miércoles, 6 de agosto de 2008

ESCUELAS PATITO

Allá, atrás, durante nuestra formación profesional de maestros de escuela, nunca nos imaginamos que la sagrada educación de los niños llegara un día a ser objeto de negocios. Cursábamos materias como: Didáctica, Ciencia e Historia de la Educación, Psicología, Lógica y Etica, etc. con mucho interés, bajo el rigor de los maestros catedráticos; llevando siempre como paradigmas del saber y de la práctica a los pedagogos clásicos, nacionales y universales, como: Gregorio Torres Quintero, Carlos A. Carrillo, Enrique Rébsamen, Rafael Ramírez; y Rousseau, Froebel, Pestalozzi. Admirados no sólo por su saber sino por la austeridad de su vida particular al servicio de la educación de los niños. En nuestro país, en la década de los 70, se pusieron de moda las escuelas por cooperación por falta de escuelas públicas, en sus diversos niveles. Varios maestros de Telesecundaria quisimos abrir una secundaria nocturna en Cuautlixco, y nos dimos cuenta de que la SEP exigía una serie de requisitos casi insalvables o muy difíciles de cumplir; sobre las “condiciones pedagógicas” del local y de la preparación del personal docente; así como del mobiliario. Si salvamos nosotros los escollos fue porque propusimos un edificio escolar en funciones, ya equipado y al mismo personal de la escuela. La echamos andar y, ya sobre la marcha, pronto nos dimos cuenta de era inviable por las razones que a continuación señalo: -Se inscribieron pocos alumnos por falta de publicidad. Solamente usamos unos volantes. -La intención era cobrarle poco a los alumnos para poner la escuela al alcance de las personas de escasos recursos. -También era la idea dar a los compañeros una pequeña fuente de ingresos extras para mejorar su economía. -Como las entradas eran insuficientes, el salario era pequeño y los maestros empezaron a faltar a clases y al final de cuentas nos vimos obligados a cerrarla. Poco tiempo después vimos cómo proliferaron las escuelas particulares de todo tipo, con visible éxito porque crecieron y se consolidaron. Buscando explicaciones a esto, creo que las encontramos en la antítesis de nuestras buenas intenciones y amargas experiencias, o sea: -Se flexibilizaron los requisitos de la SEP porque ahora a cualquier cuchitril le llaman escuela y hasta universidad. -Los jóvenes son atraídos no por el conocimiento sino por la obtención de un título, por los métodos más fáciles. Los atrae una profusa aunque falsa publicidad, (secundaria y bachillerato en uno o dos años), tanto como un elegante uniforme para los desfiles y hasta un nombre rimbombante, si es extranjero mejor. (Colegio Japonés, o Fray Luca Paccioli). -Se infiere que con su criterio empresarial cobran caro las colegiaturas y pagan lo menos posible a sus maestros. Mentira que tengan el personal docente mejor calificado. -Obtienen jugosas ganancias porque cobran por todo: inscripciones, vacaciones, calificaciones, documentos, uniformes, etc. Hasta por el uso del WC y todas las cosas factibles de cobrar. Los estudiantes de las comunidades campesinas y los de la misma ciudad, menosprecian y le huyen a las escuelas oficiales que tienen a su alcance, porque dicen que son muy estrictas y mejor tiran a las particulares de la ciudad, a malgastar lo que tienen o no tienen sus padres, con tal de cumplirle a la voraz publicidad. Si a los dos o tres meses ya no pueden pagar la colegiatura los dan de baja, al cabo que ya se cayeron con la inscripción y con unas dos mensualidades. De tal manera que esas escuelas particulares que bien han calificado como “escuelas patito”, por improvisadas y de bajo rendimiento, son en realidad vulgares “desplumaderos”, que contribuyen eficientemente a la formación del ejército de la mediocridad. ¡ Ojo ¡ ¡Mucho ojo ¡ padres de familia.

1 comentario:

Armando Arias N. dijo...

Ciertamente la educación despierta la codicia de empresarios codiciosos, fanáticos derechistas uniformadores del pensamiento y las ideas, yupies de mentes planas replicadas victimas del colonialismo cultural impuesto por el imperio blanco, profesionistas neoliberales adoradores de la injusta y exterminadora economía de mercado, y van por ella, y su éxito estriba en que la calidad para toda esta fauna nociva es prescindible,la ausencia de un gobierno fuerte y el tenebroso liderazgo de la titiritera del SNTE les facilitan las cosas.