martes, 9 de junio de 2009

LA PRESIDENTA DEL EMPLEO “

“ “LA PRESIDENTA DEL EMPLEO “

Muy oportuno estuvo el comentario y el satírico mensaje del periodista Enrique Galván Ochoa en su columna Dinero, el 1º de junio anterior en La Jornada, al señalar como “La Presidenta del Empleo” a la Sra. Andrea Jung que es la presidenta de la corporación gringa AVON

Sus principales razones son: a).- AVON vende productos de belleza por la cantidad de 10 mil millones de dólares al año en cien países. b).- Sus principales mercados son: México (para variar), Brasil y Rusia. c).- Les da trabajo a 9 millones de agentes promotores, en su mayoría mujeres.

En nuestro país su fuerza de ventas creció 148%, en un efecto del desempleo: las mujeres tienen que salir a trabajar ahora que los hombres están desempleados. Dice también… “el mercado de productos AVON registra una variación: señoras de la clase media y alta que antes compraban cosméticos caros en boutiques y tiendas departamentales están optando por el ahorro….”

¿Qué opina mi estimado lector?

¿No le da gusto que también en el consumo de cosméticos seamos campeones mundiales?

Como también lo somos en el consumo de cigarrillos, comida chatarra, cerveza y coca cola; y máximos compradores de discos, aparatos de televisión y teléfonos celulares, cuando menos. ¡Hurra!...¡como México no hay dos!. Nomás que las cosas pasen en la tele y las compramos. O sea , somos como los changuitos: magníficos copiones del “way of life” gringo.

Lo mismo de AVON aplica para más empresas del mismo origen como Herbalife, Stanhome, y otras más. Aunque, honradamente, hay que reconocerles que ayudan a la gente, en forma sencilla, sin requisitos ni mayor preparación, pues muchos han encontrado en esas compañías su “modus vivendi”, su sustento, en otras palabras. Cosa que al gobierno mexicano le importa “un pito”

El que ahora se ocupen de la empresa AVON me recuerda que este negocio no es nuevo, ya tiene su tiempo; pero creo que pasa como con el asunto de los migrantes y sus remesas: mucho tiempo, cuando se llamaban “braceros”, estuvieron trayendo o mandando su dinero como hormigas; pero cuando estas ganancias crecieron geométricamente, se les empezó a llamar “migrantes” y muchos buitres (Bancos, casas de cambio, gobierno y otros) empezaron a buscar cómo rasguñar las mentadas remesas, que se habían convertido en la segunda fuente de dólares. Ahora que por la recesión de allá y de aquí están disminuyendo, ya lo consideran un desastre.

Por lo pronto dejo a su brillante inteligencia buscar la más adecuada respuesta producto de la reflexión, en la espera de que otras novedades sucedan y puedan cambiar la situación. ¿Renunciar a nuestros campeonatos? Pero… por lo pronto no le crean a quienes se ostenten como “Príncipes del Empleo” sin pruebas.

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