viernes, 1 de mayo de 2009

LA CUARENTENA

En estos días de encierro cuarentenal podemos dedicar el tiempo suficiente a la reflexión sobre muchos temas y en especial sobre las causales de la pandemia de “influenza porcina”, que tiene en ascuas a toda la población mexicana y buena parte de la mundial. Por ejemplo:

---Sea parcialmente cierto o inducido lo que la tele muestra en su pantalla o la radio en su espectro audible, eso y cosas peores se pueden esperar en una macrociudad llamada Distrito Federal con su espantosa densidad de población que alcanza la cifra de 5,896 habitantes por Km2., que favorece el rápido contagio y aumenta la virulencia del mal.

---La desproporción en la cobertura médico asistencial por parte del Estado (Gobierno) quedando en el desamparo más de la mitad de la población mexicana. Veamos, según el INEGI en su conteo de población de 2005:
El IMSS protege a 32.1 millones de personas. El Seguro Popular a 7.3 millones; por su parte el ISSSTE da servicio (deficiente) a 5.8 millones de derechohabientes. Las instituciones médicas privadas cubren a 1.9 millones de personas (servicios de calidad). Pero ¡asómbrense! 54.9 MILLONES DE MEXICANOS carecen de servicios médicos asegurados.

---En otro plano, debemos considerar la pandemia como el resultado de la alteración de todos los factores naturales del equilibrio ecológico y de la vida orgánica de los seres vivos y de su hábitat; muchos de manera consciente. Provocados por el afán de globalizar la producción industrial y sus utilidades sin importar a qué precio se consiga. Como por ejemplo la contaminación de la atmósfera con diversos gases que destruyen paulatinamente la capa de ozono o producen el recalentamiento de la corteza terrestre.

---Lo cierto es que, aunque resulte molesto, quedarse en casa es lo más cuerdo y lo menos que podemos hacer como medida preventiva, el tiempo que sea necesario. Pero reconozco que estoy pensando con mentalidad de jubilado, de empleado del gobierno o de estudiante, que aun quedándose en casa, el día de quincena podrán pasar por su salario o su pensión. … ¿Y los que viven al día?...los que tienen que salir diariamente a vender sus mercancías, u ofrecer sus servicios: como los conductores de combis, de taxis o los meseros, los voceadores, los revendedores, el comercio ambulante y tantos etcéteras.
Estos son las verdaderas víctimas de la recesión económica: si no trabajan no comen.

--- También lo son de la psicosis desatada por los medios de comunicación, que si bien es cierto que son muy útiles para informar e instruir sobre la prevención y la conducta que deben observar los enfermos o los que se encuentren en riesgo de adquirir la enfermedad, la televisión principalmente, es la pasarela de los políticos, funcionarios y ricos compungidos que se consideran dignos sucesores de San Vicente de Paúl o de la Madre Teresa de Calcuta.

De los que si debemos estar muy atentos para resaltarlos es de nuestros esforzados médicos y médicas mexicanos que en su mayoría siempre han dado muestras de heroísmo en estos casos de desastres.

Florencio Castrejón Angel. CDD
30-abril-09

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