Miguel Concha ).
Pero…¿ qué sucedió cuando…el 1º de enero de 1994 surge en Chiapas la rebelión armada? ¿cuándo millares de indígenas dijeron ¡Basta! ¡Basta ya de tanta injusticia y discriminación de los indígenas! Sucedió que, …de inmediato acusaron sin pruebas a Samuel Ruiz de ser el instigador principal, por parte del gobierno y sus socios finqueros y terratenientes reforzados por los medios de comunicación.
Y sin embargo, poco después ambos beligerantes se quitaban las puntas convenciendo al Obispo Samuel Ruiz para que sirviera de “mediador” en la confrontación a fin de evitar un mayor derrame de sangre. ¿Qué vieron en el Obispo para creer que era la única persona capaz de sentar a dialogar a gobierno y rebeldes?
Seguramente lo que era obvio: una gran autoridad moral; ganada con trabajo durante 40 años. Culminación de sus características personales de “mediador nato y hábil” (Magdalena Gómez) además de su inteligencia y su humildad como un verdadero cristiano.
El Señor Obispo Samuel Ruiz ya no alcanzará a ver el desenlace de esa “Rebelión de los Indígenas”. ¡Descanse en Paz “el Tatic” Samuel ¡
Florencio Castrejón Angel CDD
Enero de 2011.
La noticia de la muerte del Obispo Samuel Ruiz García, el Tatic, como le llamaban los indígenas de Chiapas, ha dejado un gran portillo difícil de resanar en el corazón de todos sus devotos; como lo muestran los numerosos y sentidos mensajes de condolencias que han inundado las páginas de los periódicos de circulación nacional. ¡Cuántos mensajes de dolor, despedida y reconocimiento! …
Entre las expresiones más sensatas están las del editorial de la Jornada que dice: “deja un amplio y profundo sentir de orfandad” para los pueblos indígenas de México, los organismos defensores de los derechos humanos, los sectores progresistas de la iglesia Católica y, en general, para los ciudadanos que aspiran a un país más justo, digno y equitativo.
Nació Samuel Ruiz en la ciudad de Irapuato, Gto. el 3 de noviembre de 1924 y sus primeros pasos como joven y estudiante religioso fueron entre su tierra natal y la ciudad de León, de la misma entidad, ya que por influencia familiar y del medio social del Bajío ingresó al Seminario de esta última ciudad, en una época de mucha convulsión política originada por un conflicto religioso nacional llamado entonces “la guerra cristera”. De ahí lo enviaron a Roma a estudiar en la Universidad Gregoriana y allá fue ordenado sacerdote . Las condiciones sociales allá también eran críticas y las cosas estaban peor, como consecuencia de la segunda guerra mundial . Ambas realidades lo sensibilizaron .
En 1954 regresó a León Gto. y fue designado Rector del Seminario en donde había estudiado. Ciertamente la formación eclesiástica de Samuel Ruiz había sido para ser un “obispo tradicional”, un obispo “de poder”; sin embargo… en 1959 es designado Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas.. Una diócesis singular, la misma que sirvió cuatro siglos atrás Fray Bartolomé de las Casas, dominico español (1484-1566). Habitada en su mayoría por indígenas esclavizados, considerados irracionales por los conquistadores. El Obispo Bartolomé se convirtió en su defensor y apologista ante la Corte Española . Con justicia ahora se le considera un “precursor de los derechos humanos.”
A poco de empezar a recorrer su diócesis, Samuel Ruiz se dio cuenta de que las condiciones de sus feligreses no había cambiado sustancialmente, seguían siendo pobres y despreciados. En el último tercio del siglo XX, Chiapas era baluarte de terratenientes que en poco se diferenciaban de los encomenderos de la conquista, madereros destructores de bosques y cafetaleros. Fue en su transitar por los caminos de herradura de la selva Lacandona lo que lo encaminó a su propia “conversión”. No pudo ser indiferente ante esa triste situación que lo colocó en la realidad.
¿Y cuál era esa “realidad”?...la que paradójicamente ha existido y existe en ese Chiapas exuberante de las gigantescas ceibas y caobas; de esos frondosos mangos y chicozapotes; de ubérrimas tierras cafetaleras y caudalosos ríos: Grijalva, Usumacinta y Coatán. Debajo de ese cielo de abundancia existe un universo humano de inequidad, de opresión, miseria, hambre, discriminación y muerte.
Pero dio la casualidad de que Samuel Ruiz asistió en 1962-65 al Concilio Vaticano II realizado en Roma bajo el auspicio del papa Juan XXIII. Allí contemporizó con otro religioso mexicano que abría brecha en ese mundo con su Teología de la Liberación tratando de humanizar la práctica del cristianismo en el mundo de la iglesia Católica: Don Sergio Méndez Arceo, séptimo Obispo de la Diócesis de Cuernavaca.
En su posterior participación en la segunda conferencia general del Episcopado Latinoamericano efectuado en Medellín Col. en 1968, su convicción se nutrió, según sus propias palabras, “con el aporte antropológico que ponía en evidencia que, a nombre de la fe y de la acción misionera, se tenía una acción destructiva hacia diferentes culturas americanas. En nombre de Dios habíamos contribuido a arrasar pueblos enteros .
Dice de él Enrique Dussel (Filósofo): el joven Obispo sufre una conversión radical. Ya en 1968 fue uno de los cuatro oradores sobre el tema de la pastoral indígena en la Conferencia del CELAM, donde manifestó su calibre latinoamericano. Brillaría en América Latina como miembro de una camada de obispos que optaron por los pobres del continente, junto a Helder Cámara, en Brasil; Leónides Proaño, en Ecuador, y Oscar Romero en El Salvador. Será uno de los reformadores de la Iglesia, fundamentando bíblicamente la revolucionaria Teología de la Liberación que estaba naciendo. Pero aún más, la llevó a la práctica en su pueblo indígena de Chiapas. Aprendió dos lenguas mayas y se transformó en el profeta de su pueblo.
Uno de los retos mayores que se planteó Samuel Ruiz fue cómo recuperar la dignidad robada a los indígenas que carecían ahora de una mínima autoestima, y encontró que si no era por su propia acción sería una tarea casi imposible de lograr, como lo había sido durante tantos siglos de repetir una doctrina y una pastoral paternalistas, como acostumbran tanto el estado como la propia iglesia.
Luego, y en contraposición de la mayoría de los obispos mexicanos y de su jerarquía y dejando a un lado un poco de “ortodoxia”, creó nuevos conceptos en busca de que los indígenas feligreses en su mayoría, cambiaran de actitud y pretendieran “autovalorarse” para practicar un cristianismo más puro. Para ello fomentó un movimiento de diáconos y catequistas autóctonos para compartir con ellos las tareas de la evangelización. Eso le valió en encono de quienes en la iglesia católica favorecen el ministerio centrado en los sacerdotes. Al ampliar su labor y entregar muchas de las funciones concebidas originalmente sólo para quienes ejercen el sacerdocio (democratización?), Samuel Ruiz desafió al elitismo que exalta muy por encima de la feligresía a los curas ordenados. Los guardianes de la pureza de la casta sacerdotal lo hostigaron todavía más cuando se atrevió a ordenar diáconos permanentes casados y dejó entrever que para completar el desarrollo sería necesario llegar a la ordenación de sacerdotes indígenas con vínculo matrimonial.
Esa fue también su respuesta a las acusaciones que le hacían sus colegas obispos encabezados por el Nuncio Apostólico, de que su diócesis era una de las más descatolizadas de la República por la labor de proselitismo que llevaban a cabo en Chiapas las sectas evangélicas que estaban en boga. Un análisis detenido de la pastoral de Samuel Ruiz evidencia que lo sucedido durante sus cuatro décadas al frente de la Diócesis de san Cristóbal de las Casas fue en realidad una “revitalización” del catolicismo en poblaciones preponderantemente indígenas. Antes de él la característica del trabajo pastoral católico fue la ausencia, o visitas fugaces, de sacerdotes en los pueblos indios. El Obispo pudo ver con claridad que era necesario involucrar decididamente a los indígenas en el trabajo eclesiástico, tal como lo hacían las iglesias evangélicas, cuyo desarrollo estaba en manos de los creyentes.
“Eso le valió haber sido dentro de la iglesia objeto de incomprensiones, desaires, malinterpretaciones, cobardías, denuncias, aislamientos y componendas con los señores de su mundo. Y de vituperios, calumnias, difamaciones, persecusiones y amenazas de muerte fuera de ella ” ( Miguel Concha ).
Pero…¿ qué sucedió cuando…el 1º de enero de 1994 surge en Chiapas la rebelión armada? ¿cuándo millares de indígenas dijeron ¡Basta! ¡Basta ya de tanta injusticia y discriminación de los indígenas! Sucedió que, …de inmediato acusaron sin pruebas a Samuel Ruiz de ser el instigador principal, por parte del gobierno y sus socios finqueros y terratenientes reforzados por los medios de comunicación.
Y sin embargo, poco después ambos beligerantes se quitaban las puntas convenciendo al Obispo Samuel Ruiz para que sirviera de “mediador” en la confrontación a fin de evitar un mayor derrame de sangre. ¿Qué vieron en el Obispo para creer que era la única persona capaz de sentar a dialogar a gobierno y rebeldes?
Seguramente lo que era obvio: una gran autoridad moral; ganada con trabajo durante 40 años. Culminación de sus características personales de “mediador nato y hábil” (Magdalena Gómez) además de su inteligencia y su humildad como un verdadero cristiano.
El Señor Obispo Samuel Ruiz ya no alcanzará a ver el desenlace de esa “Rebelión de los Indígenas”. ¡Descanse en Paz “el Tatic” Samuel ¡
Florencio Castrejón Angel CDD
Enero de 2011.
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