jueves, 29 de octubre de 2009

►MANUEL BORBOLLA MARTINEZ


PREAMBULO

Manuel Borbolla Martínez, conocido familiarmente como Manolo, es un personaje con una biografía interesante y amplia, por toda una vida de trabajo y un singular espíritu de servicio social; porque ha sido testigo y actor de muchos aconteceres en nuestra querida ciudad de Cuautla Mor., la “Heroica” por antonomasia. Me acerco a él en busca de conocimientos históricos porque sé que tiene un millón de ellos guardados en el archivo de sus vivencias y de su brillante memoria; sobre todo de la segunda mitad del siglo XX. Él conoce toda Cuautla y la mitad de ella, cuando menos, lo conoce a él. Me refiero a la población. Por último, porque es mi amigo desde hace aproximadamente cuarenta años, aunque no ha habido un trato cercano, sí de vez en cuando nos vemos, nos saludamos o preguntamos por él y por su salud. También me interesa saber cómo ha contribuido al desarrollo de nuestra ciudad.
Sus respuestas a preguntas sencillas darán contenido a estas páginas que pretenden ser una pequeñísima semblanza, de lo que un Ciudadano puede dar a su comunidad; por lo mismo, recibir en vida el reconocimiento público.
No atrás de él sino a su lado, su inseparable compañera Amparito, mujer inteligente, en-cantadora y leal, que ha tenido mucho que ver en todo lo que a Manolo concierne.


▬Profesor Florencio Castrejón Angel
Otoño de 2009




▬ A la primera pregunta: Manolo…¿en dónde naciste?

►Nací en el D.F….responde.

▬ Me llevo la primera sorpresa, porque yo creía que era nativo de Cuautla, pues lo parece y es visible el amor que le tiene. En última instancia eso no impide ubicarlo, con otros muchos, en un lugar destacado en el ámbito cuautlense.

► Nací el 16 de septiembre del año de 1924.

▬ ¡Que fecha más simbólica para ver la luz primera! En un país independiente; y en “la región más transparente” de México, según Carlos Fuentes. Bajo la sombra zodiacal de virgo (meticuloso y trabajador) ha tenido una vida intensa con tanta energía que le ha permitido vivir muchos años y que aún no se le acaba a sus 85 septiembres. Hurgando más en las efemérides de esa fecha encontramos que ese mismo día nace una bella actriz de cine norteamericana de nombre Lauren Bacall, esposa de Humphrey Bogart, que filmó, entre otras películas: “Tener y no tener”, “El sueño eterno” y “El amor tiene dos caras”. El mismo día nació Raoul Coutard, fotógrafo francés de cine que revolucionó la técnica de la iluminación cinematográfica. El 39 Presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter igualmente llegó a la vida ese día. En Italia abría sus ojitos también Marcello Mastroianni. Perdida entre las noticias una que informa que “se derrumbó la fachada de un templo en Zacualtipan Hgo..
En el año 1924 se celebraron en Francia los VII Juegos Olímpicos.

México acababa de salir de una convulsa guerra civil que le costó un millón de vidas. Gobernaba al país el Gral. Álvaro Obregón y la ciudad de México era gobernada por Marcos E. Raya en calidad de Presidente Municipal, como era la regla hasta entonces.

► Nací –dice- en tercer lugar de una familia de seis hijos, cuatro hombres y dos mujeres. Mi adorada madre, Ma. De la Paz Martínez Loeza, murió en el año de 1939.
Mi padre, José Borbolla Toriz, era originario de Jojutla Mor. y era un hombre trabajador incansable y emprendedor. Era representante en Yautepec de la empresa Huasteca Petroleum Company , y ahí nos llevó a vivir nuestra primera infancia. También recuerdo que era dueño de una tienda de abarrotes con panadería y fábrica de veladoras . Anticipándose a la Expropiación Petrolera del Presidente Lázaro Cárdenas, mi padre, dejó la representación de la empresa extranjera y nos llevó, en el año de 1935, de regreso a la ciudad de México. También obedeció esto último al interés de que mis hermanos y yo ingresáramos a una buena escuela ya que en Yautepec habíamos probado la ineficacia de las instituciones escolares de la época, que no llenaron nuestras expectativas.
Así, nos inscribieron en la escuela primaria Alberto Correa de la aburguesada Col. Roma, en donde transcurrieron felizmente los años hermosos de nuestra infancia entre alegrías, nuevos conocimientos de la vida y juegos propios de la niñez. Allí conocí como condiscípulo a Guillermo Soberón, que llegaría a Rector de la UNAM.

▬ El nombre de alguno de tus maestros.

► El Profr. Félix Serrano, es del único que ahorita recuerdo. Terminada la primaria, ingresé a la secundaria en la escuela número 3 del sistema federal. Comenzaba la época de oro de mi vida: la juventud, precedida por la adolescencia que nos impone cambios en la conformación corporal y nuevos sentimientos en el aspecto psíquico que regulan nuestra conducta.
En 1942 ya hecho un poderoso joven de 18 años siempre pensando en el porvenir, comencé a trabajar en forma productiva.

▬ ¿Estarías de acuerdo en llamarle a la siguiente etapa de tu vida “la dolce vita”?.- No porque hayas sido un “gigoló” o “pachuco a la mexicana”, sino porque, como tu dices, entraste a trabajar a la UNPASA (Unión Nacional de Productores de Azúcar). Cinco años de dulzura y renunciaste, ¿porqué?

► Por ese tiempo (1947) solía visitar con frecuencia a mis primos de la familia Blanco Borbolla que vivían en Cuautla, y con quien mejor me identifiqué fue con Juan, que llegaría a ser próspero empresario y dueño de la gasera Blanco. Con ellos disfrutaba de mi tiempo libre en actividades propias de la juventud. Por otro lado, nos tocó vivir una época social de paz y tranquilidad, la década de los 30 y de los 40 del siglo XX. Me gustó el ambiente de acá y de plano decidí venirme a vivir aquí en 1948.
Al cabo que ya había corrido un poco de mundo en el D.F. Bueno, la vida social y farandulera estaba al alcance de todas las posibilidades y se podía disfrutar con entera libertad, sin mayores peligros. Cine, teatro, toros , futbol y otras diversiones más eran el objeto de nuestras preocupaciones.
En el cine nacional había terminado ya “la época de oro”, paralela a la segunda guerra mundial, con muchas bellas obras interpretadas por nuestros más famosos ídolos; pero aún había cuerda para otra etapa, menor pero próspera para la industria cinematográfica. En la primera, hacen de las suyas galanes como Pedro Armendáriz, Arturo de Córdoba, Jorge Negrete, Cantinflas, los hermanos Soler; y estrellas del tamaño de María Félix, Dolores del Río, Andrea Palma, Ma. Elena Marqués y Sara García, entre otras muchas.
En la época más reciente, entre los años de 1946 y 1950, se consolida como Director de cine el “Indio” Fernández y como actores brillan Tin Tan, Luis Aguilar y se eleva a la fama Pedro Infante con sus “chorreadas”. Actrices como: Marga López, Gloria Marín, Meche Barba Rosita Quintana y Blanca Estela Pavón
Comienza también una declinación en la calidad del cine porque la mayor producción corresponde a los bien llamados “churros”. Sin olvidar, dicen, que comenzaba una muy poderosa competencia extranjera, principalmente de Hollywood.

En el teatro, se encontraban en la cima dramaturgos de la talla de Rodolfo Usigli, Salvador Novo y Xavier Villaurrutia, así como la afortunada llegada del Maestro de teatro y actuación, el chino-japonés Seki Sano. A este espectáculo asistía muy esporádicamente.

▬ ¿Qué me dices del Futbol?

► Que ha sido el deporte más popular de México, compartiendo a veces la popularidad con el boxeo, sin ser todavía “objeto comercial” de la televisión porque no había. La afición se distribuía entre los equipos de entonces: Atlante, América, Asturias, España y Marte, por lo que toca al D.F., y de provincia: el Atlas, el Guadalajara, León y el Veracruz.

▬ ¿Y los equipos morelenses del Zacatepec y el Cuautla?

► Esos se formaron después, y algo más, nosotros, como Club 20-30 patrocinamos por un tiempo al equipo “Cuautla”.

▬ ¿Practicaste algún deporte, Manolo?

► Practiqué el frontón y un poco de futbol.
El espectáculo que más frecuenté en México fueron las corridas de toros, que también tenían mucho éxito en la Plaza de la Condesa. Por ese tiempo los toreros más famosos que atraían más la atención del público eran: Lorenzo Garza, Luis Procuna, Armillita, Manolete (español), Alberto Balderas y “el faraón de Texcoco” Silverio Pérez; a quienes tuve la ocasión de ver torear y ovacionarlos.

▬ Manolo: Como nuestro interés también radica en saber un poco más acerca de cómo era Cuautla, a la que seguimos imaginando como un bello vergel, nos vamos a remitir a una magistral descripción que el Maestro Ignacio M. Altamirano hace de Yautepec en su novela “El Zarco” y que por su similitud también corresponde a Cuautla. Aunque la escribió en 1888.
Dice: “…Yautepec es una población de la tierra caliente, cuyo caserío se esconde en un bosque de verdura…De cerca, Yautepec presenta un aspecto original y pintoresco. Es un pueblo mitad oriental y mitad americano. Oriental, porque los árboles que forman ese bosque de que hemos hablado son naranjos y limoneros, grandes, frondosos, cargados siempre de frutos y de azahares que embalsaman la atmósfera con sus aromas embriagadores …” y refiriéndose a su río señala que es “…un río apacible de linfas transparentes y serenas, que no es impetuoso más que en las crecientes del tiempo de lluvias, divide al pueblo y al bosque, atravesando la plaza, lamiendo dulcemente aquellos cármenes (huertos) y dejándose robar sus aguas por numerosos “apantles” que las dispersan en todas direcciones. Ese río es verdaderamente el dios fecundador de la comarca y el padre de los dulces frutos que nos refrescan, durante los calores del estío, y que alegran las fiestas populares en México en todo el año…”
¿Te parece cierta esa descripción, Manolo?

► ¡Claro que es verdadera!
Pero yo le agregaría que en el caso de Cuautla se repiten ambos ingredientes pero aumentados, por ejemplo: el Río Cuautla es mucho más grande y caudaloso, dado que tiene una cuenca más amplia y recibe las frescas aguas de varios pequeños afluentes que nacen directamente de cercanos manantiales como Los Sabinos, Santa Rosa , El Almeal, de hermosos paisajes.
Además nuestra Cuautla es HEROICA por haber sido el escenario de una acción militar sobresaliente por parte de José Ma. Morelos y Pavón, sus soldados y los habitantes del lugar, que rompieron el sitio que sufrían durante 72 días, el 2 de mayo de 1812. Cuautla es comparada con otras ciudades de diversas partes del mundo, como: Troya, Jerusalén, Waterloo, San Petersburgo o Guernica, llamadas también heroicas.
La nomenclatura de las calles del centro de la ciudad dan fe de los diversos hechos acaecidos en su suelo y quizás todavía en las noches se perciba el retumbar de un cañonazo, y los lamentos de los heridos; o lo opuesto: los gritos de victoria de los insurgentes.
Cuautla también es un lugar épico y mágico, en donde podemos andar por las calles los mismos pasos de Morelos y Zapata, o de la Intrépida Barragana y encontrarnos a la vuelta de la esquina con la sombra legendaria de don Hermenegildo Galeana o de don Nicolás Bravo.

▬ A propósito Manolo…Tú ¿Cómo veías a Cuautla entonces?

► Pues Cuautla era un pueblo grande con sabor auténticamente provinciano, de casas en su mayoría de teja, de uno o de dos pisos, rodeado de pueblos chicos como eran: Amilcingo, Casasano, Cuautlixco, Tetelcingo, San José, Puxtla, Apatlaco y las ruinas de las ex haciendas de Santa Inés, del Hospital, Coahuixtla, Casasano y Calderón con unas gigantes chimeneas. En donde el cine nacional recreó, en escenarios propios y naturales, los temas de la Revolución Mexicana. Las fronteras de Cuautla estaban bien definidas: por el Norte hasta la finca “La Pastora” con sus gigantescos árboles y un apantle con abundante agua que venía del manantial “El Almeal” y sobre el que había un puente para el paso de las personas y de los vehículos. Por el Sur llegaba hasta el Panteón Municipal y la arrocera “Buena Vista”; al Oriente el Río era el límite y al Poniente hasta la vía del Ferrocarril.
Para la primera mitad del siglo XX el Valle de Amilpas, principalmente el sureste, a la vera del río Cuautla, y la parte que se aproxima a Oaxtepec y a Yautepec, era una alfombra verde de muchos tonos, vista desde las alturas de Tepoztlán; formada no solamente por los cultivos de riego de la caña de azúcar y el arroz, maíz y frijol, gramíneas, o de las hortalizas: calabazas, cebollas, tomates y pepinos, sino por una multitud de árboles silvestres como guajes, guamúchiles, pirules mezquites y cazahuates que cubrían las colinas o marcaban los límites de las parcelas ejidales.
En la ciudad o sus proximidades las casas y las fincas eran dueñas de un huerto con flores y árboles frutales en abundancia, como naranjos, limoneros, mameyes, nísperos, guayabos, aguacates, mangos y plátanos. De esas fincas de soberbios árboles selváticos tan abundantes en las cercanías del río, sólo quedan unas pequeñas muestras en la calle de los Escarmentados de Asturias y Lobera, o sea la calle que lleva al Hospital del ISSSTE. Cada casa o edificio que construyen implica el derribamiento de estos centenarios árboles.
En las calles y en los parques daban sombra, color y belleza las jacarandas, bugambilias, tabachines, pingüicas, fresnos y laureles de la India; árboles originarios y tradicionales que luego han venido siendo sustituidos por árboles de hule y los delicados y prolíficos ”ficus”.
Así como “el progreso” ha cambiado los cultivos agrícolas del estado de Morelos por unidades habitacionales que parecen palomares, ahora han mermado lamentablemente los cañaverales y casi desaparecen los cultivos de arroz (el mejor arroz del mundo) que sustentaban los prósperos Ingenios de Casasano Santa Inés y de Oacalco; así como las arroceras del Carmen y Buenavista, que daban auge a la economía local.
Funcionaban regularmente los bancos Nacional de México, del Sur y el Mercantil; además había corresponsalías de otros bancos. La vida social era muy moderada, pocas diversiones, entre ellas: bailes populares, ferias y jaripeos, muy arraigados en el estado. Antes de 1948 las calles de Cuautla estaban sin pavimentar, a partir de ese año cambió la fisonomía de la ciudad porque dieron inicio los trabajos de pavimentación, obra que estuvo a cargo del Ing. Arvizu.

▬ En otras palabras…¿te gustó Cuautla para vivir?

► A Cuautla llegué en 1948 con la cabeza llena de proyectos para mi vida futura, pensé luego en poner algún negocio y como hacía mucho calor creí oportuno poner una paletería. La adquirí por traspaso, una nevería llamada “La Angelita” con servicio al cliente y con elaboración de paletas y helados. Se encontraba ubicada en la esquina de Galeana y Ramírez Ferrara, donde ahora se encuentra también una tortería y venta de jugos, en el centro de la ciudad. La calle de Ramírez Ferrara no tenía continuación hacia el poniente, posteriormente abrieron la calle a la que pusieron por nombre Conspiradores, en la que por mucho tiempo despacharon las oficinas de correos y de telégrafos.
Al mismo tiempo que la nevería tenía yo la concesión de los refrescos gaseosos que entonces había y que se llamaban “frac soda” cuya presentación publicitaria era: “un refresco de etiqueta”, muy sabroso por cierto en sus variados sabores. Teníamos para el efecto una bodega mero enfrenta de la nevería.
Del lado opuesto, en la calle Galeana, donde estuvo después la tienda de ropa “casa Charlotte” se encontraba la distribuidora de la Coca cola y de las cervezas Superior y XX, propiedad de don Cecilio Franco.
Cuatro años duró el negocio de la nevería, al cabo de los cuales vi la posibilidad de emprender otro de más envergadura y obviamente de más ganancias.
Estuvo así: en el año de 1949 una sala de espectáculos se incendió, se trataba de “la Arena América” en la que se efectuaban funciones de box y de lucha libre, ubicada a media cuadra de la única calle de Escolta de Morelos.
De este incendio resultaron dos consecuencias importantes; una, el nacimiento del “cuerpo de bomberos”, porque algunos amigos jóvenes nos dimos cuenta del enorme esfuerzo que desplegaron un grupo de soldados que intervinieron para apagar el fuego, tuvieron que llevar el agua en cubetas desde el zócalo. Así que consideramos como una prioridad la conformación de un grupo de “apaga fuegos” como todas las ciudades de importancia. Gracias al entusiasmo producto de nuestra juventud, pusimos manos a la obra y conseguimos primero un chasis de carro viejo y en el Ingenio de Oacalco nos hicieron la donación de un tanque también viejito, mismo que le adaptamos a nuestro chasis con la valiosa ayuda de un maestro mecánico, el maestro Loret que tenía su taller en la calle Defensa del Agua, donde están los baños Victoria. Ahí mismo nos dio permiso el maestro para guardar el camión y establecer nuestra sede.

▬ ¿Hubo en esa época otro incendio de la misma magnitud de la “Arena América” en ese periodo, en donde hubieras participado?

► Francamente no y ¡qué bueno! pero sí participamos en el salvamento de personas afectadas por las inundaciones, en temporada de lluvias y que vivían cerca del río.
Con estos primarios elementos pudimos presumir la creación del Cuerpo de Bomberos de Cuautla y ¡muy ufanos! participar en el siguiente desfile del 30 de septiembre, el más importante y tradicional de Cuautla; pero lo mejor fue que en este desfile en el que tradicionalmente participan, además de las escuelas, grupos militarizados como: Cadetes del Colegio Militar, de la Escuela de Marina de Veracruz, Batallones del Ejército Nacional y contingentes como Agentes de Tránsito estatales y municipales; Escuelas de Puebla, etc. y los Cuerpos de Bomberos del D.F. Cuernavaca y…ahora, Cuautla. Al Sr. Evodio Alarcón que era el jefe del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México le llamó la atención nuestro pequeño e improvisado cuerpo de bomberos y en la entrevista que pudimos tener con él posteriormente, nos felicitó por nuestro empeño y nos ofreció darnos los equipos personales que usaríamos, así como mandarnos un instructor para impartir los cursos elementales. Cuando se formalizó la organización el Sr. Ricardo Iragorri quedó como Comandante y su hijo, del mismo nombre, Roberto Corona Loret y yo, quedamos como tenientes.

▬ ¿Y la segunda consecuencia?

► La segunda consecuencia fue que a mi hermano Leonardo y a mí, con el apoyo moral de mi hermano Agustín, se nos ocurrió la idea de restaurar la sala quemada de la arena América y convertirla en cine, en busca de un negocio más grande. Como ya dijimos, la industria cinematográfica pasaba por un buen momento. Así que, ahí nos tienen rentándole a doña Josefina Pellecier, dueña del inmueble; dedicados con todas nuestras fuerzas a levantar paredes porque el incendio sólo había dejado dos en pié. Logramos restaurar la sala y dejarla en condiciones honorables para dar servicio al público. Dejamos la nevería y le entramos con mucho entusiasmo a la exhibición de películas. Le pusimos por nombre: Cine Reforma.
A final de cuentas resultó productivo el cine, de hecho había funciones toda la semana; los domingos, lunes y martes había exhibición de películas norteamericanas para la clase media generalmente, y el resto de la semana películas mexicanas para el pueblo en general. Tan era de éxito el cine que llegamos a rentar al mismo tiempo tres salas: el Palacio Azteca, el Reforma y el Narciso Mendoza, que antes se llamaba Carlos Pacheco, en honor de un general republicano que fue Gobernador de Morelos. Por cierto, esta sala era propiedad de un señor político de altos vuelos, el Lic. Manuel Gual Vidal, que fue Secretario de Educación Pública en el gobierno de Miguel Alemán.
Se manejaban entonces las películas en aquellos famosos rollos empaquetados en latas redondas venidas de la ciudad de México por ferrocarril.

▬ ¿No les fallaba el ferrocarril que siempre ha tenido fama de retrasado?

► Retrasado o no pero en ese tiempo el ferrocarril era un elemento indispensable en el desarrollo de las ciudades y de las regiones, máxime que Cuautla siempre ha sido, con su ubicación estratégica, un centro de intercambio comercial de primer orden. El oriente del estado es eminentemente agrícola productor de azúcar, de granos y de hortalizas cuyo mercado principal es la ciudad de México y allá tienen que llevarse; ¿cómo entonces? sino era en tren; en 1950 Cuautla, con sus 30 mil habitantes, no tenía las carreteras que tiene ahora. Ese viejo tren de vía angosta le sirvió a Cuautla casi cien años, pues fue inaugurado por el Presidente de la República, el General Manuel González, el 18 de junio de 1881; y fue prolongado posteriormente hasta la ciudad de Puebla también con fines comerciales.

▬ Y lo “turístico” nadie se lo quita a Cuautla…¿verdad?

► Efectivamente, Cuautla a más de tener un potencial agrícola y comercial tiene muchas bellezas naturales (han venido a menos desgraciadamente) que vender, como una bella dama; atrae con sus encantos a muchos visitantes, turismo nacional, principalmente del Distrito Federal. Unos tienen aquí su casa de descanso de fin de semana y otros vienen de visita rápida, ya que es el lugar más cercano de clima cálido y de bastante agua, después de Cuernavaca. Muchos hoteles y lugares para nadar y para satisfacer sus gustos gastronómicos en buenos restaurantes o en modestos puestos de comida típica como: quesadillas, tlacoyos, pozole, cecina, atoles y tamales.
Son muy famosas las aguas sulfurosas del balneario Agua Hedionda, que se encuentra localizado dentro de la ciudad, como también los otros que voy a enumerar: El Almeal de aguas frías y cristalinas, que cuando era manantial natural fue locación para muchas películas. Los Limones que pertenece al Hotel Vasco; Agua Linda que es parte de la Unidad Deportiva y por último Las Tazas, que es un balneario de propiedad ejidal. Pero falta mencionar que antes, los manantiales que no estaban cubiertos y los apantles eran los sitios para nadar más concurridos por los habitantes de la ciudad y eran gratuitos.

▬ Ahora Manolo ¿quieres hablarnos un poco de tu vida sentimental y amorosa? Tema éste que es ineludible en el curso de la vida humana.

► Sí, mira…como es natural, llegada la edad y la hora uno se siente atraído por otra persona del sexo opuesto y de acuerdo con nuestros gustos instintivos se fija uno en la que desea para compañera; puede ser así de repente o por mucho verse o frecuentarse con ella. En mi caso, una dama que tenía su negocio de zapatería cerca del mío, en la misma calle, un poco más al sur, en la esquina de la calle de Los Bravo y el pasaje Morelos que se interna al mercado se apoderó de mi corazón y yo del suyo y nos enamoramos al grado de llevarla al altar con mucho cariño en 1959. Su nombre propio era Carolina el mismo que ostentaba su zapatería, sus apellidos: Nava Monares. Fuimos muy felices y procreamos una linda bebita a la que pusimos el mismo nombre de ella. Pero la muerte cruel me la arrebató seis años después, quedando la niña a mi cuidado y en mi corazón un amargo dolor. Esa hija recibió de mi parte una esmerada educación que la llevó a ser lo que ahora es: una distinguida “Cirujano Dentista”, mi mayor orgullo.

Cuatro años después la vida me colocó al lado de otra maravillosa mujer para quien deseo un capítulo aparte en el desarrollo de estas memorias.

▬ Yo te conocí como socio activo del Club 20-30 de Cuautla; me dijeron que ese nombre significa la edad requerida para ingresar. ¿es esto cierto? Y estás de acuerdo en que esa membresía marca no solamente una etapa de tu vida sino que te caracteriza perfectamente con tu natural vocación de servicio social.

► Creo que sí. Esa historia es, como dicen, larga de contar:

En el año de 1956, exactamente el 2 de junio, se constituyó nuestro club. por invitación de algunos socios provenientes del D. F. Al grupo de amigos que lo fundamos, entre los que puedo mencionar a: Alfonso Hernández, Juan D. Ayesterán, los doctores Roberto Aguilar y Jesús P. Bustos, Alberto Contreras y su servidor, nos agradó mucho conocer sus objetivos y sus principios ya que consideramos que hacía falta en Cuautla un organismo no oficial que trabajara desinteresadamente por el bien de nuestra ciudad y de su gente en un sentido cultural principalmente, ya que en ese tiempo había en Cuautla más cantinas que escuelas y los centros de prostitución estaban mero en el centro de la ciudad.

Aquí me voy a permitir intercalar algunos principios que daban forma disciplinaria a la organización: el código activo 20-30 que todos recitábamos dice así:

“Con los años productivos de la vida ante mí, con ambiciones e ideales por realizar, acepto los siguientes principios como necesarios para su consecución:
a).- Mostrar aprecio conveniente a mi comunidad y hacer todo lo que esté en mi capacidad para su crecimiento y desarrollo.
b).- Reconocer que la amistad es recíproca y que la cooperación amistosa es el fundamento de la sociedad;
c).- Ofrecer servicio sincero al club 20-30 y desempeñar, de la mejor manera que mis habilidades me lo permitan, cualquier tarea que la organización me asigne.”

“La juventud para ser servida, debe servir”

“El hombre nunca se enaltece tanto como cuando se arrodilla a ayudar a un niño.”

Ya en la práctica el club funcionaba de la siguiente manera: los candidatos a nuevos socios eran invitados por un socio activo para asistir a una o dos sesiones como observadores del desarrollo de nuestras reuniones. Unos se quedaban y otros no. La casa club era un lugar especial para reuniones, y un agradable centro de recreación y algarabía sana para los socios y eventualmente para sus familias y para algunos invitados distinguidos. Los viernes por las noches se celebraban las reuniones ordinarias y ellas terminaban, después de una ligera cena en que se saboreaban los platillos de sus esposas, en competencia gastronómica y alternancia semanal, en un buen recreo con una partida de dominó o de cubilete, al calor de una copa o de una cerveza, en donde los más gritones daban rienda suelta a sus emociones reprimidas durante toda una semana de trabajo. Había sesiones ordinarias y especiales para festejar el ingreso de un nuevo socio, algún aniversario o la visita de uno o varios socios de clubes hermanos y otras veces la visita nuestra a los suyos, de los lugares cercanos como: Cuernavaca, Taxco o el Distrito Federal.

▬ Yo recuerdo que al inicio de las sesiones se pasaba lista y se nombraba al “rey de la noche” para que impusiera multas a quienes usaran vocabulario mal sonante; sin que por eso prevaleciera un orden académico en la comunicación. Había quien pagaba por adelantado su multa para tener libertad expresiva que al fin y al cabo es lo que le da “sabor al caldo” en cualquier reunión. Pero también recuerdo que desde el principio tuve la certeza de que eras tú el “alma del club”, porque tú coordinabas a la gente; atraías a nuevos socios y organizabas los eventos. Sin menoscabo del trabajo de otros socios o de los directivos, pero tú siempre lo hacías con buena disposición.

► Es que ya con nuestra fama conquistada no faltaban nunca grupos de padres de familia que se acercaran a nosotros solicitando ayuda para la construcción de aulas y otros anexos en sus escuelas o en sus jardines de niños; necesidades nunca bien atendidas por el gobierno. A todo lo que estaba a nuestro alcance le dábamos curso y ayudamos en lo que pudimos. Pero no siempre se trataba de construcciones, hubo también necesidad de promover o administrar, como por ejemplo: patrocinamos “la casa del estudiante” que daba albergue a jóvenes, sobre todo de prepa que venían de su pueblo cercano a estudiar y no tenían familiares con quien quedarse. Dotamos de material médico al Hospital de la Cruz Roja, de la que yo había sido voluntario tiempo atrás. En la electrificación de la ciudad el Club fue parte determinante; debe saberse que a Cuautla la surtían de electricidad los cooperativistas de una pequeña planta hidroeléctrica instalada en uno de los afluentes del Río Cuautla, pero por su tamaño y por el crecimiento de la ciudad llegó el momento en que dicha planta de luz ya no fue suficiente y hubo necesidad de que la sustituyera la Comisión Federal de Electricidad, a través de un convenio con los cooperativistas, para que éstos no perdieran su fuente de trabajo. También manejamos temporalmente al equipo de futbol “Cuautla” en la liga profesional; y, en otro momento, el club se constituyó, a petición de la Autoridad Municipal, en la Junta de Mejoramiento Moral, Cívico y Material de nuestra ciudad.

▬ ¿De dónde obtenían los recursos económicos para hacer frente a todas esas labores?

► Bueno, debe ser de tu conocimiento que se emprendían constantemente una serie de actividades y eventos patrocinados por el Club, desempeñados por sus miembros y por los directamente interesados, de preferencia los fines de semana. Se trataba de obtener de la misma sociedad en general la ayuda necesitada, a través de rifas, bailes, kermesses, tómbolas y otras formas. Se obtenían recursos en dinero para algunos gastos necesarios, como por ejemplo el pago de mano de obra. Estas actividades parecen fáciles pero requieren de constancia, mucho trabajo y buena disposición. No es fácil poner un puesto en las ferias por ejemplo y estar gritando horas y horas, micrófono en mano, invitando al público a cooperar para beneficio de un centro escolar. Esto hacíamos cada año en la feria del Señor del Pueblo que se celebra el segundo viernes de cuaresma, una semana antes de la de Tepalcingo, la segunda más grande de la República. La nuestra ha venido a menos y casi está extinguida en la actualidad, lo mismo que pasó con el que llamaban “carnaval” el domingo anterior y que lo suspendieron por el mal comportamiento de la juventud; es decir, en vez de tomarlo como fiesta de alegría lo tomaban como oportunidad de molestar al público, echándoles no confeti como se acostumbraba, sino harina u otras porquerías. Había otras fiestas grandes en las que de alguna manera participábamos, las del 30 de septiembre por el natalicio del Generalísimo José Ma. Morelos y el gran baile del primero de octubre que tenía resonancia en casi todo el estado de Morelos, y los pueblos cercanos de los estados de México y de Puebla.

▬ Cuando te conocí ya vendías Seguros de Vida. ¿Cuándo empezaste?

► A raíz de que el 2 de noviembre de 1962 en un accidente de carretera murió mi padre y mi hermano Agustín y su familia quedaron heridos, empezó mi mala racha moral y de negocios; pues en el mes de junio del año 1964 fallece mi esposa Carolina, y en el año 1965 se termina el negocio del cine por problemas sindicales.
A partir de entonces quedé a la deriva, pero mi espíritu de sobrevivencia me lanzó a una nueva etapa de mi vida. Fue cuando emprendí un nuevo negocio en la venta de Seguros en todas sus ramas, pensando que en ello había un sentido social, pues protegen a la familia y sus pertenencias. Me empezó a ir bien en el negocio y apareció otra estrella en mi cielo, pues me presentaron a una guapa mujer que trabajaba
en la administración del Hotel Vasco, de nombre Amparo Cortés Vásquez y por su manera de ser pensé que sería la esposa ideal. Me enamoré de ella y nos casamos el 11 de enero de 1969. Ella tenía dos hijos: José Antonio y Ernesto y yo a Carolina. Para poder armonizar y consolidar este nuevo matrimonio requerimos ambos, mucho amor y bastante tolerancia. Ella por su parte se involucró de tal manera en mis actividades que pronto figuró también; principalmente en las del Club 20-30, como organizadora de las esposas de los socios; distinguiéndose por su dinamismo y su simpatía en las Convenciones Internacionales, como la celebrada en Cancún Q.R. en donde mereció el “Premio Internacional a la Mujer del Año” por su destacada labor, en julio de 1983. En la actualidad nuestros hijos son profesionistas y son nuestro sostén económico y moral.

▬ ¿Cuántas veces fuiste Presidente del Club de Cuautla?

► Fui dos veces Presidente, y muchas veces Secretario; pero lo más satisfactorio ha sido que en 1982 se puso mi nombre a la Convención Nacional efectuada en la ciudad de Taxco, Gro. Fue por primera vez que se ponía a una Convención el nombre de un Socio Distinguido.
Dentro de mis actividades más relevantes son dignas de recordar las dos veces que me dieron la oportunidad de organizar sendas Convenciones Nacionales; la primera en el año de 1970, en calidad de Secretario del Comité Organizador, celebrada en el bello y funcional Centro Vacacional de Oaxtepec, en la que desplegamos muchas de nuestras habilidades para conseguir las máximas condiciones para un buen alojamiento, comida, descanso de los socios y la realización del evento.
La otra se realizó en el año de 1987 en similares condiciones. Ambas sentaron un buen precedente para la alta estima y reconocimiento que se ganó el Club 20-30 de Cuautla Mor.

▬ Yo recuerdo muy bien que la venta de seguros te permitía detectar a comerciantes y profesionistas recién llegados a la ciudad, les vendías seguros y los invitabas a pertenecer al Club Activo 20-30. Así los relacionabas en el ambiente social y de negocios para su fácil desempeño en su respectivo trabajo. Se establecía así una inteligente “simbiosis” económica de donde todos sacaban provecho. Por tu parte, te podías asomar a las ventanas de la mayoría de las actividades, es decir, te codeabas con los médicos, comerciantes, ingenieros y otros profesionistas; los hacías tus clientes y si eran jóvenes los invitabas a acercarse al Club, que durante muchos años así se nutrió de sangre nueva para desempeñar el importante papel cultural, social y hasta económico en Cuautla.
Cuando fui por primera vez a su casa club, en una bella quinta en la entrada del fraccionamiento “Brisas de Cuautla”, encontré varias cosa que llamaron mi atención, entre ellas una sala con una mesa larga y sillas naturalmente, una Bandera Nacional, luego los símbolos propios como el nombre y el escudo, que consiste en un círculo rojo con la leyenda Activo 20-30 Internacional. El círculo encierra a su vez un reloj de arena en fondo azul apenas iniciado, que seguramente simboliza la juventud. El círculo rojo está rodeado por otro, una rueda dentada símbolo del trabajo. Una campanita, un mazo, un pequeño bar, y colgados en la pared varios cuadros de finas caricaturas, probablemente de los socios fundadores; consisten en sus rostros para reconocerlos y ornamentados con detalles de sus apodos. Solamente recuerdo los siguientes:
Jorge Abuxapqui Avilés, yucateco mal hablado que tenía un negocio de lavado de autos en la esquina de Reforma y No Reelección. Su apodo “Príncipe Maya”; su caricatura era precisamente un indio maya caracterizado con taparrabo y su penacho.
Alfonso Hernández Espinosa, vendedor de seguros y corredor inmobiliario. Su caricatura era la de un elegante caballero y su apodo “El Padrino”.
Eleazer Sánchez, agricultor, su apodo “Chey” y su caricatura era su rostro con dos rojos jitomates colgándole de las orejas.
Manuel Borbolla Martínez, vendedor de seguros, apodo “El Oso” y su caricatura un ídem de color café, con cara de Manolo.
Carlos Martínez Pérez, chiapaneco QFB. Su caricatura, la de un quiróptero y su apodo “El Vampiro”.
Alberto Contreras Quiroz empleado de PEMEX , caricatura con más bigote que cuerpo. Apodo “El Bigote”.
Enrique Suchmeling, fotógrafo y mecánico dental, su apodo: “Ciro Peraloca” y su caricatura alusiva al mismo personaje de cómics.
Sergio Castañeda Millán, “La Cápsula Viajera”, era agente de ventas de medicinas y su caricatura era la de una cápsula con patas.
¿Los recuerdas Manolo, y sabes si se conservan en algún lugar, ahora que el Club se ha disuelto?

► De recordarlos… naturalmente… cada uno de ellos fue un excelente amigo que me dio la gran oportunidad de conocer a su familia y quizás también sus problemas. Por otro lado, es lamentable, pero cuando se disolvió el Club ya no me di cuenta en manos de quién quedó ese patrimonio. Mi calidad de socio Honorario, fuera de edad, me impidió participar en su disolución.

▬ De los trabajos que realizaron en beneficio de la comunidad, principalmente los que se refieren a la educación de los niños y que tenemos conocimiento, son dignos de mencionarse los siguientes:

Construyeron: un Jardín de Niños en la comunidad de Puxtla.
Una aula en la escuela primaria Narciso Mendoza.
Una aula en la escuela primaria de Apatlaco, y
Dos aulas y la plaza cívica en el Jardín de Niños de la Col. 5 de febrero.
¿Es esto exacto?

► Sí…es exacto, pero te falta mencionar que construimos en Cuautlixco la primera teleaula en el estado de Morelos. Lo podemos relatar de esta manera:
“En el año de 1968 empezaron a funcionar las telesecundarias, (secundaria por televisión) ante la insuficiencia del sistema tradicional para cubrir la demanda de la población, quedándose muchos niños y adolescentes sin educación secundaria. El estado de Morelos fue de los pocos estados que participaron en ese experimento pedagógico. Para su funcionamiento era necesario formar un patronato que se comprometiera a proporcionar un local, mobiliario mínimo y un aparato de televisión.
En ese mismo año la maestra Eloína Hernández Carrillo, que ya atendía una teleaula en el centro de Cuautla se acercó a nosotros para darnos esa información pero también para proponernos la fundación de otra teleaula en nuestras instalaciones.
Después de analizar la conveniencia de hacerlo pensando en que teníamos lo necesario no se necesitaba nada más; siempre con nuestro espíritu colaboracionista, aceptamos e hicimos la respectiva solicitud a la Dirección General de Educación Audiovisual en la ciudad de México, nos la aceptaron y pronto llegó el Profesor Florencio Castrejón Angel a hacerse cargo de ella, iniciando así el curso lectivo de 1968-69. De esto ya hace cuarenta años.
Al parecer todo iba bien, sólo faltaban los alumnos, la inscripción era muy baja y la señal del canal 5 que trasmitía las clases no se captaba con claridad. Por eso no hubo oposición de los miembros del Club para aceptar la petición del Profesor en el sentido de cambiarla de local. Él se comprometió a buscar otro lugar en donde hubiera más alumnos y se recibiera mejor el canal 5 y nosotros a construirle una aula si encontraba un lugar apropiado. Le prestamos el aparato de televisión y seguimos patrocinando la escuela.
De ese modo se instaló primero en la Col. Hidalgo y después en la Ayudantía de Cuautlixco. Como para el siguiente año lectivo ya hubo muchos alumnos, nos vimos obligados a cumplir nuestra promesa de construir una aula en unos terrenos comunales que había atrás de la Ayudantía; con el consentimiento y colaboración de las autoridades y de los habitantes del poblado y desde luego de los padres de familia.

▬ Fueron muchas y variadas las actividades y eventos que se realizaron en busca de los recursos necesarios para construir la primera teleaula en la región; puedo asegurar que en todas el motor que movía todos los engranes era Manolo, y también debo reconocer que yo carecía de esas habilidades de promotor, esa materia no estaba en el programa de estudios de la Normal; si algo aprendí se lo debo al Club 20-30.
Ahora, si me lo permite Manolo, voy a señalar que el colofón de sus acciones en pro de la Telesecundaria fue el fortalecimiento de otra más en fecha posterior o sea en 1977 y que concretaré en las siguientes líneas:
“Desde los primeros años de haber empezado a funcionar las teleaulas en Cuautla, algunos maestros y padres de familia se interesaron en ese novedoso servicio y crearon por su cuenta algunos centros educativos, improvisados y con muchas carencias; unos se instalaron en la CTM, otros en la CNOP; en el antiguo Convento de Santo Domingo, anexo a la Parroquia principal que ya estaba destinado a las Bellas Artes; otras más se instalaron en casas particulares. Todas tuvieron muchas dificultades para subsistir ya que algunas cambiaba de sede una o dos veces por año; agregando que uno de los mayores problemas eran los sanitarios. El año que ya mencionamos la Maestra Elvia Martínez de Pablo que atendía la teleaula de la CNOP se acercó también al Club para solicitarle su apoyo; éste, ya desentendido de la Telesecundaria de Cuautlixco porque había crecido desproporcionadamente y un Comité de Padres de Familia se había hecho cargo de ella, aceptó patrocinar a esta nueva escuela. Como ya había solicitudes al Ayuntamiento para algún lugar apropiado, el Ing. Ignacio Guerra Tejeda, Presidente Municipal, se encargó de dar el “pitazo” de que había un edificio sin terminar abandonado, anexo a la Iglesia de Fátima, en la Col. Plan de Ayala, iniciado para escuela religiosa que no fue, y como estaba sobre terreno ejidal había la posibilidad de expropiarlo para escuelas que no tenían edificio. Sólo requería un acto de audacia para ocuparlo de inmediato, al estilo “paracaidista”. Tanto los maestros como el Patronato estuvieron dispuestos a hacerlo y un lunes por la mañana, aparecieron ya instaladas las tres teleaulas antes dispersas. Afortunadamente nadie reclamó nada y el Club 20-30 como Patronato se dedicó a terminar las aulas y acondicionarlas para formar otra Telesecundaria completa en Cuautla. Así quedaron también ubicadas estratégicamente: una al norte, la de Cuautlixco y la otra al sur, la de la Colonia Plan de Ayala como funcionan hasta la fecha.

Otra escuela que recibió la mano afectuosa de Manolo, en forma más personal, sin participación del Club 20-30, fue la Escuela Secundaria Federal “Cuitláhuac” ubicada en la Col. Otilio Montaño, más conocido como Amilcingo. Esta escuela se inició como Escuela vespertina por cooperación, en las aulas de la Escuela Primaria y así estuvo por varios años hasta que fue reconocida por la Federación y pasó a ser matutina. Aquí entró en acción Manolo como Presidente del Patronato Pro-construcción del edificio; a la par que llegó como Director el controvertido Profesor Homero Conde Betancourt y como Subdirector el Profesor Matemático Teodoro Rivera Bobadilla. Conde traía fama de ser enérgico y en la Escuela Cuitláhuac impuso una disciplina rigurosa, casi militar, que a los alumnos imponía miedo pero a los padres los tenía contentos, tanto que muchos sacaron a sus hijos de otras escuelas para llevarlos a la Cuitláhuac. Manolo tenía dos hijos ahí y yo uno.
Luego de haberse construido el edificio, con la valiosísima intervención del CAPFCE, se pudieron emprender otras actividades, algunas extraescolares, sin desatender la disciplina intraescolar; se dedicó el Señor Director a combatir la instalación de máquinas de juegos “futbolitos” en las cercanías de la escuela, que tan de moda estaban y que los padres le agradecimos.
Conde Betancourt, hombre de anécdotas, mal hablado, no sé como se entendió con Manolo, persona amable y educada, decía que una vez le “paró los tacos” a los taxistas que lavaban sus coches en el apantle del Almeal, acompañado de algunos padres de familia, porque cuando pasaban por ese lugar sus alumnas, los taxistas las llenaban de “piropos”.
Los alumnos tenían que entrar a la escuela con el calzado impoluto cuando las calles por donde pasaban caminando no estaban pavimentadas, por eso cada uno cargaba una franela en la bolsa trasera de su pantalón para limpiárselos un paso antes del zaguán de la escuela.
En contraste lucían su disciplina en los desfiles en donde marchaban sin maestros, por lo que eran muy aplaudidos por el público. También formaron un magnífico ballet folclórico escolar que les conquistó un buen prestigio, al grado de que hicieron giras a la ciudad de Oaxaca, a la pequeña República Centroamericana de El Salvador y a la “Ciudad Hermana” de Cuautla llamada Riverside, en el estado de California, Estados Unidos de Norteamérica.

► En estas giras mi esposa Amparo y yo, formamos parte de la comitiva que acompañó al grupo de muchachos y muchachas con el Director y un grupo de Maestros, con dinero del Patronato que existía para esos fines.

▬ Para recordar ese bonito episodio, la palabra de Amparito, expresa con emoción: “fue hermoso desde el principio, desde que salimos por carretera de Cuautla en coches y camiones, todo el trayecto de aproximadamente 1500 Km. sin incidentes hasta El Salvador. Por un camino casi totalmente de paisajes tropicales. Pero más cálido fue el recibimiento de que fuimos objeto por las autoridades y por el Gobierno, porque se dio la casualidad de que el Presidente de la República de entonces, hizo sus estudios en el Colegio Militar de México, y más todavía, sus primeros servicios los prestó en el 24 Regimiento de Caballería de Cuautla Mor. Y lo siguiente va de anécdota: en nuestras primera visita al salón de Sesiones del Palacio Nacional intempestivamente fuimos abordados por un guardia. Sin salir de la sorpresa nos condujo a un salón presidencial en donde se encontraba el Presidente deseoso de saludarnos”.
“Si el trato fue muy cálido por parte de los anfitriones y de las personas que formaron el público en las distintas presentaciones que hizo nuestro grupo artístico, no se pudo ocultar la precariedad de sus recursos del propio gobierno de la nación hermana, que se manifestó en los alimentos por ejemplo.”
“En contraste, la visita que hicimos los mismos integrantes del grupo embajador de México, aunque sin ninguna representación oficial, a la ciudad de Riverside, considerada “ciudad hermana” por gestiones de un grupo de cuautlenses, entren los que se encontraba Manuel Borbolla, fue una ejemplar muestra de organización, de recursos y de atenciones, pero sin el calor humano de la gente de El Salvador. “
Posteriormente nosotros recibimos a una delegación proveniente del país centroamericano, a los que tratamos de retribuir sus atenciones cuando a nosotros nos tocó ser sus visitantes. Los hospedamos en el hermoso y considerado “nuestro” Centro Vacacional de Oaxtepec, quedando ellos casi maravillados de su belleza.

▬ ¿En cuáles otras comisiones participaste?

► Como Secretario en el comité Pro Construcción del edificio del IPRO, propiamente la primera Escuela Superior en Cuautla, aparte de la Escuela Normal Urbana; cuestión que consideré de suma importancia porque para una región eminentemente agrícola como es el oriente del estado de Morelos, era muy acertado el proyecto de una escuela superior de Maquinaria Agrícola y de especialidades afines; todo se realizó como se esperaba y nos enorgullece que el primer Director fuera el MVZ Norberto Ruiz Magallón, de extracción 20-30.

Y como vicepresidente del Patronato de la casa de la Cultura de Cuautla que funciona en los bajos del Museo José Ma. Morelos del exconvento de San Diego; se difunden las bellas Artes y la Cultura a través de diferentes cursos que se imparten en el periodo vacacional. En Artes Plásticas se imparten talleres de danza regional y popular; ballet contemporáneo. En música se imparten clases de piano, guitarra, teclado y violín. Además de cursos de manualidades y disciplinas de educación física.
Todo lo que se haga por la cultura de Cuautla sea bienvenido, la ciudad lo merece; es obligatorio de sus más de 160 mil habitantes actuales trabajar para que siga siendo, como hasta ahora, una Ciudad Habitable.

▬ Entre los pueblos antiguos y no solamente los primitivos, los ancianos merecían respeto y ocupaban un lugar preponderante que les permitía poner al servicio de sus pueblos su sabiduría acumulada en sus años de vivir, su educada intuición y su experiencia en el arreglo de los grandes problemas de su comunidad, con magníficos resultados. Parece que esa tendencia es natural y universal, a pesar de todo, y sin ir muy lejos, en nuestra ciudad a nuestro personaje biografiado: Manuel Borbolla Martínez, le buscan para formar parte de los consejos o patronatos importantes. Buscamos a quienes por su honestidad y calidad moral, por su conocimiento del medio y de la gente, puedan ser depositarios de nuestra confianza.

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