viernes, 5 de septiembre de 2008
LA MARCHA DE LOS MAESTROS EL 22 DE AGOSTO DE 2008.
Estoy presenciando desde el jardín central de Cuernavaca la llegada de dos columnas de marchistas por sendas calles que confluyen en el centro. Y por más que quiero ser cauteloso para interpretar las diversas manifestaciones de la lucha magisterial, me gana la emoción, se me enchina la piel, mi corazón late más fuerte y se me hace un nudo en la garganta.
Ahora la lucha no es por aumento de salarios sino por otras causas acumuladas, como son: el nefasto cacicazgo de la Gordillo, que ya los tiene hasta el gorro con sus imposiciones, sus traiciones, sus manipuleos políticos, que representan el mayor estorbo para el desarrollo normal de la educación en México.
Luchan ahora los maestros por la defensa del artículo tercero constitucional y contra la paulatina privatización de la educación; contra la absurda nueva ley del ISSSTE (en la que tuvo mucho que ver también la Gordillo); por el respeto a las conquistas sindicales y el desconocimiento del comité seccional por entreguista; y otros asuntos.
La alegre algarabía de los maestros y sus acompañantes es muy contagiosa, hace gritar a los mudos y los mustios, porque esta manifestación se ha convertido en un verdadero carnaval cívico, donde la figura central del “momo” o “rey feo” lo ocupa sin disputa la caricaturesca imagen de la “malévola bruja Gordillo”. Así también lo manifiestan las consignas de repudio que salen de la garganta de los maestros. Agregadas a las más repetidas de;
¡ Maestros callados, jamás serán escuchados ¡
¡El pueblo unido, jamás será vencido!
¡Ese apoyo sí se ve!
las nuevas:
¡Gordillo: Morelos NO te quiere!
¡Si Zapata viviera, a la Gordillo hiciera picadillo! Etc. etc.
Y en cuanto a las pancartas multicolores y las cartulinas improvisadas, no se quedan atrás, con su lenguaje silencioso mandan igualmente sus demoledores mensajes:
¡El maestro luchando, también está enseñando!
¡Los alumnos defienden a sus maestros!
¡Los alumnos quieren clases, el gobierno dice NO!
¡Ni un voto al PAN!
¡Rechazo total a la Alianza por la Calidad de la Educación!
Me pareció que los maestros del sur del estado, desde Temixco hasta Miacatlán, le pusieron más calor y sabor a su manifestación; los de Cuernavaca son más atildados y los de Cuautla se vieron más desorganizados. Aun así no cupimos en la Plaza de Armas y se tuvieron que instalar en plantón en las calles adyacentes, como: Galeana, continuación de Hidalgo, y la plaza del Carbón, donde hicieron sus campamentos. Calculan que este día marcharon como treinta mil personas, entre maestros, padres de familia y alumnos. Presentes estuvieron los de las Escuelas Normales de Cuautla y de Amilcingo acostumbradas a luchar por su sobrevivencia. Ahora pende sobre ellas la amenaza de la desaparición de sus escuelas, simplemente por el antojo de la mentada Gordillo de convertirlas en escuelas de turismo.
¡Hágame Ud. favor!...luego entonces… ¿ya no va haber maestros?
-¡Ah sí! …pero los van a formar en escuelas particulares.
¿Qué les parece? …¿Privatización?
-¿Dónde he escuchado esa palabra?
Total, que ya instalada la multitud, comienzan los intentos de organización, yo me atrevo a leerles un saludo y unas reflexiones que toman los conductores como un mensaje de apoyo de todos los jubilados; en realidad, fue a título personal porque casi estoy seguro que la mayoría, o por lo menos el comité delegacional, está incondicionalmente al servicio del comité seccional depuesto. ¿Acaso ya se les olvidó que les debemos a los maestros en activo su apoyo en aquel 25 de noviembre de 2005, que gracias a él obtuvimos los cincuenta días de aguinaldo que nos faltaban para completar los noventa?
Solamente una cosa me desagrada de muchos maestros: como son tantos, quieren ir solos. Creo que sobrestiman su fuerza, piensan que su gran volumen va a resolver los problemas automáticamente; podría ser si estuvieran preparados gremialmente y contaran siempre con los padres de familia. Son enemigos de buscar alianzas con otros trabajadores, se aislan, creen que se contaminan si se juntan con obreros y campesinos o con los partidos políticos.
¿Miedo a las ideas?
-No puedo creerlo.
Está clarísimo que en tanto los trabajadores asalariados no se unan, no podrán alcanzar a satisfacción las mejoras que anhelan o que se ven obligados a defender. Todos los trabajadores de la Educación somos asalariados, no tenemos otro capital que vender que nuestros conocimientos, así como los obreros venden su fuerza física. En el campo de una eterna lucha de clases en donde se definen dos posturas antagónicas: la del patrón, que quisiera que el que le sirve, si fuera posible, lo hiciera gratis para incrementar más rápidamente su capital. Y la del trabajador, con la insatisfacción de su salario, nunca suficiente para darle a su familia un mínimo de comodidad.
El movimiento magisterial precedente, del que tuve la suerte de ser protagonista, fue igual o de mayor envergadura que el de hoy. Duró de octubre de 1980 hasta abril de 1981.
En él se sucedieron: una huelga de hecho, en cuatro estados de la República, convocada por la CNTE , del 13 de octubre al 24 de noviembre de 1980; una marcha de Cuernavaca al DF, con plantón allá, del 4 al 7 de noviembre. Un congreso estatal extraordinario robado por el SNTE y su tristemente célebre “retaguardia robolucionaria”. Y una huelga de hambre de los delegados democráticos (entre los que estuve yo) del 28 de marzo al 5 de abril de 1981.
Por si no fuera suficiente para incrementar su convicción de lucha, sepan todos los maestros que entre ustedes se encuentra uno, que postrado en su camioneta, resiste heroicamente las exigencias de una lucha por el bien de todos, poniendo en riesgo su propia vida.
Florencio Castrejón Angel.
Profesor jubilado.
Agosto 23 2008.
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