lunes, 24 de mayo de 2010

La ciudad de Cuautla Mor.

Vivo en Cuautla Mor., una bonita ciudad todavía habitable, donde se disfruta de agua suficiente aunque no sea gratuita, gracias a que vivimos bajo, o mejor dicho sobre, un manto acuífero protector del coloso Popocatépetl, que cada año estrena su nuevo traje de extrema blancura, sobre un fondo azul transparente. Cuautla es dueña de un enorme cielo con un millón de estrellas y un río de frescas aguas permanentes. Es la segunda ciudad en importancia en el estado de Morelos, con una población aproximada de 180 mil habitantes, muy amigables, de los que todavía acostumbran saludar: “buenos días”, cuando suben a las “combis”.
Conocida la región como “el Valle de Amilpas” sus tierras son planas y fértiles. Desde lo alto se observa como un mosaico compuesto de muchas parcelas de diversos tonos verdes. De clima subtropical que no rebasa los 35º C de temperatura en la sombra; de escasas lluvias en verano y fríos tolerables en diciembre, enero y febrero que no bajan menos de 17º C.
Haciendo alarde de su toponimia Cuautla está poblada de muchos árboles. Muchas casas tienen un pequeño huerto de frutales, que disfruta la familia cuando maduran; por lo menos hay un árbol por casa que le da belleza y frescura. En esta variedad encontramos: mangos y aguacates; naranjos, limones y mandarinos; guayabos y nísperos; guanábanos y mameyes; palmeras, plátanos y tamarindos. También hay una gran variedad de árboles de ornato y de sombra tanto dentro de los patios como en las aceras, camellones y en los parques. A la lista anterior agregaremos los ficus, tabachines, fresnos y aralias; pingüicas y guajes; pinos y cedros.
Estos árboles, además de sus ricos frutos, son el hogar de cientos de pajarillos que impregnan el ambiente con sus trinos melódicos. Por ejemplo: en los amaneceres de la estación primaveral, cientos de pájaros del mismo nombre esparcidos en la ciudad, llegados quien sabe de dónde, nos despiertan con sus alegres sinfonías. El resto del año desaparecen. En su estancia prefieren los árboles más elevados para posarse y cantar, como son las jacarandas, laureles, los guamúchiles, eucaliptos y mezquites.
Hay muchos otros pájaros que hacen simbiosis con los árboles, como los zanates que pernoctan en los grandes laureles, en las ceibas, en las parotas o en los árboles del hule más crecidos. También llegan puntuales las bandadas de garzas migrantes en la época de fin de año. Y la colección de pajarillos se enriquece con las tortolitas, pito reales, canarios, gorriones y colibríes que constantemente vuelan alegres de rama en rama y de árbol en árbol. También hay tordos, pericos y las gráciles y aerodinámicas golondrinas.
¿Pueden creer que este lugar tiene algo del Edén?
Nos falta mencionar que de un tiempo para acá Cuautla se ha convertido en un extenso jardín, gracias al auge que han tenido los viveros, donde podemos encontrar una gran variedad de plantas de ornato del tipo de las rosas, las pascuas y las bugambilias; los jazmines, las aves del paraíso y los anturios, etc. que embellecen y perfuman los jardines.
Durante épocas pasadas el Valle de Amilpas fue un productor de azúcar y de alcohol muy importante, por su cercanía al D.F., y del mejor arroz del mundo; así como, de cebolla, jitomate y otras hortalizas. Esta producción ha venido a menos porque los campos del estado de Morelos, en gran parte, nuevamente codiciados, se han convertido en viveros, en sitios inmobiliarios y de recreo turístico, por lo que proliferan los balnearios en la ciudad y sus alrededores. En Cuautla tenemos los muy conocidos: de Agua Hedionda, el Almeal, las Tazas, Agua Linda, los Limones. Muy próximos (diez kms.) también se encuentran los Centros Turísticos de Oaxtepec y Cocoyoc.
La ciudad se ha vuelto un gran centro comercial, lo dice el funcionamiento del tradicional e histórico ferrocarril, que también nos despierta con su clásico silbatazo de las seis de la mañana. Hay una importante Central de Abastos para venta de abarrotes al mayoreo y una gran plaza para el comercio de frutas y legumbres en donde se encuentra de todo y a buen precio. También hay varias sucursales de las grandes cadenas comerciales.
Es un lugar bien comunicado, con buenas carreteras hacia los cuatro puntos cardinales; al interior y en el centro sus calles son estrechas pero fuera del primer círculo, las calles ya son más amplias, en su mayoría pavimentadas; aunque sea lamentable que toda la urbanización y mejoramiento de las obras viales se construyan más que pensando en las personas, se piense en “su majestad”: el automóvil. Prueba de ello es que muchísimas aceras se encuentran semi-destruidas y ocupadas por puestos callejeros o por coches inservibles o materiales para construcción, escombros y que impiden el paso a las personas de a pié, (son los prietitos en el arroz).
Cuautla ocupa un lugar muy importante en el contexto histórico nacional, gracias a ello se ha decretado que debe llamársele Heroica e Histórica, debido en primer lugar a que fue escenario de un acto “heroico” que se conoce con el nombre de “Sitio de Cuautla”. Aquí, Morelos, su ejército de insurgentes y los habitantes del poblado, en el lapso del 19 de febrero al 2 de mayo de 1812 resistieron un asedio de setenta y dos días impuesto por las fuerzas realistas al mando de Félix María Calleja numéricamente superior. En este episodio hicieron gala de valor y audacia nuestros héroes patrios José Ma. Morelos, el cura Mariano Matamoros, Hermenegildo Galeana, los Bravo: Don Leonardo y sus hermanos Miguel y Víctor, así como su hijo Nicolás; Narciso Mendoza, Francisco Ayala y la Intrépida Barragana; tanto como muchos soldados y pueblo anónimos que dieron su vida por la Independencia de México. Por ello, sus nombres quedaron grabados en las calles del primer cuadro y el habitante y también el visitante, pueden andar los mismos pasos de Morelos o de Galeana.
A principios del siglo XX en la llamada Revolución Mexicana y en virtud de que las tierras fértiles del estado de Morelos, incluidas las de Cuautla, eran muy codiciadas por los hacendados latifundistas, cobijados por la dictadura de Porfirio Díaz, Don Emiliano Zapata, originario de Anenecuilco, se propuso reivindicar su posesión a favor de los campesinos que las siembran y eran los dueños originarios de ellas. Al grito de “Tierra y Libertad” Cuautla se convirtió en la cuna del Agrarismo. Factor que sirvió de base para llevar a los campesinos del país algo de justicia; un poco de prosperidad y desarrollo nacionales, así como de estabilidad política a mediados del siglo XX. También, en las ruinas de las Haciendas porfiristas, han sido recreadas por el cine nacional las hazañas y leyendas de los revolucionarios Zapatistas. Se han filmado muchas películas en Cuautla y sus alrededores.
Mi conclusión es que vivir en Cuautla es un privilegio, que debe pagarse con algo de uno mismo, siendo un buen ciudadano, por ejemplo; y preservando nuestra ciudad de lacras como la contaminación ambiental o la corrupción social que ya asoman la cabeza.

Florencio Castrejón Angel. CDD
Mayo de 2010. H.H. Cuautla Mor.

viernes, 14 de mayo de 2010

la ley del trabajo...

LA LEY DEL TRABAJO O EL TRABAJO SIN LEY.

--¿Adónde vas tan de prisa Graciela?
--Voy al super a traer cosas para el desayuno, ya se me hizo tarde, mi marido y mis hijos se van al trabajo y a la escuela, y que crees…no tengo criada. Por eso me las veo negras para hacer todo el trabajo de la casa; no tengo tiempo de nada que no sea cocinar, fregar y lavar ropa. (Graciela es una joven y guapa mujer como de treinta y cinco años de edad; esposa de un Licenciado empleado de gobierno, mamá de tres hijos en edad escolar).
-- Te comprendo Graciela, también así me veo cuando falta Rosenda, mi criada. Lo primero es que llego tarde a mi negocio. Y vaya que no les faltan pretextos para no venir a trabajar: que sus hijos se enferman, que las juntas de la escuela, que la fiesta de su pueblo, ¡que parió la marrana! En fin…la que sufre es una. Ve pues…no te quito más tu tiempo que ya son las siete; y luego con este maldito cambio de horario que nos parte la “mother” a todos. Después platicamos más.

Una semana después…por teléfono:

--¡Hola Graciela! Te llama tu amiga y vecina Silvia para preguntarte si ya tienes criada. (Silvia es una mujer madura que tiene un negocio de flores en el mercado; de hecho ella controla esta rama del comercio, porque, además, les presta dinero a muchos comerciantes).
--Fíjate mana que no, todavía no encuentro una que me agrade y que me convenga, todas quieren ganar mucho y trabajar poco; entrar y salir a la hora que les convenga y luego hay que andarles cuidando las manos porque se les puede pegar algo de tus cosas. Han venido cinco y con ninguna he podido hacer trato.
--¿Porqué, Graciela?
--Pues, porque…la primera quería ganar más de cien pesos diarios…¡imagínate!…casi “dos salarios mínimos”; como si para barrer y trapear hubiera estudiado en la Universidad, para querer ganar un sueldo profesional.
La segunda, quería hacer el aseo y la comida, pero no quería lavar la ropa porque somos muchos de familia, no obstante que le permitía usar la lavadora, ni así.
La tercera, quería traer con ella una niña de tres años porque no tiene quien se la cuide. Eso no conviene porque no la dejaría trabajar y en esa edad, los niños son muy destructores y cochinos; así que para no estar haciendo corajes cada rato ahí la dejamos.
Otra, quería el horario a su gusto: entrar a las nueve de la mañana y salir a las cinco de la tarde, que porque vive en un poblado fuera de Cuautla; ¡ah! y otra cosa: que le pagara sus pasajes. Creen que una está nadando en el dinero.
La última vino ayer, pero de plano me pareció muy “naca” y pensé que no me iba a gustar cómo hacía el trabajo, sobre todo el quehacer de la cocina; y con lo delicado que es mi marido.
--Tienes toda la razón, Graciela, así son las criadas de ahora. Buenas las de antes; decía mi abuela que trabajaban todo el día y sin chistar, y eran jóvenes no viejas.

Graciela y Silvia son dos mujeres emblemáticas del criterio que prevalece entre patrones, empresas y el gobierno como su representante, con respecto a los trabajadores y trabajadoras, que en la eterna “lucha de clases” los primeros quisieran que estos últimos, les trabajaran gratis. Como en los tiempos de la esclavitud. Sin considerar, en ningún momento, que los trabajadores y sus familias son seres humanos que sienten , comen, viven; son dueños de una dignidad como la de ellos.
Graciela y Silvia son dos de tantas perfectas ¡eh!...mulas del actual pseudo Secretario del Trabajo del Gobierno espurio, “negrero” “vende obreros” que está empeñado (por mandato) en imponer una nueva ley del trabajo, en donde se anulan muchas conquistas obreras que han logrado los trabajadores a través de años de lucha sindical y de sacrificios.

Florencio Castrejón Angel.CDD
12-mayo-10 H. Cuautla Mor.

machismo y feminismo

MACHISMO Y FEMINISMO.

Estimado amigo Gumercindo:

No esperaba que esa “gotita de ironía” (¿?) que le quise poner a mi escrito despertara el enojo de tu amiga: la Mtra. Silvia Gámiz. Mira que, ensartar hasta cinco adjetivos calificativos, me parece exagerado. Sin embargo, tiene todo el derecho de opinar, creo yo, a la manera de una feminista de corazón. Como yo no niego que puedo tener en mi subconsciente algunas huellas de machismo, ya que me crié en un hogar machista, (me gusta más la palabra patriarcal) provinciano, honesto y humilde; y que, por otro lado, aunque no quieran, tuvo y tiene sus propios valores.
Excluyente, sólo de los políticos facinerosos; fóbico,…¡mentira!...¡tan lindas que son las mujeres! Clericalista?...además de que no está en el diccionario, tampoco está en mi haber. Al contrario, soy tolerante y respetuoso de las creencias ajenas, comenzando con las de mi madre, luego con las de mi difunta esposa y las de mis hermanas. Lo de panista…¡eso sí que duele!...pero ni modo… Diosito sabe que no es cierto.

Siempre he sido enemigo de la discriminación y del racismo que prevalece en México, ya sea contra los indígenas o contra las mujeres. Pero no de lo que sucede en las alturas ni en telenovelas, sino en la vida real, en mi entorno social, incluso familiar.
Los primeros, porque son receptores del odio y el desprecio de los ricos, blancos o güeros.
Las segundas porque han sido relegadas históricamente y anulados sus derechos en todos los campos: social, cultural, político y hasta sexual. Siendo las más inclinadas a la religión, el clericalismo patrimonial masculino, les ha negado hasta el femenino de la palabra sacerdote; menos habría obispas.
Ahora, fijémonos en el trato que les dispensa la sociedad a las trabajadoras domésticas y el salario que les paga.
En otro aspecto, partamos de la pregunta: ¿quién es una madre soltera?
Posible respuesta: una mujer que generalmente sucumbe ante la seducción o de común acuerdo, al ritmo de los apapachos propios de un noviazgo, queda embarazada y …a partir de ese momento, el varón huye o se pavonea ante sus cuates como cualquier ave macho después de fecundar a su henbra, y no hay poder ni ley que lo obligue a asumir una “paternidad responsable”. Siempre habrá manera de exculparlo.
En cambio la mujer, espontáneamente o presionada por la sociedad o por su propia familia asume su responsabilidad hasta sus últimas consecuencias; como ser señalada por los dedos índices moralistas como la única culpable de su situación, como si la procreación pudiera ser un acto unilateral. Y transitar por todo lo imaginable para criar y educar a un nuevo ser, a veces heroicamente.

Yo tampoco conozco de cerca a Jesusa Rodríguez, solamente la he escuchado conducir las reuniones convocadas por Andrés Manuel López Obrador, y me ha parecido excelente. También lo que a veces dice de ella La Jornada, como en la sección Capital del 12 de marzo de 2010.
Sus actos no me escandalizan, pero no podemos negar que son insólitos.
De que es valiosa, ni quien lo dude, al grado de que Elena Poniatowska le dedicó su libro “Amanecer en el Zócalo”.
Pero su vida íntima es muy suya.
Saludos de tu amigo: Florencio Castrejón Angel . CDD 28 de marzo de 2010.