
Ahora va una nota sobre el polémico ISSSTE, “el ixtle” decía un señor.
Por más que uno quisiera soslayar sus deficiencias, son tan notables que no se puede; quisiera uno darle un poco de crédito a su publicidad pero ni ellos mismos se la creen. A pesar del reconocimiento honesto de que muchos médicos ponen su mejor esfuerzo para satisfacer los requerimientos de los pacientes impacientes, tenemos que regresar al pesimismo y a reconocer que en la mera cúpula del organigrama, en donde se fraguan todo el esquema de servicios y de política interna, están “montados en su macho” de que este Instituto debe privatizarse, y para ello el camino es: “desprestigiarlo a como dé lugar” , para que la gente derechohabiente y la demás, se convenzan de que el ISSSTE no sirve.
Si buena parte de la resistencia a la privatización proviene del cuerpo médico, y acaso de las enfermeras, la Dirección ha echado mano del personal administrativo burocratizado para que pongan las piedras en el camino del buen servicio y éstos de buena gana lo están haciendo.
Un ejemplo: los farmacéuticos. Son una bola de insolentes, prepotentes que han creído que el ISSSTE es suyo o cuando menos los medicamentos. Con el pretexto de su control desacreditan la autoridad de los médicos, aplicando a su criterio un severo racionamiento a contrapelo de lo que recetan ellos, que son los responsables de la curación de los enfermos o de alguna contraindicación. Pero a los farmacéuticos se les hace fácil decir (es seguro que esas órdenes tienen) ¡ese médico no puede recetar este medicamento! …¡Vaya y dígale que se lo cambie por otro! Si la receta dice cápsulas se las cambian por tabletas y si dice dos cajas solamente le dan una…. ¿Qué les parece, mis amigos?
Estos farmacéuticos y farmacéuticas están entrenados para recetarle a Ud. un rosario de pretextos para no surtirle su receta: que no hay el medicamento, que no sabemos cuándo llegará; que le falta la firma de autorización del Director o del Coordinador; que suba a verlo, aunque el enfermo vaya en silla de ruedas o con muletas, cojo, inválido, o sea un anciano, el chiste es hacer que dé tres vueltas. Y el que autoriza lo hace a rajatabla, a nadie le dice que no; aunque corra el riesgo de que en una auditoría si alguna irregularidad encuentran, sea él “el chivo expiatorio”.
Pero en la Farmacia lo que tampoco hay es…pudor; hay un sarcástico letrero que dice:
“Un Nuevo ISSSTE para servirle mejor”
El compromiso del ISSSTE es surtir todos los medicamentos de su receta, de la siguiente manera:
1.- En esta farmacia.
2.- En farmacias del sistema de tiendas y farmacias del ISSSTE.
3.- En farmacias privadas que previamente se le indicarán.
En caso de medicamentos de alta especialidad y psicotrópicos se solicita su comprensión para surtirlos en el horario que se le indique.
Si no es surtida su receta repórtelo a la Dirección o al teléfono…
Como si le hicieran tanto caso a los reportes. Todos sabemos que son valores entendidos. Unos a otros se tapan con la misma cobija.
En otra parte del mismo edificio dice: “este hospital es amigo del niño y de los adultos mayores.” ¡Oh, me honra esa amistad!
La última vez que fui me hicieron encabronar tanto que sólo alcancé a decirle al farmacéutico: “La próxima vez que venga, de plano voy a pedir la consulta con Ud.”.
Prof. Florencio Castrejón Angel.
Enero de 2010.
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