Tomo, copio o me fusilo un fragmento del libro "La República españolay la guerra civil (1931- 1939) del autor Gabriel Jackson. Pág. 269.por si alguien quiere buscar similitudes con hechos actuales o con elparentesco entre "el falangismo" franquista y "el yunquismo" panista.
"…El 12 de octubre (1936), en que se conmemoraba el descubrimiento deAmérica por Cristóbal Colón y la expansión universal de lacivilización hispánica que le siguió, se celebró una ceremonia en laUniversidad. En el estrado se sentaron las autoridades universitarias,el obispo de Salamanca y doña Carmen Polo de Franco, esposa del reciénnombrado generalísimo. En el curso de la ceremonia, uno de losoradores fue el general Millán Astray, primer jefe de la Legión,hombre que había perdido un ojo y un brazo en Marruecos. Mientrasglorificaba el papel de Castilla y de sus ejércitos de conquistadores,sus partidarios situados en el fondo de la sala puntuaron (sic) susfrases con el slogan de la Legión: ¡ Viva la muerte ! Unamuno comorector, no pudo contenerse, y aludiendo burlonamente a la frase "vivala muerte", se volvió hacia el general y le dijo con sus mejores modosque el movimiento militar necesitaba no sólo vencer, sino tambiénconvencer. Y no creía que estuvieran capacitados para esta últimatarea. Sólo la intervención de la señora Franco impidió que elenfurecido Millán Astray, que gritó: ¡¡ Muera la inteligencia ¡!pegara a Unamuno.Al día siguiente, cuando Unamuno entró en el casino para tomar sucafé, como todas las mañanas, le informaron que había sido expulsadodel mismo, y poco después fue destituido como Rector de laUniversidad. Yendo a sentarse a su café favorito en el centro de laciudad, siguió durante algunos días gritando su desafío a losbárbaros; pero sus amigos ya no se atrevían a sentarse con él.Se retiró a su casa, donde falleció, víctima de la pesadumbre, en diciembre…"
domingo, 19 de octubre de 2008
martes, 7 de octubre de 2008
EL DOCTOR BELISARIO DOMÍNGUEZ.
El adjetivo más aproximado que encontré para el Dr. Belisario Domínguez fue el de “Santo Laico”, porque dedicó sus cincuenta años de vida a servir a sus semejantes, defendiéndolos de la enfermedad y de la injusticia, no pidiendo nada o casi nada para si.
Hasta el grado de ofrendar su propia vida de una manera consciente y con un enorme valor civil para reprocharle, en su calidad de Senador de la República por su natal Chiapas, al tirano Victoriano Huerta su traición al Presidente Madero. Sus esbirros, acatando sus órdenes criminales nacidas de la venganza, lo prenden y lo conducen a su calvario, en donde es arteramente asesinado por la espalda.
Médico de profesión, egresado nada menos que de la Universidad de París, La Sorbona, una de las más antiguas y famosas del mundo. Se graduó como alumno brillante en las especialidades de cirugía y óptica.
Habiendo tenido oportunidad de trabajar en la Ciudad Luz y dedicarse a la investigación dadas sus cualidades reconocidas por sus maestros, el Dr. Belisario optó por regresar a su natal Comitán, Chiapas, en donde lo esperaban sus paisanos con sus ancestrales necesidades y esperanzas.
Ahí se hubiera hecho anciano como tantos médicos hay en los pueblos de México, disfrutando del respeto y la estimación de su gente si la vida no lo hubiera puesto en el lugar y en el tiempo que ya describí.
Nuestra historia ya lo ha colocado en su pedestal como héroe nacional y como ejemplo de dignidad y valor civil.
Hasta el grado de ofrendar su propia vida de una manera consciente y con un enorme valor civil para reprocharle, en su calidad de Senador de la República por su natal Chiapas, al tirano Victoriano Huerta su traición al Presidente Madero. Sus esbirros, acatando sus órdenes criminales nacidas de la venganza, lo prenden y lo conducen a su calvario, en donde es arteramente asesinado por la espalda.
Médico de profesión, egresado nada menos que de la Universidad de París, La Sorbona, una de las más antiguas y famosas del mundo. Se graduó como alumno brillante en las especialidades de cirugía y óptica.
Habiendo tenido oportunidad de trabajar en la Ciudad Luz y dedicarse a la investigación dadas sus cualidades reconocidas por sus maestros, el Dr. Belisario optó por regresar a su natal Comitán, Chiapas, en donde lo esperaban sus paisanos con sus ancestrales necesidades y esperanzas.
Ahí se hubiera hecho anciano como tantos médicos hay en los pueblos de México, disfrutando del respeto y la estimación de su gente si la vida no lo hubiera puesto en el lugar y en el tiempo que ya describí.
Nuestra historia ya lo ha colocado en su pedestal como héroe nacional y como ejemplo de dignidad y valor civil.
D E S F I L E V S D E S F I L E
A ver… señor Morelos…dígame con franqueza … ¡ah, pero antes …¡Feliz cumpleaños! -- ¿cuál desfile le ha gustado más? El de los años recientes o el de hoy, 30 de septiembre de 2008.
Los primeros eran de lujo: elegantes, marciales, bien ordenaditos, dado que los que más lucían y más aplaudidos eran los contingentes militares: los cadetes del Colegio Militar, de la Marina y los Policías (represores del pueblo); todos callados, para escuchar el ruido ensordecedor de los tambores. Lo demás, las preciosas muñecas de las escuelas privadas luciendo sus caros uniformes y mostrando las piernas. En un tercer plano los alumnos de las escuelas oficiales, secundarias y preparatorias con modestos uniformes. A la cola las organizaciones populares, como los charros y los carros alegóricos con las reinas, princesas y emperatrices, vamos, la nobleza de huarache.
Un público feliz y aplaudidor, a ratos extasiado, comprador de chucherías y alimentos chatarra; aunque 8 de cada 10 gentes no supieran cual era el motivo del desfile.
En el estrado, como “invitados de honor”: el Gobernador, un representante Presidencial y toda su cauda de políticos corruptos y gorrones, porque al final disfrutaban de una opípara comida pagada por las autoridades municipales o por el propio gobierno estatal.
El de hoy fue un desfile diferente: un desfile de veinte mil profesores y profesoras en lucha por su dignidad lastimada, apoyados por padres de familia y algunos alumnos. 20 mil conciencias claras de los tiempos que están viviendo y que rechazan ser súbditos de una bruja caciquil enloquecida de poder y de dinero. 20 mil gargantas enronquecidas de tanto gritar: ¡Va a caer, va a caer, la Gordillo va a caer!...aquí los extasiados eran los desfilantes no el público.
Gritos de protesta en contra de las acciones gubernamentales contrarias a los intereses del pueblo y de ellos mismos, como la violación sistemática de los artículos 3º y 123 constitucionales, privatizando la educación y nulificando, en los hechos, las conquistas laborales de muchos años de lucha de maestros predecesores.
La entrega de la voluntad política de los mentores al gobierno ilegítimo de Felipe Calderón como moneda de cambio por la cacique vitalicia del SNTE para sus fines personales. …¡Calderón …entiende …la Patria no se vende!
Las autoridades estatales omisas e incapaces de obrar por ellos mismos. Los medios de comunicación mentirosos, falseadores de la realidad.
Un gran contingente pensante y creador; joven y entusiasta, compuesto en su mayoría por el género femenino. Maestras jóvenes y bellas, con el rostro semicubierto por una gorra, sombrero o sombrilla, ellas son el gérmen de un México mejor.
Ciertamente, señor Morelos, hubo pocas porras para su persona, pero en cambio hubo muchas para la entidad que lleva por nombre su ilustre apellido desde 1869. Y la conexión necesaria para definirnos mejor: “¡MORELOS no es panista…MORELOS es zapatista!”
Este desfile fue de interacción porque con muchos pequeños grupos de padres y alumnos situados en las aceras de la simbólica avenida de los Insurgentes, los maestros cruzaron mensajes con ellos:… ¡padres y alumnos apoyan a sus maestros!... ¡ese apoyo sí se ve! ¡ese apoyo sí se ve! Y también, un poco apenados, les decían : ¡ Estimado alumno: no te desesperes, aguántanos tantito…si tu nos apoyas, verás que muy pronto estaremos otra vez en el salón!
Pero nada de esto conmueve a los gobernantes, son insensibles, tienen corazón de piedra.
¿ Qué haremos don José Ma. Morelos y Pavón?
Ante la impasibilidad de una estatua sólo podemos conjeturar o deducir su respuesta leyendo sus “Sentimientos de la Nación” o “La Constitución de Apatzingán” en dónde prevalece el concepto de Soberanía Popular, y en tal caso estará de acuerdo conmigo en que el desfile de hoy fue el mejor. ¿Verdad que sí Sr. Morelos?
Florencio Castrejón Angel.
30 de septiembre de 2008.
H. Cuautla Mor.
A ver… señor Morelos…dígame con franqueza … ¡ah, pero antes …¡Feliz cumpleaños! -- ¿cuál desfile le ha gustado más? El de los años recientes o el de hoy, 30 de septiembre de 2008.
Los primeros eran de lujo: elegantes, marciales, bien ordenaditos, dado que los que más lucían y más aplaudidos eran los contingentes militares: los cadetes del Colegio Militar, de la Marina y los Policías (represores del pueblo); todos callados, para escuchar el ruido ensordecedor de los tambores. Lo demás, las preciosas muñecas de las escuelas privadas luciendo sus caros uniformes y mostrando las piernas. En un tercer plano los alumnos de las escuelas oficiales, secundarias y preparatorias con modestos uniformes. A la cola las organizaciones populares, como los charros y los carros alegóricos con las reinas, princesas y emperatrices, vamos, la nobleza de huarache.
Un público feliz y aplaudidor, a ratos extasiado, comprador de chucherías y alimentos chatarra; aunque 8 de cada 10 gentes no supieran cual era el motivo del desfile.
En el estrado, como “invitados de honor”: el Gobernador, un representante Presidencial y toda su cauda de políticos corruptos y gorrones, porque al final disfrutaban de una opípara comida pagada por las autoridades municipales o por el propio gobierno estatal.
El de hoy fue un desfile diferente: un desfile de veinte mil profesores y profesoras en lucha por su dignidad lastimada, apoyados por padres de familia y algunos alumnos. 20 mil conciencias claras de los tiempos que están viviendo y que rechazan ser súbditos de una bruja caciquil enloquecida de poder y de dinero. 20 mil gargantas enronquecidas de tanto gritar: ¡Va a caer, va a caer, la Gordillo va a caer!...aquí los extasiados eran los desfilantes no el público.
Gritos de protesta en contra de las acciones gubernamentales contrarias a los intereses del pueblo y de ellos mismos, como la violación sistemática de los artículos 3º y 123 constitucionales, privatizando la educación y nulificando, en los hechos, las conquistas laborales de muchos años de lucha de maestros predecesores.
La entrega de la voluntad política de los mentores al gobierno ilegítimo de Felipe Calderón como moneda de cambio por la cacique vitalicia del SNTE para sus fines personales. …¡Calderón …entiende …la Patria no se vende!
Las autoridades estatales omisas e incapaces de obrar por ellos mismos. Los medios de comunicación mentirosos, falseadores de la realidad.
Un gran contingente pensante y creador; joven y entusiasta, compuesto en su mayoría por el género femenino. Maestras jóvenes y bellas, con el rostro semicubierto por una gorra, sombrero o sombrilla, ellas son el gérmen de un México mejor.
Ciertamente, señor Morelos, hubo pocas porras para su persona, pero en cambio hubo muchas para la entidad que lleva por nombre su ilustre apellido desde 1869. Y la conexión necesaria para definirnos mejor: “¡MORELOS no es panista…MORELOS es zapatista!”
Este desfile fue de interacción porque con muchos pequeños grupos de padres y alumnos situados en las aceras de la simbólica avenida de los Insurgentes, los maestros cruzaron mensajes con ellos:… ¡padres y alumnos apoyan a sus maestros!... ¡ese apoyo sí se ve! ¡ese apoyo sí se ve! Y también, un poco apenados, les decían : ¡ Estimado alumno: no te desesperes, aguántanos tantito…si tu nos apoyas, verás que muy pronto estaremos otra vez en el salón!
Pero nada de esto conmueve a los gobernantes, son insensibles, tienen corazón de piedra.
¿ Qué haremos don José Ma. Morelos y Pavón?
Ante la impasibilidad de una estatua sólo podemos conjeturar o deducir su respuesta leyendo sus “Sentimientos de la Nación” o “La Constitución de Apatzingán” en dónde prevalece el concepto de Soberanía Popular, y en tal caso estará de acuerdo conmigo en que el desfile de hoy fue el mejor. ¿Verdad que sí Sr. Morelos?
Florencio Castrejón Angel.
30 de septiembre de 2008.
H. Cuautla Mor.
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