viernes, 26 de septiembre de 2008

Apotegma

"Prefiero almas altivas y altaneras que almas rastreras y serviles; porque puedo convivir con las panteras, pero nunca jamás con los reptiles." Gral. Lázaro Cárdenas.

viernes, 5 de septiembre de 2008

SALVADOR ALLENDE.

Un primer impulso me ordenaba pergeñar unas líneas condenatorias para sumarlas al repudio mundial de ese engendro demoníaco de apellido Pinochet; mas reflexionando un poco me pregunté que vale más la pena, hablar o escribir acerca del mal, de lo más negro de la generación humana, o escribir acerca de lo bueno y exaltar las virtudes de su víctima más visible: Salvador Allende Gossens. Opté por lo segundo.

El 11 de septiembre pasado se cumplieron 26 años del sacrificio del Presidente chileno Salvador Allende, a manos de su victimario el felón Pinochet. Convirtiéndose así en “el mártir chileno de la Democracia y del Socialismo” y aquél en el Victoriano Huerta del país andino.

Los rasgos biográficos de Salvador Allende nos muestran lo mejor del ser humano: Médico cirujano de profesión, líder estudiantil en la Universidad de Chile; opositor de tiranos desde su juventud. Actúa en política por ese bando y conquista algunos puestos de representación popular que desempeña con esmero y honradez. Dirige el Ministerio de Salubridad Previsión y Asistencia Social por el año de 1939. En 1940 contrae matrimonio con Hortensia Bussi, unión de la que nacen sus tres hijos.

En 1939 es nombrado Secretario Gral. del Partido Socialista de Chile y en 1952 lleva a cabo su primer intento para conquistar la presidencia de su país. Intento fallido. Lo mismo le sucede en 1958 y en 1964 al ser postulado por el Frente Acción Popular. Convencido y persistente logra triunfar en 1970 al ser postulado por la Unidad Popular, movimiento político y social pluralista en lo ideológico y pluriclasista en lo social. Con ese apoyo, ya hecho gobierno inicia una nueva etapa conocida como “la vía chilena al socialismo”. Caracterizada por significativas transformaciones económicas sociales para mejorar al pueblo, como: Reforma Agraria y la organización de los trabajadores del campo y la ciudad. Impulsó la producción industrial y agropecuaria y la elevación de los salarios. La nacionalización de las materias primas entre ellas la principal: el cobre.

Es poco el tiempo que la vida le permite luchar al lado de su pueblo no obstante tener su apoyo y contar con la simpatía de la opinión mundial, principalmente de Latinoamérica. Desde el inicio de su mandato, el 4 de noviembre de 1970, los enemigos tradicionales del pueblo: la derecha (Democracia Cristiana), el ejército, de quien Allende esperaba más lealtad; legalistas y democráticos, en connivencia con los intereses económicos norteamericanos (I T T) empezaron a conspirar en su contra, hasta llegar a su último recurso para recuperar el poder perdido: El golpe de Estado. Esto ocurrió el 11 de septiembre de 1973 y causó el derrocamiento del régimen constitucional, la muerte de Salvador Allende y sus colaboradores más cercanos, y el entronizamiento del dictador Augusto Pinochet; así como el inició de una larga y negra noche de terrorismo oficial y muerte de todo lo que hubiera significado Allendismo.

A 26 años del inicio de ese crimen la justicia internacional quiere reparar el daño y someter a juicio público en España al dictador. Pero nos damos cuenta que tiene muchos defensores aún en Chile, que invocando principios de humanidad piden clemencia para quien ni se inmutó cuando ordenaba el exterminio de miles de seres humanos y chilenos entre ellos niños, mujeres y ancianos.
(Escrito en sept. de l999)

LA MARCHA DE LOS MAESTROS EL 22 DE AGOSTO DE 2008.




Estoy presenciando desde el jardín central de Cuernavaca la llegada de dos columnas de marchistas por sendas calles que confluyen en el centro. Y por más que quiero ser cauteloso para interpretar las diversas manifestaciones de la lucha magisterial, me gana la emoción, se me enchina la piel, mi corazón late más fuerte y se me hace un nudo en la garganta.
Ahora la lucha no es por aumento de salarios sino por otras causas acumuladas, como son: el nefasto cacicazgo de la Gordillo, que ya los tiene hasta el gorro con sus imposiciones, sus traiciones, sus manipuleos políticos, que representan el mayor estorbo para el desarrollo normal de la educación en México.
Luchan ahora los maestros por la defensa del artículo tercero constitucional y contra la paulatina privatización de la educación; contra la absurda nueva ley del ISSSTE (en la que tuvo mucho que ver también la Gordillo); por el respeto a las conquistas sindicales y el desconocimiento del comité seccional por entreguista; y otros asuntos.

La alegre algarabía de los maestros y sus acompañantes es muy contagiosa, hace gritar a los mudos y los mustios, porque esta manifestación se ha convertido en un verdadero carnaval cívico, donde la figura central del “momo” o “rey feo” lo ocupa sin disputa la caricaturesca imagen de la “malévola bruja Gordillo”. Así también lo manifiestan las consignas de repudio que salen de la garganta de los maestros. Agregadas a las más repetidas de;

¡ Maestros callados, jamás serán escuchados ¡
¡El pueblo unido, jamás será vencido!
¡Ese apoyo sí se ve!

las nuevas:

¡Gordillo: Morelos NO te quiere!
¡Si Zapata viviera, a la Gordillo hiciera picadillo! Etc. etc.

Y en cuanto a las pancartas multicolores y las cartulinas improvisadas, no se quedan atrás, con su lenguaje silencioso mandan igualmente sus demoledores mensajes:

¡El maestro luchando, también está enseñando!
¡Los alumnos defienden a sus maestros!
¡Los alumnos quieren clases, el gobierno dice NO!
¡Ni un voto al PAN!
¡Rechazo total a la Alianza por la Calidad de la Educación!

Me pareció que los maestros del sur del estado, desde Temixco hasta Miacatlán, le pusieron más calor y sabor a su manifestación; los de Cuernavaca son más atildados y los de Cuautla se vieron más desorganizados. Aun así no cupimos en la Plaza de Armas y se tuvieron que instalar en plantón en las calles adyacentes, como: Galeana, continuación de Hidalgo, y la plaza del Carbón, donde hicieron sus campamentos. Calculan que este día marcharon como treinta mil personas, entre maestros, padres de familia y alumnos. Presentes estuvieron los de las Escuelas Normales de Cuautla y de Amilcingo acostumbradas a luchar por su sobrevivencia. Ahora pende sobre ellas la amenaza de la desaparición de sus escuelas, simplemente por el antojo de la mentada Gordillo de convertirlas en escuelas de turismo.

¡Hágame Ud. favor!...luego entonces… ¿ya no va haber maestros?
-¡Ah sí! …pero los van a formar en escuelas particulares.
¿Qué les parece? …¿Privatización?
-¿Dónde he escuchado esa palabra?

Total, que ya instalada la multitud, comienzan los intentos de organización, yo me atrevo a leerles un saludo y unas reflexiones que toman los conductores como un mensaje de apoyo de todos los jubilados; en realidad, fue a título personal porque casi estoy seguro que la mayoría, o por lo menos el comité delegacional, está incondicionalmente al servicio del comité seccional depuesto. ¿Acaso ya se les olvidó que les debemos a los maestros en activo su apoyo en aquel 25 de noviembre de 2005, que gracias a él obtuvimos los cincuenta días de aguinaldo que nos faltaban para completar los noventa?

Solamente una cosa me desagrada de muchos maestros: como son tantos, quieren ir solos. Creo que sobrestiman su fuerza, piensan que su gran volumen va a resolver los problemas automáticamente; podría ser si estuvieran preparados gremialmente y contaran siempre con los padres de familia. Son enemigos de buscar alianzas con otros trabajadores, se aislan, creen que se contaminan si se juntan con obreros y campesinos o con los partidos políticos.
¿Miedo a las ideas?
-No puedo creerlo.
Está clarísimo que en tanto los trabajadores asalariados no se unan, no podrán alcanzar a satisfacción las mejoras que anhelan o que se ven obligados a defender. Todos los trabajadores de la Educación somos asalariados, no tenemos otro capital que vender que nuestros conocimientos, así como los obreros venden su fuerza física. En el campo de una eterna lucha de clases en donde se definen dos posturas antagónicas: la del patrón, que quisiera que el que le sirve, si fuera posible, lo hiciera gratis para incrementar más rápidamente su capital. Y la del trabajador, con la insatisfacción de su salario, nunca suficiente para darle a su familia un mínimo de comodidad.

El movimiento magisterial precedente, del que tuve la suerte de ser protagonista, fue igual o de mayor envergadura que el de hoy. Duró de octubre de 1980 hasta abril de 1981.
En él se sucedieron: una huelga de hecho, en cuatro estados de la República, convocada por la CNTE , del 13 de octubre al 24 de noviembre de 1980; una marcha de Cuernavaca al DF, con plantón allá, del 4 al 7 de noviembre. Un congreso estatal extraordinario robado por el SNTE y su tristemente célebre “retaguardia robolucionaria”. Y una huelga de hambre de los delegados democráticos (entre los que estuve yo) del 28 de marzo al 5 de abril de 1981.

Por si no fuera suficiente para incrementar su convicción de lucha, sepan todos los maestros que entre ustedes se encuentra uno, que postrado en su camioneta, resiste heroicamente las exigencias de una lucha por el bien de todos, poniendo en riesgo su propia vida.


Florencio Castrejón Angel.
Profesor jubilado.
Agosto 23 2008.

A LOS PADRES Y MADRES DE FAMILIA.

Los maestros de las escuelas oficiales a donde asisten tus hijos consideramos necesario y obligatorio de nuestra parte, informarles las razones por las que hemos recurrido al último recurso legal y pacífico que es la suspensión de labores, debido a que no recibimos ninguna atención ni respuesta de las autoridades educativas ni gubernamentales a nuestros problemas como trabajadores ni a las necesidades de nuestras escuelas; así como el incumplimiento de cuanta promesa de solución que se han visto forzados, a veces, a ofrecer.

El panorama actual de México es desastroso: los campos están incultivados porque su cultivo resulta incosteable; no hay ningún incentivo para producir siquiera lo que consumimos como era antes, al gobierno le resulta mejor negocio importar casi la totalidad de los alimentos. La carestía de éstos y de las medicinas en constante aumento. Muchos hogares mexicanos están desintegrados porque uno o más de sus miembros han emigrado a los Estados Unidos en busca de trabajo. La delincuencia y la inseguridad desatadas y cobijadas por la impunidad. La privatización de los recursos naturales y de los servicios públicos de nuestra patria, como los de salud y educación, al día.

Ahora tenemos un gobierno que sólo favorece a las grandes mafias financieras, empresariales, criminales y políticas. En cambio a la clase trabajadora le han venido reduciendo sus derechos, sus conquistas sindicales legales que habían heredado de las generaciones pasadas y que garantizaban un mínimo de bienestar para él y su familia.

Es necesario, pues, que todos los mexicanos en uso de razón tomemos partido, que nos situemos en donde nos corresponde; en el caso de nosotros los maestros, al lado del pueblo, porque es nuestro origen y somos parte de él, para que luchemos juntos por nuestros derechos comunes, por más que algunos colegas se consideren por vanidad, al lado del poder.

TANTO VA EL CANTARO…

Tanto fue el cántaro al agua hasta que se rompió.
Tantas ofensas y promesas incumplidas de la SEP y del SNTE a los maestros; tantas burlas a ellos y al pueblo entero; tanta simulación de los líderes y de los jefes en su provecho, que cualquier gota pudo derramar y romper el vaso de la corrupción y la impunidad.

Los maestros somos como los borricos: dóciles y aguantadores, pero cuando nos aprieta el cuello el mecate ¡ vaya que sí rebuznamos! Y fuerte; como que sabemos de qué somos capaces en bola. Nuestra fuerza se potencia, se desborda y atemoriza a los verdugos. Sólo hay que advertir que ahora la contraparte es poderosa, están fuertemente unidos el gobierno federal, el estatal y la institución encargada de defender los derechos del magisterio: el SNTE ¡que ironía!. Tienen mucho poder y fuerza para sobornar y chantajear a los líderes. ¡Cuidado!. Y agréguenle los batallones de esquiroles que de seguro van a aparecer.

Los movimientos magisteriales han sido cíclicos en el estado de Morelos, y han marcado hitos en la lucha de los trabajadores. ¡Adelante compañeros! Y mucho éxito. Les desea un maestro jubilado.

Florencio Castrejón Angel.
15-08-08.