La política es apasionante como lo son el deporte y el amor, porque son acciones entre humanos.
En el caso de la primera a veces va más allá de la razón, por ejemplo: son muchos los individuos que sacrifican hasta su propia vida o su tranquilidad por dedicarse a luchar en contra de las injusticias, contra la corrupción y contra la impunidad; lacras de nuestra sociedad actual; librando verdaderas batallas en contra de los gobiernos retrógrados de derecha. Aunque la verdad es que la mayoría del pueblo no entiende nada de las derechas ni de las izquierdas, menos le dice algo la palabra “democracia”, pareciera que nunca fueron a la escuela o no hubo un maestro que les hablara de eso.
Pero ellos han encontrado la manera de vivir casi sin carencias guiados por la voz hipnótica de la tele, el radio y los demás medios de comunicación. Lo han hecho dedicándose al comercio informal, engrosando las filas de la policía, a la piratería, a algunas actividades ilícitas; viviendo de fiado o de plano jodiendo a quien se deje.
Me recuerda lo que mi padre contaba de una pareja de inditos: era frecuente que el marido llegara borracho y cuando esto sucedía le recetaba a su mujer, por cualquier motivo, su dosis de tamborazos y moquetes y cuando mal le iba la sacaba a la calle a rastras jalándola de los cabellos, pegando de gritos. Al oír esto salían sus vecinas a ver como maltrataba a la pobre mujer y no faltaba alguna que le gritara: ¡Ya déjala animal!...entonces ella le respondía: ¡Cállense viejas metiches!...¡Que les importa!... a mí entre más me lo pega Nacho, más lo quero.
Decían aquellas, ¡entonces que te mate! si es tu gusto.
Lo anterior viene a cuento porque todos los actos de gobierno son generalmente en beneficio de los poderosos influyentes, amigos y cómplices y en perjuicio de la gente que menos recursos tiene. Si acaso intentan paliarle sus necesidades con dádivas de vez en cuando, o como se dice: “les dan atole con el dedo”; sin embargo, cada vez que hay elecciones la gente vota masivamente por el PAN y por el PRI. Siguen mostrando preferencia por sus verdugos.
Actualmente se anuncian medidas extremadamente malas para la población más pobre, el latigazo del IVA en alimentos y medicinas.
La militarización que están estableciendo en todo el país con el pretexto de la guerra contra el narcotráfico, va a reducir los derechos individuales de los ciudadanos, consagrados en la Constitución.
La privatización de los servicios educativos y de salud afecta directamente la economía de las familias. La sujeción de los salarios de los trabajadores con el gancho de que así llegarán inversionistas extranjeros para crear más empleos es una gran mentira. Lo cierto es que con el favoritismo que dispensa el gobierno a sus aliados potentados, éstos amasan fabulosas fortunas.
Pero es tal el gusto por la política que no obstante los fracasos y la impotencia para abrirle los ojos a la gente para que piense en asuntos de su propio bienestar y no sólo en frivolidades, que corremos el riesgo de que nos digan lo que la indita dijo a sus vecinas.
Florencio Castrejón Angel CDD
7 jul. 09 Mi grano de arena
martes, 7 de julio de 2009
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