martes, 7 de octubre de 2008

D E S F I L E V S D E S F I L E



A ver… señor Morelos…dígame con franqueza … ¡ah, pero antes …¡Feliz cumpleaños! -- ¿cuál desfile le ha gustado más? El de los años recientes o el de hoy, 30 de septiembre de 2008.

Los primeros eran de lujo: elegantes, marciales, bien ordenaditos, dado que los que más lucían y más aplaudidos eran los contingentes militares: los cadetes del Colegio Militar, de la Marina y los Policías (represores del pueblo); todos callados, para escuchar el ruido ensordecedor de los tambores. Lo demás, las preciosas muñecas de las escuelas privadas luciendo sus caros uniformes y mostrando las piernas. En un tercer plano los alumnos de las escuelas oficiales, secundarias y preparatorias con modestos uniformes. A la cola las organizaciones populares, como los charros y los carros alegóricos con las reinas, princesas y emperatrices, vamos, la nobleza de huarache.

Un público feliz y aplaudidor, a ratos extasiado, comprador de chucherías y alimentos chatarra; aunque 8 de cada 10 gentes no supieran cual era el motivo del desfile.

En el estrado, como “invitados de honor”: el Gobernador, un representante Presidencial y toda su cauda de políticos corruptos y gorrones, porque al final disfrutaban de una opípara comida pagada por las autoridades municipales o por el propio gobierno estatal.

El de hoy fue un desfile diferente: un desfile de veinte mil profesores y profesoras en lucha por su dignidad lastimada, apoyados por padres de familia y algunos alumnos. 20 mil conciencias claras de los tiempos que están viviendo y que rechazan ser súbditos de una bruja caciquil enloquecida de poder y de dinero. 20 mil gargantas enronquecidas de tanto gritar: ¡Va a caer, va a caer, la Gordillo va a caer!...aquí los extasiados eran los desfilantes no el público.

Gritos de protesta en contra de las acciones gubernamentales contrarias a los intereses del pueblo y de ellos mismos, como la violación sistemática de los artículos 3º y 123 constitucionales, privatizando la educación y nulificando, en los hechos, las conquistas laborales de muchos años de lucha de maestros predecesores.

La entrega de la voluntad política de los mentores al gobierno ilegítimo de Felipe Calderón como moneda de cambio por la cacique vitalicia del SNTE para sus fines personales. …¡Calderón …entiende …la Patria no se vende!
Las autoridades estatales omisas e incapaces de obrar por ellos mismos. Los medios de comunicación mentirosos, falseadores de la realidad.

Un gran contingente pensante y creador; joven y entusiasta, compuesto en su mayoría por el género femenino. Maestras jóvenes y bellas, con el rostro semicubierto por una gorra, sombrero o sombrilla, ellas son el gérmen de un México mejor.

Ciertamente, señor Morelos, hubo pocas porras para su persona, pero en cambio hubo muchas para la entidad que lleva por nombre su ilustre apellido desde 1869. Y la conexión necesaria para definirnos mejor: “¡MORELOS no es panista…MORELOS es zapatista!”

Este desfile fue de interacción porque con muchos pequeños grupos de padres y alumnos situados en las aceras de la simbólica avenida de los Insurgentes, los maestros cruzaron mensajes con ellos:… ¡padres y alumnos apoyan a sus maestros!... ¡ese apoyo sí se ve! ¡ese apoyo sí se ve! Y también, un poco apenados, les decían : ¡ Estimado alumno: no te desesperes, aguántanos tantito…si tu nos apoyas, verás que muy pronto estaremos otra vez en el salón!

Pero nada de esto conmueve a los gobernantes, son insensibles, tienen corazón de piedra.

¿ Qué haremos don José Ma. Morelos y Pavón?

Ante la impasibilidad de una estatua sólo podemos conjeturar o deducir su respuesta leyendo sus “Sentimientos de la Nación” o “La Constitución de Apatzingán” en dónde prevalece el concepto de Soberanía Popular, y en tal caso estará de acuerdo conmigo en que el desfile de hoy fue el mejor. ¿Verdad que sí Sr. Morelos?


Florencio Castrejón Angel.
30 de septiembre de 2008.
H. Cuautla Mor.

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