viernes, 29 de enero de 2010




Ahora va una nota sobre el polémico ISSSTE, “el ixtle” decía un señor.
Por más que uno quisiera soslayar sus deficiencias, son tan notables que no se puede; quisiera uno darle un poco de crédito a su publicidad pero ni ellos mismos se la creen. A pesar del reconocimiento honesto de que muchos médicos ponen su mejor esfuerzo para satisfacer los requerimientos de los pacientes impacientes, tenemos que regresar al pesimismo y a reconocer que en la mera cúpula del organigrama, en donde se fraguan todo el esquema de servicios y de política interna, están “montados en su macho” de que este Instituto debe privatizarse, y para ello el camino es: “desprestigiarlo a como dé lugar” , para que la gente derechohabiente y la demás, se convenzan de que el ISSSTE no sirve.
Si buena parte de la resistencia a la privatización proviene del cuerpo médico, y acaso de las enfermeras, la Dirección ha echado mano del personal administrativo burocratizado para que pongan las piedras en el camino del buen servicio y éstos de buena gana lo están haciendo.
Un ejemplo: los farmacéuticos. Son una bola de insolentes, prepotentes que han creído que el ISSSTE es suyo o cuando menos los medicamentos. Con el pretexto de su control desacreditan la autoridad de los médicos, aplicando a su criterio un severo racionamiento a contrapelo de lo que recetan ellos, que son los responsables de la curación de los enfermos o de alguna contraindicación. Pero a los farmacéuticos se les hace fácil decir (es seguro que esas órdenes tienen) ¡ese médico no puede recetar este medicamento! …¡Vaya y dígale que se lo cambie por otro! Si la receta dice cápsulas se las cambian por tabletas y si dice dos cajas solamente le dan una…. ¿Qué les parece, mis amigos?
Estos farmacéuticos y farmacéuticas están entrenados para recetarle a Ud. un rosario de pretextos para no surtirle su receta: que no hay el medicamento, que no sabemos cuándo llegará; que le falta la firma de autorización del Director o del Coordinador; que suba a verlo, aunque el enfermo vaya en silla de ruedas o con muletas, cojo, inválido, o sea un anciano, el chiste es hacer que dé tres vueltas. Y el que autoriza lo hace a rajatabla, a nadie le dice que no; aunque corra el riesgo de que en una auditoría si alguna irregularidad encuentran, sea él “el chivo expiatorio”.
Pero en la Farmacia lo que tampoco hay es…pudor; hay un sarcástico letrero que dice:
“Un Nuevo ISSSTE para servirle mejor”
El compromiso del ISSSTE es surtir todos los medicamentos de su receta, de la siguiente manera:
1.- En esta farmacia.
2.- En farmacias del sistema de tiendas y farmacias del ISSSTE.
3.- En farmacias privadas que previamente se le indicarán.
En caso de medicamentos de alta especialidad y psicotrópicos se solicita su comprensión para surtirlos en el horario que se le indique.
Si no es surtida su receta repórtelo a la Dirección o al teléfono…
Como si le hicieran tanto caso a los reportes. Todos sabemos que son valores entendidos. Unos a otros se tapan con la misma cobija.
En otra parte del mismo edificio dice: “este hospital es amigo del niño y de los adultos mayores.” ¡Oh, me honra esa amistad!
La última vez que fui me hicieron encabronar tanto que sólo alcancé a decirle al farmacéutico: “La próxima vez que venga, de plano voy a pedir la consulta con Ud.”.

Prof. Florencio Castrejón Angel.
Enero de 2010.

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