P R E S E N T A C I O N
En un puesto de la calle, en donde elaboran y venden alimentos tradicionales, como: gorditas, tlacoyos y quesadillas tan comunes en Cuautla; indispensables porque resuelven al menos dos situaciones reales de la gente; para unos o unas, es el modo de ganarse el pan de cada día y fuente de ingresos económicos, a veces únicos, para sobrevivir con su familia o cuando no tienen trabajo. Para otros es la satisfacción de la necesidad primaria de comer en la calle, para lo que no cuentan con mucho dinero.
En el susodicho puesto instalado en la acera de una esquina donde no hay mucha circulación, pero cerca hay negocios, trabajadores y empleados de una embotelladora de refrescos que son sus mejores clientes, aunque no únicos, por eso siempre hay bastante gente consumiendo sus alimentos. Bajo la sombra de unos árboles gigantes y copudos de la calle; una carpita con varias mesas y sillas y un enfriador de refrescos pintados de rojo con el emblema de la Coca Cola; sólo el anafre y el tanque de gas se libran de esa marca.
Ahí surgió un día cualquiera la siguiente plática, diálogo o coloquio, como surgen tantos en donde hay más de una persona reunidas para algo. Los protagonistas de este diálogo son propiamente anónimos, pero son representativos de la opinión pública en una sociedad tan plural como la nuestra.
PERSONAJES :
Dña Lucha .- La dueña del puesto, como de sesenta años de edad; elabora los alimentos, dirige y cobra con el auxilio de su hija Concha. Es una señora muy diligente, limpia y amable. Medianamente instruida.
El Profe .- Un profesor jubilado de setenta años. Viudo, vive casi en soledad, encerrado en su casa dedicado al estudio de sus libros. Pocas veces sale a la calle, a comer a veces, donde no cobren tan caro.
Presume de su militancia disidente sindical anti-charra del magisterio durante su servicio como profesor.
Nicasia .- Cliente ocasional de Dña. Lucha; ésta también sale a la calle pero a buscar trabajo de lavado o planchado de ropa; que come donde la alcanza el hambre y el dinero que lleva. Es migrante en Cuautla venida de la Montaña del estado de Guerrero, con escasa instrucción escolar pero curtida en la lucha por la sobrevivencia.
A C T O P R I M E R O
Nicasia.- ¡Ah! Doña Lucha, ¡qué sabroso estuvo mi almuerzo de quesadillas de flor!
Dña. Lucha.-¿Te gustaron Nicasia?
Nicasia.- ¡Claro! Como que son de maíz puro, ¿o no?… doña Lucha. Porque el otro día escuché que están metiendo un maíz falso, y yo luego pensé que mucho será si no es en la harina maseca que le venden a las tortillerías, ¡se imagina!.
Dña. Lucha.- Pues yo compro maíz del que venden las tetelcingas en el mercado nuevo y pongo el nixtamal para la masa; pero vieras que difícil es encontrar molino.
Nicasia.- Tenga cuidado con ese maíz porque dicen que puede causar cáncer.
Dña Lucha.-¡Ay Dios! Y cómo puedo saber cuál es ese maíz. ¿es de otro color o de otro tamaño?
Nicasia.- No sabría decirle, parece que se llama maíz tras… quien sabe qué.
Dña. Lucha.- Mira: viene llegando a almorzar el Profe, le vamos a preguntar, haber si él sabe.
El Profe.- ¡Buenos días señoras y señorita! …Cómo amanecieron… ¿no le ha subido el precio a los tlacoyos doña Lucha?
Dña. Lucha.- No Profe, todavía no, pero ya mero, porque si vamos a comprar más caros el gas, el maíz, el aceite y todo lo demás, ni modo de quedarse atrás como los del verraco, dijera mi marido.
Oiga Profe, aquí doña Nicasia trae una onda gruesa y queremos que Ud. nos saque de la duda.
El Profe.- Si puedo, con todo gusto, y si me alcanza el tiempo.
Dña Lucha.- Dice Nicasia que andan vendiendo un maíz falso que puede ocasionar cáncer y se llama maíz tras… quien sabe qué.
El Profe.- Haber, haber, algo he oído y leído sobre el asunto, pero no es fácil explicar, pero trataré de hacerlo, mientras Ud., doña Lucha, váyame preparando un café y tres de flor, dos de queso y una de pollo. ¡Ah! Y contéstenme mi saludo.
Dña. Lucha y Nicasia.- ¡Sí, buenos días Profe! Y dispense lo mal educado, pero fue por estar hablando del maíz.
El Profe.- Miren, a ese maíz y a otros granos les llaman TRANSGENICOS, porque los científicos los han “manipulado genéticamente” para que, según ellos, sean más resistentes a las plagas, a la sequía y sobre todo, que produzcan más; como las gallinas ponedoras. Hagan de cuenta que a una criatura antes de nacer le cambian sus piernitas por las de un potrillo para que a las dos horas de nacido ya pueda caminar; o le cambian sus ojos por los de un gato para que vea mejor; o de plano le ponen la resistencia de un burro para que aguante más el trabajo. Lo del cáncer no está comprobado pero está la duda.
Dña. Lucha.- ¡Ya párele Profe! (santiguándose), ya entendimos. Pero eso es ir contra la naturaleza y contra Dios.
Nicasia.- Esas son brujerías, cosas del diablo ¿no Profe?
El Profe.- Más o menos, pero a los dueños del dinero eso les importa un pito; lo que los guía es la ganancia, la ganancia fácil, sin fijarse a quien perjudican.
Si todos los descubrimientos se utilizaran para mejorar efectivamente la salud y el bienestar de la humanidad; si la fuerza multiplicadora de las máquinas se usara para ahorrar fatigas de los trabajadores, ¡qué felices fuéramos!. Pero no es así, todos los avances científicos y tecnológicos los acaparan los dueños del capital para producir y vender tantos productos, caros y muchos innecesarios. Además, la mayoría de los descubrimientos son por encargo de los mismos capitalistas.
Para su conocimiento, los cereales como el maíz, el trigo, frijol y arroz, no son los únicos transgénicos, quién nos dice que también esos suculentos frutos como los duraznos y las manzanas que nos mandan los gringos no también lo son; que pueden haber sido manipulados genéticamente. Lo peor es que aquí en México qué comerciante o capitalista se negaría a venderlos, si en eso le va un peso más de ganancia.
Dña Lucha.- ¿Pero cómo les permite Diosito hacer esas cosas malas?
El Profe.- Bueno, más que permitirlo no, que ellos no le piden permiso a nadie; es que vivimos ahora en un país y en un mundo muy enredado y el hilo que lo enreda se llama “dinero”, y éste es el amo y señor, como aquel becerro de oro de los hebreos.
Nicasia.- Como quien dice que con dinero baila el perro y sin dinero bailamos como perros.
El Profe.- Este sistema se llama “capitalista” y se caracteriza porque el que tiene riqueza quiere más, sin fijarse en qué forma la obtiene y si queda algo para el de enfrente, que es, ni más ni menos, nuestro prójimo.
Exactamente lo contrario de lo que predica el Evangelio de Jesucristo: “ama a tu prójimo como a ti mismo.” Lo peor de todo es que la mayoría de los ricos se dicen católicos y se codean con la alta jerarquía de la iglesia, incluso con no pocos obispos y sacerdotes de quienes reciben sus bendiciones a cambio de buenas limosnas. El gobierno también está de su parte y a su servicio.
Dña. Lucha.- Pero nos han dicho en la iglesia que Dios permite que haya ricos y pobres, que siempre los ha habido. Si no hubiera ricos ¿quién nos daría trabajo?
Nicasia.- Además, no hable mal de nuestra religión, nosotras somos católicas de hueso colorado y nadie nos va a hacer cambiar. Vamos a morir con las creencias que nos enseñaron nuestros sagrados padres.
El Profe.- Perdónenme pero en eso no estoy de acuerdo con ustedes.
Nicasia.- No nos vaya a salir con que es usted atalayo.
El Profe.- Lo que les acabo de decir es la pura verdad desnuda, y ya ven que “la verdad no peca pero incomoda”. Además yo no ganaría nada con que ustedes cambiaran de religión.
Otra cosa, lo que les dije no lo inventé yo, lo dicen otros obispos y sacerdotes muy distinguidos que han estudiado mucho; sobre todo han observado muy detenidamente cómo es el mundo de ahora y cómo se comporta la gente.
Al final de cuentas se han visto obligados a proponer algunos cambios en la Iglesia Católica, para que responda mejor a su tarea espiritual y a su origen cristiano; para que no algún día se vaya a quedar sin feligreses de las generaciones futuras.
Han descubierto que en la actualidad, más que en otros tiempos, hay mucha desigualdad, muchísima injusticia, harta mentira y excesiva explotación. Demasiada ignorancia que nos hace presas fáciles de todos los abusos. ¿Qué dicen?...Tengo o no razón.
Dña. Lucha.- Pues viéndolo por ese lado, puede que tenga razón.
El Profe.- Cómo me gustaría que ustedes que son trabajadoras, luchonas, honradas y gentes buenas, conocieran un poco más de estas ideas que han estado tomando fuerza dentro del campo religioso. Se ha inventado algo que se llama “La Teología de la Liberación” que no es más que la reflexión, en grupos de cristianos, sobre la realidad que rodea al hombre y a la mujer, para buscar soluciones.
Dña. Lucha.- No estaría mal.
El Profe.- Tengo un amigo que sabe mucho de esto, lo voy a invitar a almorzar un día aquí para platicar con él.
Dña. Lucha.- Ya se le están enfriando sus quesadillas Profe, cómaselas y buen provecho. Después hablamos.
A C T O S E G U N D O
P R E S E N T A C I O N :
El tema de este segundo acto ronda en torno al VII Obispo de Cuernavaca, Don Sergio Méndez Arceo, cuya personalidad impactó la vida religiosa, social y hasta política de la ciudad, del estado, del país y más allá de sus fronteras, durante treinta años,
Principalmente por su pensamiento más actualizado y por su opción preferencial por los pobres; como lo han hecho otros obispos en América Latina: Helder Cámara en Brasil, Oscar Arnulfo Romero en El Salvador y Samuel Ruiz en Chiapas.
PERSONAJES
Dn. Floren.- Un señor mayor de edad, con 84 abriles a cuestas según su propia confesión, que no los representa por su talante jovial. Hombre sencillo, refleja en su semblante mucha serenidad que inspira en uno gran confianza. Cuenta también con un morral repleto de experiencias y recuerdos de la vida. Allegado consciente a la Iglesia Católica y músico de profesión.
El Profe.- Ya descrito en el Acto Primero; se autonombra “un laico pertinaz”.
Dña. Lucha.- Ya descrita.
Concha.- Hija de doña Lucha. La ayuda a elaborar los alimentos. Simpática jovencita dieciochoañera. Asiste a una escuela Preparatoria por las tardes; al parecer es muy estudiosa.
Nicasia.- Ya conocida; locuaz, pero no se queda con la duda.
El Profe.- Amigas: tengo el gusto de presentarles a Dn. Florentino, de quien les he hablado antes; lo invité para que saboreé los ricos tlacoyos y quesadillas que hace doña Lucha y para que dialogue con nosotros sobre cosas importantes de la vida. Sus amigos le llamamos cariñosamente Don Floren.
Nicasia.- Doña Lucha hace sus tlacoyos con maíz del bueno ¡eh! señor Floren. No con maíz trasgénico. No tenga ninguna desconfianza. Mírenos a nosotros, siempre venimos a comer aquí y nunca nos ha hecho daño; aquí andamos vivitos y coleando.
Don Floren.- Muchas gracias al Profe y a ustedes también por la bienvenida y por la advertencia sobre el maíz transgénico, que verdaderamente puede ser perjudicial para nuestra salud, aunque lo niegue la televisión.
El Profe.- Aunque no sea un lugar muy adecuado para tratar estos asuntos, quizás después hallemos otro mejor; por lo pronto vamos a hacerle una especie de entrevista, al tiempo que doña Lucha le prepara “a la carta” el almuerzo a don Floren. …¡que yo le pago señora!... Todos podemos preguntar lo que deseemos saber.
Nicasia.- El Profe nos platicó que hay una Teología de la Liberación, ese nombre no se me olvidó, porque yo sí me quiero liberar. ¿Pero qué es eso? Porque yo soy una papa con patas o como dicen en mi tierra, “una piedra con ojos”; pero me gusta preguntar lo que no sé.
El Profe.- Primero que quede claro que aquí, sepan o no sepan, hayamos estudiado o no, todos merecemos el respeto de los demás; y tú Nicasia no tienes porqué sentirte inferior.
Don. Floren.- Aunque es un poco largo de explicar, vamos a empezar la historia de la Teología de la Liberación, aunque no la terminemos hoy. Con su permiso:
Allá por el año de 1958 murió el Papa Pío XII de nombre Eugenio Pacelli, que había durado en el puesto 19 años. Acababa de terminar en Europa la terrible segunda guerra mundial; todo estaba en ruinas. Estados Unidos había probado sus terribles y mortíferas bombas atómicas en Japón, dejando miles de personas calcinadas o mutiladas, y el Papa Pío XII había cometido el grave error de negarse a condenar a los nazis, los primeros promotores de la guerra, que ahora eran los derrotados.
Dña. Lucha.- Cuando yo era chamaca mis papás me decían que lo que decía el Papa era la pura verdad, como si lo dijera Dios. Además que los Papas eran inmortales.
Don Floren.- Pues Pío XII sí se murió; ora si que ni pío dijo. Lo sustituyó el Papa Juan XXIII “El Papa Bueno” le decían, y entre sus aciertos se le reconoce que convocó al II Concilio Ecuménico que, según sus propias palabras, “quería abrir las ventanas de la iglesia para que entrara aire fresco.”
Concha.- ¿Y qué quiere decir Concilio Ecuménico? Perdonen mi ignorancia, es que en la Prepa no nos dicen nada de eso.
Don Floren.- Concilio significa asamblea de obispos y teólogos para resolver asuntos importantes de la iglesia; y por Ecuménico se entiende que se invitan a participar a las iglesias cristianas de todo el mundo.
Dña. Lucha.- ¿En qué año fue eso, don Floren?
Don Floren.- Comenzó en el año 1962 cuando fue la inauguración, pero duró hasta el año de 1965, debido a que en el año de 1963 el Papa Juan XXIII también falleció y tuvo que continuarlo y terminarlo el nuevo Papa: Paulo VI.
Nicasia.- Yo no soy leída ni escrebida pero soy muy preguntona ¿Cuántos años ha durado la iglesia católica?
Don Floren.- La historia de la iglesia es muy larga, casi 20 siglos o sean dos mil años; y ha pasado por épocas un tanto tenebrosas, que se han caracterizado por apartarse de la doctrina que le dio origen: el cristianismo. Como en la Edad Media que duró diez siglos y en donde predominó la esclavitud. O en las guerras de conquista y colonización de América, y Africa en donde colaboró con los conquistadores, aplicando los más crueles tormentos a los que no aceptaban evangelizarse. ( Hay que ver la película “Macario” con López Tarso.)
El Profe.- El Cristianismo tiene como esencia el Evangelio de Jesucristo, que a su vez, tenía como objetivo redimir, en primer lugar, al pueblo israelita, “el elegido de Dios”, víctima de la esclavitud y la represión de los imperios de entonces, y luego a toda la humanidad, de preferencia a los más desvalidos. Así que, el cristianismo puede considerarse “una doctrina de rebeldía de los oprimidos” no una doctrina de los opresores.
Don Floren.- Sin embargo pasados los años y los siglos la institución llamada ya Iglesia Católica, se convirtió a su vez en otro imperio, de carácter espiritual más que militar; pero cuando fue necesario acompañar a otros imperios en sus conquistas, no dudó en usar los métodos violentos. De todo esto se derivó que fuera acumulando poder y grandes riquezas, a la vez que se olvidaran de los pobres.
El comportamiento de los altos dignatarios es semejante o superior en lujo, a la más suntuosa corte de los más famosos reyes.
Nicasia.- No me diga Profe que los católicos pobres hemos sido como sus esclavos.
El Profe.- Duele reconocerlo, Nicasia, pero así ha sido, y así seguirá siendo, mientras nosotros los pobres, que somos mayoría, no intentemos enderezar las cosas.
Así pasaron siglos y siglos de oscurantismo en donde había que “creer sin preguntar”; hasta que en el Renacimiento, en el siglo XV, despertó la inteligencia humana, que revolucionó todos los campos de su actividad, volviendo la vista hacia el ser humano. Pero la Iglesia no quería hacerlo. Seguramente por eso y en eso se basó el Papa Juan XXIII para abrir sus ventanas y airearse mínimamente.
Don Floren.- Volviendo al Concilio, al que asistieron 2500 obispos y teólogos, éste encaminó sus pasos hacia la actualización de la Iglesia Católica.
Concha.-Y se pusieron de acuerdo los 2500.
Don Floren.-¡No…que va…! -pronto, en las deliberaciones, se separaron dos corrientes de pensamiento: los tradicionalistas y los renovadores.
Para mayor infortunio en 1963 muere Juan XXIII sin terminar el Concilio (duró 5 años en el papado).
Lo continuó Paulo VI y propició que se hablara con más realismo, por ejemplo, de las condiciones de opresión en que vivían los católicos pobres de América Latina; de lo que estaban muy conscientes muchos obispos de la región, pero no todos. Muchos de ellos ya habían escogido en sus diócesis “la opción preferencial por los pobres”. Estos fueron los renovadores.
Entre los más sobresalientes y que nos debe enorgullecer, estuvo el VII Obispo de Cuernavaca, Don Sergio Méndez Arceo.
Dña. Lucha.- Porqué dice Ud. que nos debe enorgullecer y antes dijo que los obispos se olvidan de nosotros los pobres, que ellos viven como reyes con mucha riqueza y mucho poder. No me hagan bolas.
Don Floren.- Nos debe enorgullecer, Dña. Lucha, creo yo, porque Don Sergio, nuestro obispo, fue diferente; él sí era un obispo que seguía de cerca a Jesucristo en su doctrina. Desempeñó un papel importantísimo en ese concilio como una de las voces más activas y lúcidas para actualizar al catolicismo.
Dentro de su sencilla presencia, carente de lujos, guardaba una gran personalidad y sabiduría, fruto de su amor al prójimo y como resultado de su estudio profundo del Evangelio de Jesucristo.
Además, sus treinta años de obispo en Cuernavaca dejaron una huella imborrable entre sus feligreses, particularmente entre los obreros y la gente pobre, a quienes siempre defendió. Aun antes del Concilio II ya en su diócesis se hacían sentir algunos cambios que después se acordarían en el Vaticano.
Concha.- ¿Y se puede saber cuáles fueron esos cambios?
Don Floren.- ¡Claro señorita! Uno, cambiar el latín en que decían las misas y otros rezos por el español, para que la gente entendiera lo que se estaba diciendo.
Otro: adornar las misas con música “vernácula,”como la Misa Panamericana que acompañaban con los mariachis y que fue una buena atracción no solamente para los feligreses de Cuernavaca, sino también para los del D. F., y de otros lugares, que domingo a domingo llenaban la catedral.
Otro cambio más: decir la misa de frente no de espaldas al público.
El Profe.-Como fue un hombre de renovación litúrgica empezó aplicándola en su propia diócesis desde el año de 1952, en que fue preconizado VII Obispo de la Diócesis de Cuernavaca. En primer lugar su trato sencillo y abierto con la gente. Decía: “ que le aterrorizaba una iglesia muda”.
En 1959 consagró la restauración de la catedral retirando de los altares las imágenes de los santos y sustituyéndolas por leyendas bíblicas y un solo Cristo en el altar mayor como figura central.
Concha.- ¿ Y eso no causó escándalo?
Don Floren.- ¡claro que sí, señorita ¡ Desde entonces empezaron los denuestos que no terminaron ni con su muerte. De hereje no lo bajaron; pero lo curioso fue que la más grande oposición estuvo representada por las altas jerarquías eclesiásticas, empezando por sus hermanos obispos y no por los feligreses, que ellos sí, en su gran mayoría, entendieron el significado de los cambios.
El Profe.- Yo tengo entendido que con estos novedosos cambios pronto se hizo famoso, no solamente en México, sino fuera de sus fronteras.
Don Floren.- Efectivamente, el incansable obispo tuvo un campo de acción muy amplio, no se limitó a su propia diócesis en dónde introdujo esos cambios, sino también se relacionó con otros obispos de América Latina que pensaban como él y continuamente viajaba a sus países y diócesis para asistir a reuniones importantes.
El Profe.- ¿Y qué hay, Don Floren, de las Comunidades Eclesiales de Base? ¿El fué el promotor?
Don Floren.- Sí, en su afán de que la gente practicara un cristianismo real y entendiera el significado de los cambios, formó un buen equipo con muchos sacerdotes de parroquia de todo el estado, para que a su vez, formaran muchos grupos de reflexión cristiana con ese nombre; de lo que hablaremos más detenidamente después.
Concha.-¿Eso tiene que ver con La Teología de la Liberación?
Don Floren.- Exactamente. Lo que es importante decir es que, Don Sergio con otros obispos y teólogos de México, de Brasil, Chile, Ecuador, Nicaragua y El Salvador, se agruparon y con la mente puesta en “la opción preferencial por los pobres”, crearon la Teología de la Liberación.
Dña. Lucha.- ¿Y cómo debemos entender lo que quiere decir la Teología de la Liberación? Barájenmela más despacio, por favor, ya que soy tan ignorante de esas cosas que si no me explican me quedo en la luna; como si me hablaran en latín.
Don Floren.- Se debe entender, doña Lucha, como un movimiento cristiano que se distingue por su lucha contra la opresión y explotación del hombre y de la mujer. Por la igualdad de oportunidades para todos y sin discriminación.
Desde luego que no fue una tarea fácil para estos obispos; en todo encontraron una férrea resistencia de los demás y de los sacerdotes tradicionalistas, apoyados por los de siempre: los ricos.
Nicasia.- Ustedes la traen contra los ricos. Ya lo decíamos anteriormente ¿qué haríamos sin ellos? Son los que nos dan trabajo ¿o no?
El Profe.- Nosotros la traemos contra los ricos y Cristo también, cuando dijo: “más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios”
Don Floren.- Nuestro Obispo sí entendió bien el significado del cristianismo y lo demostró con mucha valentía denunciando las injusticias y los crímenes de los poderosos, donde quiera que éstos sucedieran; como por ejemplo: alzó su voz condenando la matanza de estudiantes en Tlatelolco en octubre de 1968 ordenada por el Presidente Gustavo Díaz Ordaz, en México D.F.; el asesinato del Presidente de Chile Salvador Allende en el golpe militar de Augusto Pinochet, en 1973 y, otro asesinato: el del Arzobispo de El Salvador, Oscar Arnulfo Romero en el año de 1980 y operado por las fuerzas oscuras de ese país.
Era la época de las Dictaduras Militares que surgieron contra los gobiernos populares que querían liberar y favorecer a los más pobres, en todo el Cono Sur de América.
Nicasia.- ¡La verdad es que era muy valiente nuestro obispo!
Don Floren.-Definitivamente no fue tarea fácil querer renovar las viejas costumbres impuestas por los poderosos. Ante todo encontró mucha intolerancia, en tanto que él ofrecía y luchaba por el diálogo; aun entre las partes aparentemente más irreconciliables como eran los cristianos y los comunistas. En nuestro país se dio un primer encuentro entre éstos en 1977, y Sergio Méndez Arceo estuvo presente. Solamente él fue capaz de sentarlos a una misma mesa a dialogar y encontrar puntos de acuerdo.
El Profe.- ¿Fue verdad, Don Floren, que condenó a los torturadores y a los secuestradores?
Don Floren.-Sí, porque en Morelos se extendió por ese tiempo esa inhumana práctica, se vio obligado el Sr. Obispo a excomulgar a los que la practicaban. Pero también fue notable la dispensa del ayuno y de la abstinencia a los pobres que casi nunca comen carne.
El Profe.- Me parece que fue un hecho insólito.
Don Floren.- Como estaba tan convencido de lo que hacía y de que era necesario hacerlo, nunca tuvo el temor de las consecuencias adversas provenientes de sus superiores, ni de las reacciones de sus adversarios que eran muchos y temibles por su soberbia.
El Profe.- Si no le tuvo miedo a esas amenazas menos le iba a tener miedo a las palabras. Pues en ese tiempo, tanto la Iglesia como el capitalismo, habían satanizado la palabra “comunismo” o “socialismo” que se las prohibieron a los católicos sin saber cuál era su significado.
Méndez Arceo invitó a los socialistas a dialogar y encontraron muchas coincidencias; pero más que nada, un respeto mutuo para conciliar sus puntos de vista de cada quien. ¿No es cierto don Floren?
Don Floren.- Sí es cierto, y con mucha autoridad viajó a Cuba para servir de puente entre la Iglesia Cubana y la Revolución de Fidel Castro, en 1972. En ese mismo año asistió a una reunión de “cristianos por el socialismo”en Santiago de Chile. A su regreso a la Cd. de México lo esperaron en el aeropuerto miembros de la Iglesia conservadora y grupos de ultraderechistas del MURO y del YUNQUE para bañarlo con tinta roja.
¡Cómo se ensañaron con él esas gentes! No solamente con ofensas verbales, también con agresiones físicas. De subversivo y comunista no lo bajaban, y también lo llenaban de epítetos, como: “obispo rojo”, “subversivo”, el chiste era “quemarlo” para que callara y se ajustara a las leyes; respetara el “orden” y no diera mal ejemplo a la grey católica.
Nicasia.- ¡Que yunques jijos de su mal dormir! Con lo que a mí me reenchilan las injusticias. Y ya saben que yo no soy una perita en dulce.
El Profe.- Mas lo increíble era el perdón que él les ofrecía a cambio.
Nicasia.- O sea que él sí ponía la otra mejilla, como dicen que dice el evangelio.
El Profe.- La ponía muy humildemente, pero después de abofetearlos, también, con sus verdades evangélicas demoledoras.
Dña. Lucha.-Yo ya me piqué don Floren ¿Porqué dejó de ser Obispo Don Sergio Méndez Arceo?
Don Floren.- Porque en octubre de 1982 cumplió 75 años de edad y estaba obligado a renunciar a su obispado, y así lo hizo.
Dña. Lucha.- No lo hubieran dejado renunciar sus feligreses. Yo no supe que Don Sergio defendía a los pobres y estuvo contra las injusticias, sino hubiera pedido que no se jubilara.
Don Floren.- Desgraciadamente, los feligreses que lo amaban, aunque eran muchos, no tenían poder.
En cambio, él con sus acciones, despertó la ira de las altas autoridades de la Iglesia y del gobierno del país, que lo mal informaron con el Vaticano.
Recibió humildemente todas las ofensas y las presiones que quisieron recetarle otros obispos y el mismo Arzobispo Corripio Ahumada. También el Delegado Apostólico Jerónimo Prigioni puso mucho de su parte.
Concha.-¿ Y a qué se dedicó después de jubilado?
Don Floren.- Aquí cabe recordar la respuesta que dio cuando se lo preguntaron: “Por mi parte, seguiré mi camino, acompañado espiritualmente por todos aquellos que han confiado en mí al buscar la voluntad del Dios de Jesucristo para cumplirla.”
Y en efecto, continuó defendiendo a los obreros de Morelos, sus feligreses más consentidos; nunca les negó su apoyo en sus huelgas, cuando pedían mejores condiciones de vida y de trabajo.
El Profe.- Los maestros de Morelos guardamos un grato recuerdo del Obispo Sergio Méndez Arceo: en 1980 realizamos una lucha sindical en defensa de nuestros derechos, que desgraciadamente perdimos y la voz del Obispo fue una de las pocas que nos alentaron. Es más, en Cuautla algunos sacerdotes y feligreses empezaron a publicar un boletín semanal llamado “El Mosquito”, el que nos pica y despierta, que nosotros esperábamos con ansiedad cada domingo, para enterarnos y confortarnos con sus comentarios claros sobre cuáles eran las razones de nuestro movimiento.
Don Floren.- Otra cosa, se interesó mucho por el proceso revolucionario realizado en Nicaragua, y llevó su solidaridad allá, en donde los católicos ocuparon un papel muy importante. Sólo que en su consumación, su jerarquía los conminó a retirarles su apoyo a los sandinistas. Don Sergio intervino con decisión para que ese rompimiento no se diera.
-Nicasia.- ¡Cuánto sufrió el señor obispo por nosotros! ¿Aún vive Don Sergio?
Don Floren.- No, dejó de existir el 6 de febrero de 1992, a la edad de 84 años. Si viviera, hubiese cumplido en octubre pasado sus cien añitos.
Nicasia.- ¡ Pobrecito! Por lo que Uds. platican hay pocos obispos que están del lado de los pobres.
El Profe.- Pero será bien recordado por muchos morelenses y mexicanos a través de los años. Y como dijo la gran Elenita Poniatowska hace poco: “hoy más que nunca, en esta época sombría e hipócrita, se extraña su actitud ante la vida y su apoyo a las causas sociales”.
A C T O T E R C E R O
PRESENTACION:
Dada la importancia de la obra profética del VII Obispo de Cuernavaca Sergio Méndez Arceo, en la búsqueda de la congruencia entre los principios del cristianismo y la opción preferencial por los pobres, derivada de la Teología de la Liberación, nuestro Obispo significa también nuestro camino y nuestro guía. Lo consideramos como “ El Profeta del siglo XX” y creemos que la mejor forma de guardar viva su memoria será cuidando ese camino y practicando sus enseñanzas.
En ese andar empalmamos nuestra acción con la de los sacerdotes Pedro Madera y Rogelio Orozco, fieles seguidores de Don Sergio en Cuautla.
PERSONAJES :
Dn. Floren
El Profe
Dña. Lucha
Nicasia
Concha
Todos descritos ya en los actos primero y segundo.
El Profe .- Dn. Floren, a mí realmente me sorprende que a su edad, haga presencia en todos los movimientos populares que buscan defender causas justas, ya con sus opiniones o con la composición de sus bonitos corridos. Lo hemos visto presente en el apoyo al EZLN; en la defensa del voto y del agua de Manantiales; en la caravana de la APPO; y seguramente estuvo en muchas otras luchas pasadas en las que nosotros hemos sido indiferentes. ¿Recuerda Ud. alguna especialmente difícil o peligrosa?
Dn. Floren .-Sí, recuerdo que cuando exigíamos la presentación con vida de aquel luchador social de nombre José Ramón García, desaparecido político seguramente asesinado, varios de los participantes estuvimos sometidos a vigilancia y hostigamiento policiacos.
El Profe .- ¿ Desde joven tuvo vocación por la justicia, o qué lo inclinó a ser un luchador social?
Don Floren.-Pues prácticamente todo tuvo su origen en las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), ya que llegaron a mí precisamente cuando me encontraba más desesperado, sin empleo, porque protestaba yo ante las arbitrariedades que cometía el Ayuntamiento de esa época, de llevar a los músicos afiliados a la Unión de Trovadores, perteneciente a la CNOP, a tocar gratis a todos los actos cívicos, políticos y hasta fiestas particulares de los funcionarios o de sus amigos, o a los acarreos con fines políticos de apoyo a los candidatos.
Al que se negaba, como yo, lo castigaba el sindicato no permitiéndole trabajar de tres hasta quince días. A mí me llegaron a amenazar con meterme a la cárcel si me veían trabajando cuando estaba castigado. Yo sentía coraje, tristeza e impotencia, hasta que me decidí a renunciar a la unión y me dediqué a trabajar libremente.
Dña. Lucha.- Entonces somos hermanos del mismo dolor. Yo tenía mi puesto de quesadillas a un costado de la parroquia pero los inspectores del Ayuntamiento, llegaron y me corrieron de ese lugar. También nos llevaban de acarreadas a los mítines políticos; nos daban una pancarta, una manta o una matraca para echarle porras a los candidatos.
El Profe.- Y entonces encontró refugio en la religión.
Don Floren.- Para entonces, mi relación más seria con la religión fue mi amistad con el Padre Pedro Madera, que vivía cerca de donde yo también vivía (Calle 19 de febrero No. 82). El era párroco de la Iglesia de San Diego y conociéndome músico, me invitó a que le ayudara a formar un coro.
Por otro lado también formamos una cooperativa de ahorro y crédito, que me ayudó mucho cuando no tenía trabajo ni recursos para sostener a mi familia.
El Profe.- Supongo que fue aficionado a la música desde su niñez.
Don Floren.- Es posible que sí, pero la tomé en serio ya de adulto, a los 28 años de edad, cuando formamos un trío con otros amigos y ganamos un concurso de tocada, allá en la ciudad de Atlixco, Pue., mi tierra natal. De ahí en adelante le puse más atención y estudié un poco de nota musical. Después tocamos en una banda, en una orquesta y en una marimba. En 1955 llegamos a Cuautla y aquí nos quedamos porque la pasábamos mejor tocando y cantando. Antes había yo trabajado en una fábrica textil.
El Profe.- ¿ Le es fácil componer corridos como los que compuso para el Obispo Méndez Arceo y para el Padre Rogelio Orozco?
Don Floren.- Es fácil hacerlos cuando hay una motivación en la que se inspire uno. Mi deseo es que los corridos que he compuesto queden para la historia como testimonios de actos de humanidad sobresalientes.
El Profe.- ¡Claro Don Floren! Los corridos siempre han sido un medio efectivo de contar la historia de los pueblos, la verdadera, dígame si no los bonitos corridos de “La Adelita,” “Jesusita en Chihuahua” y “La Valentina”, y tantos más, pintan el realismo de la Revolución Mexicana.
Yo le iba a preguntar que si luego entró de lleno a las CEBs.
Don Floren.- La historia va así: en 1969 llegaron a mi vecindad unos misioneros enviados por Don Sergio a evangelizar. Juanito, un señor como de sesenta años de edad y la hermana Sofía, ambos de condición muy humilde. Cuando los vi por primera vez pensé : ¿estos pobres qué nos van a enseñar? Confieso que dudé de sus conocimientos. Para sorpresa mía, su saber sobre la palabra de Dios y su capacidad de reflexión eran tan completos que desde ese día me enamoré de esa palabra. Su misión ya era la puesta en práctica de los acuerdos del II Concilio Ecuménico Vaticano, y para lo cual el Padre Madera ya había abonado el terreno, celebrando misas en las vecindades cercanas al templo de San Diego.
Dña.Lucha.- ¿A poco está permitido celebrar misas en las vecindades? Yo desde que tengo uso de razón he visto que sólo en las iglesias se celebran las misas.
Don. Floren.- Sí, Dña. Lucha, ese fue otro de los cambios que implantó el Concilio.
Dña. Lucha.- Díganos Don Floren como funcionan pues los grupos de reflexión de las Comunidades de Base, por favor, porque nosotros estamos acostumbrados a reunirnos pero para echar relajo; o para participar en los festejos de los santos, pero eso de discutir sobre Dios o querer componer el mundo ya es cosa seria.
Don Floren.- Se invita a vecinos y familiares a una reunión, en la que se empieza por hacer una oración espontánea, pidiendo al Dios de Jesucristo para que ilumine al grupo en su reflexión. Se lee una lectura bíblica y se pasa a reflexionar sobre los acontecimientos más sobresalientes del momento, propuestos por las personas presentes, que de algún modo beneficien o perjudiquen la tranquilidad de nuestros hogares, particularmente o en forma general.
Concha.- ¿Y eso es todo?
Don Floren.- No, lo más importante es que de esa reflexión resulten algunas tareas concretas que todos debemos realizar, para solucionar el problema.
Todas las reflexiones se hacen a la luz del evangelio de Jesucristo y bajo la guía de un sacerdote.
En esta plática Jesús está con nosotros; así lo dice en el Evangelio de Sn. Mateo 18: 20 “Porque donde dos o tres personas se hallen reunidas en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”
Concha.- Así no se ve que sea muy difícil llevarlo a cabo sobre todo si Dios está con nosotros.
Don Floren.- En esos pasos andábamos cuando, en 1973, llegó a Cuautla como párroco de la Iglesia de Santiago Apóstol el Padre Rogelio Orozco. Un pastor con muchos dones como no he conocido otro. Una de las voces más libres que a veces surgen para bien de la humanidad. De él aprendí a beber del manantial del cristianismo, cómo ser útil a nuestros semejantes. También he aprendido a preocuparme por mí y por los demás, a tratar de servirles en lo que pueda.
Nicasia.- Hablando de eso, doña Lucha, hace unos días a mi comadre Chucha, la ha de conocer usted, ha venido conmigo; es una señora joven que tiene una niña de cinco años que no puede caminar, es mi vecina en la Col. Lázaro Cárdenas donde vivo yo; se le puso grave su niña y la pobre no tenía para llevarla a curar; a duras penas consiguió $ 25.00 y la llevó a la farmacia de similares, y que le recetan hartas inyecciones y pastillas que le venían costando más de cien pesos; y ni a quien pedirle porque su marido se fue para el norte y no sabe nada de él.
Dña. Lucha.- ¿Y tú qué fue lo que hiciste por ella? supongo que como buena cristiana la ayudaste.
Nicasia.- Pues… no está Ud. para saberlo ni yo para contarlo, como dice el dicho, pero yo tenía guardados cien pesos y se los tuve que prestar porque me dio mucha lástima verla llorar junto con la pobre criatura. ¡Ora¡… haber cuando me los paga. Pero lo importante es que la niña se alivió. ¿No cree Dña. Lucha?
Todos.- Sí, ¡hiciste muy bien! Eres una buena cristiana.
Don Floren.- Sucede que la mayoría de católicos, supuestamente creyentes en Cristo suponen, que la Iglesia la conforman sólo y primordialmente la jerarquía; es decir: el papa, los cardenales, los obispos y sacerdotes; en forma vertical, aristocrática y oligárquica. Otros se han quedado con los puros ritos religiosos o profanos, como son : la misa, el repique de campanas, los cohetes y las fiestas de los santos con la borrachera en su honor.
El Profe.- Sin perjuicio de su derecho a creer lo que mejor les acomode, yo también creo que están muy equivocados, la iglesia la formamos todos los humanos creyentes, con todos nuestros problemas, virtudes y defectos. El Dios de Jesucristo está en la base, entre los pobres.
Dña. Lucha.- ¿Uds. creen que esté mal lo que yo hago?
En primer lugar, a mí sí me gustan las pachangas y las celebraciones tanto familiares como las fiestas patronales de los pueblos y ahí me verán acompañando a mi hija en los bailes que hay en ellas. Eso “un día al año, que dicen que no hace daño.”
Don Floren .-En efecto, todo con moderación es bueno; y en tratándose de las costumbres modernas de la juventud, más que espantarse o guardarse en un nicho, conviene tomar medidas precautorias para evitar, hasta donde sea posible, los peligros que acechan a la juventud, como : los vicios, las drogas, enfermedades sexuales como el sida o un embarazo no deseado.
Dña. Lucha.-Yo todo eso se lo recomiendo a mi Conchita, porque he escuchado que una madre debe comportarse con su hija como una amiga y hablarse la verdad con toda confianza.
Nicasia.- Se atreve Ud. a hablarle así a su hija señorita de esas cosas: condón, anticonceptivos, las uniones entre homosexuales o lesbianas, cuando algunos curas están en contra de eso.
Dña. Lucha.- Sí Nica, de que lo aprenda en otros lugares y distorsionado, mejor que lo lleve ya sabido “sobre aviso no hay engaño.” Y en cuanto a esos padrecitos, mejor que se callen la boca, no les vayamos a sacar sus trapitos al sol.
Concha.- ¡Uf!...eso lo sabemos desde la primaria, imagínense yo que ya curso la prepa.
Don Floren.-Déjenme decirles que la llegada del padre Orozco a la parroquia de Santiago Apóstol, estuvo también marcada por la intolerancia. Resulta que él venía a susttituir al padre Lorenzo Vergara, un anciano sacerdote en edad de retirarse, solamente que alguien inconforme soltó el “borrego “ de que quien lo iba a sustituir era un padre “hippy”; designación aplicada entonces a los jóvenes con ideas modernas. y de ahí nació la oposición.
Dña. Lucha.-Confiésome señor que yo también estuve ahí en esa bola. La que me invitó me dijo que le iban a quitar la parroquia al pobre ancianito, el padre Lenchito. La verdad es que me dio mucho coraje y me dije: “primero me quitan los pelos de mi cabeza”, agarré un palo de escoba y allá voy.
Las beatas y los beatos de “la vela perpetua “ ni tardos ni perezosos aconsejaron a los feligreses a recibir al nuevo sacerdote con palos y piedras.
Don Floren.- Figúrense nada más lo que hace la mala información, o más bien dicho la difamación. Tuvo que intervenir el Obispo para que la gente se apaciguara y aceptaran al padre Orozco.
Nicasia.- Qué más hizo el Padre Orozco Don Floren, yo sí supe que había llegado a Cuautla un padre que era muy organizado y derecho, pero que por sus sermones comunistas, muchos riquillos dejaron de ir a misa los domingos a las iglesias del centro, y se refugiaron en la Medalla Milagrosa donde hay curas gachupines.
Don Floren.- El Padre Orozco fue un sacerdote comprometido con el cambio, según el II Concilio Ecuménico y con los principios de la Teología de la Liberación. Sus homilías eran realistas; sus reflexiones comparadas con los acontecimientos del día eran verdaderas. El quería combatir las injusticias; a los dueños del dinero los quería convertir en verdaderos cristianos para eso los invitaba a los talleres de análisis de la realidad; pero ellos, como todos los de su clase, eran soberbios y querían que hubiera cambios pero a su modo y a su favor.
Cuando fue necesario los enfrentó con decisión pero se ganó su odio, hasta el grado de amenazarlo con quitarle la vida.
El Profe.- ¿Ustedes creen que esas gentes hacen buen uso del cristianismo? si por encima se les ve su egoismo y su hipocresía.
Dña. Lucha.- ¡ Ay Profe ¡ usted todavía cree en los santos que almuerzan ¡Claro que no! Ya mero iba a convertir a los ricos, a ellos sólo los convencen los billetes.
Don Floren.- Del pensamiento del Padre Orozco sacamos estas palabras: “hermanos y hermanas, estos pequeños grupos de reflexión son iniciativas comunitarias populares que buscan vivir su fe, para participar en procesos solidarios y transformar la realidad de la pobreza y la marginación. La pobreza ha crecido en los últimos años; nos referimos no sólo a las formas de pobreza tradicional y de injusticia social que ya teníamos, sino que han surgido nuevas maneras de empobrecimiento, en el campo y en las ciudades; de marginación y hasta de exclusión de grandes grupos sociales, especialmente campesinos e indígenas.”
Concha.- Ahora voy entendiendo mejor una clase de Sociología que dice que para entender los fenómenos sociales debemos ser muy observadores de la realidad que nos rodea. Ahora veo con mucha claridad las injusticias que cometen los dueños del dinero de acuerdo con empresarios y comerciantes que suben sin compasión el precio de las tortillas, el pan, el gas, la gasolina, el teléfono, el pasaje y todo lo que consume el empobrecido pueblo.
Por otro lado, han conseguido que los salarios de los trabajadores se mantengan prácticamente congelados. Por eso el pueblo tiene hambre y sed de justicia; quiere vivir con dignidad.
El Profe.- Perfecto Conchita. Así como tú debería pensar toda la juventud.
Don Floren.- El Padre Orozco formó muchos grupos de reflexión bíblica en casi todas las colonias de Cuautla; fundó así las Comunidades de Base cuya semilla de evangelización seguimos cultivando con mucho amor y buena voluntad. Duró once años como párroco de la Iglesia de Santiago Apóstol, la que está en el zócalo y es la más importante de la ciudad. Formó un excelente grupo parroquial con los sacerdotes: Julio Tinoco, José Luis Alvarez, Gabriel Calderón, Juan Guerrero, Pedro Camacho; varias religiosas y algunos seglares.
Nicasia.- ¿El Padre José Luis es el que está todavía en Tetelcingo? Es a todo dar, y ha tardado muchos años en esa parroquia. Lo quieren porque dicen que ha jalado parejo cuando la gente de Tetelcingo ha tenido problemas ¿Qué suave no?
Don Floren.- Exactamente, es el mismo. Un buen discípulo del Padre Orozco y del Señor Obispo Méndez Arceo.
Dña. Lucha.- Oigan, ahora que me acuerdo, yo me confesé varias veces con el Padre Orozco; no andaba con sotana, por eso mucha gente no quería confesarse con él.
Don Floren.- También yo recuerdo haber escuchado el siguiente diálogo entre dos comadres católicas:
-¡Ay manita! ¿ves aquella bolita de gente? ¿qué quieren? Son una bola de revoltosos que en todo se meten, esos no son católicos son políticos.
-Aquel dicen que es el Padre Orozco.
-Pero ni sotana lleva, se me hace que no es Padre.
-Sí manita, pero si tienes alguna necesidad y le pides ayuda te la da. Ese sacerdote no es codo como otros, ese sí ayuda a la gente necesitada…
Nicasia.- Yo no dije eso ¡eh ¡
Don Floren.-Con su equipo fueron los fundadores de un boletín informativo y como guía cristiana para los feligreses de su parroquia, llamado “El Mosquito”, Fue bien recibido por la mayoría de los católicos no así para sus adversarios. En 26 años que lleva publicándose cada semana van 1223 números.
El Profe.- Me parece un magnífico trabajo. Ya decía que en 1980, los maestros huelguistas lo apreciamos mucho porque nos apoyó en nuestra lucha sindical.
Concha.- Sr. Don Floren, Ud. que ya duró tantos años en las Comunidades de Base y que ha participado en organizaciones y luchas populares, se siente satisfecho con el trabajo que ha realizado?
Don Floren.- Sí señorita, he podido conducir mi vida por el camino del bien, gozando del cariño de mi familia y del afecto de mis amigos. Aunque también en nuestros 30 años de vida con las Comunidades hemos sido objeto de muchas críticas, desprecios, malmiramientos, ofensas y represión en nuestro caminar; pero eso no importa, vamos en seguimiento de Jesús que nos dice: “de esa misma manera trataron a los profetas que hubo antes que Uds.”
En el evangelio de Sn. Mateo 5:11-12 también dice: “Dichosos ustedes cuando por causa mía los persigan y les levanten toda clase de calumnias. Alégrense y muéstrense contentos porque será grande la recompensa que recibirán del cielo.”
Cuando se denuncia y se dice la verdad de las injusticias que se cometen contra el pueblo nos dicen revoltosos, pero ni modo, el evangelio nos manda organizarnos y protestar; denunciar y orientar a los feligreses.
Dña. Lucha.- Yo voy a misa cuando me nace del corazón; eso si dejo una buena limosna en la charola. A veces el padre pide ayuda para otras cosas como para damnificados, también doy lo más que puedo. Díganos alguna otra forma de ayudar a la gente, es decir, a nuestros semejantes y que se considere cristiana.
Don Floren.- Por ejemplo apoyar la lucha contra la gasolinera Milenium 3000, que por capricho de un individuo empresario con mucho dinero y muchas influencias, de apellido Anguiano, que se ha empecinado en construirla encima de los mantos acuíferos que surten de agua potable a más de la mitad de los habitantes de la ciudad de Cuautla, que en un futuro no lejano, no solamente contaminará esas aguas con gasolina que puede ser cancerígena, sino también es un peligro latente de explosión, como sucedió en Guadalajara hace algunos años, y que cobraría muchas vidas de cristianos inocentes.
Nicasia.- Yo veo que hay muchas gasolinerías por todas partes y dentro de las ciudades y a la gente le vale, ni chistan ni hacen caso.
El Profe.- Sí, pero ninguna está construída sobre mantos acuíferos como ésta.
Don Floren.- Así que hay la necesidad de que todos los cristianos brindemos nuestro apoyo a los vecinos de Manantiales que están luchando porque la quiten y se la lleven a otra parte. Por desgracia esa lucha ya cobró dos vidas de quienes la encabezaban y penden sobre otros sendas órdenes de aprehensión, por el delito de protestar; entre ellas hay una para una maestra jubilada.
Si el Padre Orozco estuviera en su mejor época o el Sr. Obispo Méndez Arceo viviera, estoy seguro que estaría con ellos dándoles su palabra evangélica.
Todos.- ¡Fuera de Cuautla! ese rico envenenador del agua.
Dña. Lucha.- Y qué fue del Padre Orozco porque ya no lo hemos vuelto a ver. En verdad, así como nos platican que es, hace mucha falta para animar al pueblo creyente.
Don Floren.- Sus adversarios de Cuautla, con calumnias y malos informes incluso de las autoridades municipales y estatales, consiguieron que lo removieran de su parroquia y se lo llevaron a Cuernavaca, donde se encuentra actualmente ya muy enfermo. Recordamos de él unas palabras sobre su propia vida: “Soy un hombre apasionado de la Biblia, quiero mucho a los pobres, aunque vive pobremente, reconoce al mismo tiempo que le falta mucho para que viva como viven los pobres.”
Concha.- Y si formáramos nosotros un grupo de reflexión, yo como estudiante ayudaría mucho en estos movimientos, que me servirían en mi formación para llevar una vida más solidaria ¿cuáles serían los problemas más urgentes que aquejan a los pobres?
Don Floren.- El mismo grupo deliberaría detenidamente cuáles serían esos temas.
Nicasia.- Pero hay una dificultad: yo no sé leer ni escribir, cómo voy a leer la Biblia.
El Profe.- ¡Haber Nica ¡ ¿acaso por no saber leer ni escribir no tienes conciencia de las cosas que ves, que oyes, que sientes? Tú has dicho que sí, que te indignas, que sufres y que te alegras a veces. Entonces eres un ser humano como todos nosotros. Sólo basta observar a nuestro alrededor y comunicarnos con los demás seres humanos. O, total, si eres capaz de fijarte la meta de aprender, puedes hacerlo. Cuenta conmigo.
Nicasia.- Gracias, Profe.
El Profe.- Yo me adelanto y propongo que se traten algunas asignaturas históricamente pendientes que afectan a todos, no solamente a los pobres. Como los derechos de igualdad de las mujeres con respecto a los hombres. Los derechos de los niños y la no discriminación de los indígenas.
Concha.- Me parece muy bien Profe, porque a mí en lo particular me interesa analizar esa situación de las mujeres; yo lo he querido tratar en mi escuela Preparatoria, pero parece que a nadie le interesa, pues a pesar de que hay varias maestras, ese asunto les es indiferente.
El Profe.- Tradicionalmente a las mujeres se les ha considerado inferiores física y mentalmente, no obstante su papel generador de la vida y su insustituible papel de integradora de la familia y del hogar.
Bajo esa condición, irrespetuosamente se les ha excluido de su participación igualitaria en la vida social, política, económica y hasta religiosa. Las puertas de las jerarquías civiles y religiosas están cerradas para ellas; estas últimas sólo les permiten llegar hasta el nivel de monjas, nunca de sacerdotas.
Doña Lucha.-No le rasquen Profe. por ahí, que van a salir perdiendo. Tenemos muchas quejas pendientes.
El Profe.- “Debiera haber obispas, ” según una obra teatral del dramaturgo mexicano Rafael Solana. Si algunas mujeres han sobresalido en algunos campos ha sido gracias a su inteligencia superior o a su tenacidad para abrirse paso a codazo limpio. En esa forma también han conquistado a cuenta gotas el reconocimiento de sus derechos civiles y políticos. Pero aún falta mucho por hacer.
Concha.-¿Ustedes creen que haya un cambio en el futuro?
El Profe.-Es aventurado afirmarlo, pero si lo hay, ojalá y sea para bien.
Lo que ha pasado hasta hoy, es que los hombres más primitivos han impuesto su poder físico sobre las mujeres. Es una herencia inmediata de los conquistadores españoles enfermos de machismo; o como desahogo de sus complejos de inferioridad, con los seres más frágiles como son sus esposas y con frecuencia con sus propios hijos. La cultura aún prevaleciente se los permite y la vieja moral está de su parte. Acabo de leer en un periódico un dato escalofriante que dice que en México, el 60% de las mujeres son agredidas en su hogar, que es donde se supone estarían más seguras; y todo porque el marido es alcohólico o simplemente porque es “muy macho”.
Concha.- Qué verdades tan grandes nos ha dicho el Profe; me siento con ánimos de discutirlo en mi escuela con mis compañeras; porque muchas de las clases que nos dan en la Prepa se deberían discutir más.
El Profe.- Otro caso especial representa la discriminación de los indígenas mexicanos. Resulta, sín quererlo, un caso de racismo inexplicable, ya que la mayoría de la población tenemos ascendencia indígena y muchos rasgos fisonómicos de ellos, aunque nos consideremos mestizos o blancos ¿Qué no hay en casa un espejo?
Por otro lado, no hay pueblo o rancho, por rascuacho que parezca, en que no haya una separación de clases sociales, en las que una casta de güerillos o riquillos hagan de los indígenas depositarios de su mofa y su desprecio; y para este caso fácilmente se confunde el término indígena con el de pobre y con el de feo o prieto.
Nicasia.- ¡Fíjense! Que por eso a mí no me gusta el nombre de pila que me pusieron mis padres, que porque ese me tocó por nacer un 11 de octubre. El marido de una patrona que tuve siempre me decía; ¡haber Nacasia!...¡ven Nacasia! Está bien que sea uno pero me cae re gordo que me lo estén repitiendo a cada rato.
El Profe.- Precisamente, yo digo que no es fácil entender ni juzgar así como así las causas de la rebelión de los zapatistas de Chiapas; ya que para entenderla se necesita ser indígena. No hay de otra, para haber sentido el dolor del puñal de la humillación; y haber probado lo amargo del desprecio milenario que han sufrido.
Don Floren.- Muy bien dicho Profe. Estoy totalmente de acuerdo con Ud.
El Profe.- Por último, otro gran problema que atosiga a nuestro pueblo es el terrorífico instrumento de dominación capitalista que representan los medios masivos de comunicación, principalmente la Tv, que no hace otra cosa que : Obligarnos a comprar, comprar y comprar, con una publicidad mil veces mentirosa. Distraer nuestra atención con frivolidades, sexualismo y crimen; y Prohibirnos pensar, aprender y crear cosas buenas diferentes.
¡Bueno! …nos veremos otro día para continuar nuestra sabrosa plática.
martes, 10 de febrero de 2009
lunes, 9 de febrero de 2009
¡Al zócalo o a Reino Aventura?
A las 35 ó 40 personas de Cuautla que viajamos a México el domingo 25 de enero, en el autobús número 30 de la empresa Corrales, más bien nos pareció que fuimos a “Reino Aventura” y no al Zócalo a la Asamblea Informativa del Movimiento en defensa de la economía popular, del petróleo y de la soberanía nacional.
Les contaré porqué desde el inicio fue un verdadero vía crucis: en vez de salir a las siete de la mañana, como estaba programado, salimos a las ocho; quien sabe qué líos se cargaban los choferes que ya cuando estábamos instalados en un camión nos ordenaron pasarnos a otro; alguien dijo que no salían porque esperaban a la persona que les iba a dar dinero para sus gastos.
Apenas íbamos por la caseta de Oacalco cuando se paró el camión, se bajó el chofer y fue a echarle agua al motor. Eso se repitió después de pasar por Tres Marías y por donde está el monumento a Morelos. Y para colmo, entrando a Tlalpan se le ponchó una llanta trasera por lo que un buen tramo se fue rodando con el rin descubierto. La suerte fue que era de los camiones que tienen atrás dos ejes y uno quedó bueno y con él llegamos hasta la calle de Lucas Alamán, por la colonia Obrera, que fue donde nos bajamos para caminar hacia el zócalo cuando menos un kilómetro. A las once de la mañana íbamos entrando a la concentración, por la calle cinco de febrero, cuando estaba hablando el orador anterior a Alejandro Encinas.
Faltaban diez minutos para las doce precisamente, cuando el bueno de don Norberto quiso decirnos ¡Aquí estoy! y empezó a repicar las campanas loco de contento. Yo iba buscando dónde orinar, rumbo al costado poniente de la catedral, y me encontré con la novedad de que no había 20 baños como otras veces, sino nada más dos, uno para hombres y otro para damas, con unas treinta personas haciendo cola en cada uno. Me agregué a la fila y esperé ¿cuánto tiempo creen? –Todo el tiempo que duró el discurso de Andrés Manuel López Obrador, que era el “plato fuerte “ por el que habíamos ido al zócalo. Afortunadamente en el lugar en donde estuve parado, bajo los rayos del sol, se escuchaba bien lo que decía.
Así logré entender que propuso: “una nueva etapa de la resistencia civil para buscar soluciones colectivas que eviten cobros indebidos en el consumo de combustibles, electricidad, agua, predial, tarjetas de crédito, hipotecas o cualquier otro abuso de autoridad o de prestadores de servicios, así como proteger las pensiones de los trabajadores que han perdido más de 50 mil millones de pesos en los meses recientes”. ¡Imagínense! Para el efecto se instalarán, a partir de febrero, casas en defensa de la economía popular en cada estado de la República. Y que nos volveremos a reunir el próximo 22 de marzo.
A fin de cuentas creo que valió la pena venir para escuchar de López Obrador las únicas palabras alentadoras para que los pobres y los no tanto, nos podamos medio escapar de las patas del apocalíptico caballo negro con cara de “hambre”, llamado con eufemismo “recesión económica”. Cansancio, asoleada y cualquier otro apuro, ¡que todo sea por la Democracia! o como dicen que dijo Carlos IV, rey de Francia: “París bien vale una misa”, con mayor razón si de fondo tiene el canto incomparable de las campanas catedralicias.
No fuimos los únicos, todos los que colmamos el zócalo pasamos por lo mismo, y esa muchedumbre es lo que renueva nuestro espíritu para seguir bregando y fregando. Aparte lo interesante que resulta esta concentración desde el punto de vista político, tiene de bello observar muchas cosas en la amalgama de hombres y mujeres, niños y ancianos con la mente llena de ideas comunes. Gente de pueblo, locales y foráneos, grupos indígenas de Morelos, de Guerrero, de Puebla, de Tlaxcala, de Xochimilco, etc.; algunos descalzos, mujeres contentas y platicadoras con sus compañeros; algunas llevaban en la mano restos de pancartas, sea que las hayan traído, aquí se las dieron o simplemente las recogieron con el interés de la madera que las sostiene para usarlas en el fogón.
Gente de clase media, profesores, burócratas, personas con caras de intelectual con sus libros en la mano y mostrando sus extravagancias: una señora con dos perros delante de ella parecía que viajaba en trineo; vendedores ambulantes en artículos ad hoc; lo que no se ve mucho es la venta de comida, con excepción de unas tostadas que ya se hicieron populares, mitad “huarache”, mitad “tlayuda”, cubiertas con frijoles y ensalada de nopales, jitomate, cebolla ,chile y queso rayado, ¡sabrosísimas!, nada le piden a una elegante “pizza”, y cuestan tan sólo cinco pesos. Pero…¡ojo! “marías”… se las puede piratear el bimbo. Otros, que se supone eran familia, de plano hicieron un círculo sentados en el piso y, a comerse el itacate. ¡Buen provecho! No se podrá “chiflar y tomar agua” al mismo tiempo, pero “oír y comer sí.”
Libros carísimos como el que escribió Martí Batres que cuesta $200.00 cuando los que escribieron Andrés Manuel y Elenita Poniatowska costaron $100.00 A mi me tocó un ejemplar del folleto con el disco “Cómo hacer frente a la crisis”, que repartieron gratuitamente, ¡está muy bueno!, pero a muchos de mis compañeros no les tocó y lo vamos a reproducir.
Ya cuando íbamos de regreso a buscar el camión que seguramente llevaron al taller, en la esquina de 20 de Noviembre y Uruguay se iba a cruzar delante de mi “El Fisgón” y al descubrir que llevaba yo bastón se paró en seco y me dijo:
-Pase usted, y yo le contesté:
-Primero “El Fisgón”
-¡De ninguna manera! Repuso él, y entonces pasé, no sin antes regalarle una sonrisa por su amabilidad.
Más adelante, ya en la calle de Cinco de Febrero, en la entrada de un estacionamiento público, se encontraba esperando su automóvil Juan Salgado Brito, uno de los más viejos políticos de Morelos, que ahora es el coordinador de la Convención Nacional Democrática en nuestra entidad y aspirante a una Diputación Federal. Se supone que a él le encargaron la tarea de conseguir los autobuses para el traslado de la gente que fue a la Asamblea. Ni tardos ni perezosos los compañeros y yo lo abordamos, y a la vez que lo saludábamos, le expusimos la queja del mal servicio que nos dió el autobús en que viajamos. De inmediato ordenó a su secretaria, que lo acompañaba, que se comunicara a Cuautla para reclamarle a la dueña de la empresa, pues nos aseguraba que todo estuvo pagado desde el día anterior. Lo hicieron, y poco después, ya en el camino, recibimos una llamada de él por celular para pedirnos disculpas y agradecernos nuestra asistencia. Comentamos que ni siquiera esperó que regresáramos a Cuautla con bien. Porque falta decir que para regresar, el autobús nos hizo esperar más de una hora, pero en el trayecto de México Cuautla cuatro veces se detuvo para echarle agua al motor. A las cinco y media de la tarde veníamos entrando felizmente a la ciudad sanos y salvos.
Con todo y que nosotros solamente pasamos por una leve tensión nerviosa, no he dejado de reflexionar sobre el peligro y la responsabilidad de quienes, conservan las viejas costumbres de “acarreo” de gente para actos políticos y religiosos en forma gratuita ; condición que se presta para buscar los servicios más baratos y menos seguros, que eventualmente pueden causar accidentes lamentables y eso no se vale, lo más valioso es la vida humana.
En este asunto el fin no justifica los medios…de transporte.
Florencio Castrejón Angel.
H. Cuautla Mor.
25 enero 2009.
Les contaré porqué desde el inicio fue un verdadero vía crucis: en vez de salir a las siete de la mañana, como estaba programado, salimos a las ocho; quien sabe qué líos se cargaban los choferes que ya cuando estábamos instalados en un camión nos ordenaron pasarnos a otro; alguien dijo que no salían porque esperaban a la persona que les iba a dar dinero para sus gastos.
Apenas íbamos por la caseta de Oacalco cuando se paró el camión, se bajó el chofer y fue a echarle agua al motor. Eso se repitió después de pasar por Tres Marías y por donde está el monumento a Morelos. Y para colmo, entrando a Tlalpan se le ponchó una llanta trasera por lo que un buen tramo se fue rodando con el rin descubierto. La suerte fue que era de los camiones que tienen atrás dos ejes y uno quedó bueno y con él llegamos hasta la calle de Lucas Alamán, por la colonia Obrera, que fue donde nos bajamos para caminar hacia el zócalo cuando menos un kilómetro. A las once de la mañana íbamos entrando a la concentración, por la calle cinco de febrero, cuando estaba hablando el orador anterior a Alejandro Encinas.
Faltaban diez minutos para las doce precisamente, cuando el bueno de don Norberto quiso decirnos ¡Aquí estoy! y empezó a repicar las campanas loco de contento. Yo iba buscando dónde orinar, rumbo al costado poniente de la catedral, y me encontré con la novedad de que no había 20 baños como otras veces, sino nada más dos, uno para hombres y otro para damas, con unas treinta personas haciendo cola en cada uno. Me agregué a la fila y esperé ¿cuánto tiempo creen? –Todo el tiempo que duró el discurso de Andrés Manuel López Obrador, que era el “plato fuerte “ por el que habíamos ido al zócalo. Afortunadamente en el lugar en donde estuve parado, bajo los rayos del sol, se escuchaba bien lo que decía.
Así logré entender que propuso: “una nueva etapa de la resistencia civil para buscar soluciones colectivas que eviten cobros indebidos en el consumo de combustibles, electricidad, agua, predial, tarjetas de crédito, hipotecas o cualquier otro abuso de autoridad o de prestadores de servicios, así como proteger las pensiones de los trabajadores que han perdido más de 50 mil millones de pesos en los meses recientes”. ¡Imagínense! Para el efecto se instalarán, a partir de febrero, casas en defensa de la economía popular en cada estado de la República. Y que nos volveremos a reunir el próximo 22 de marzo.
A fin de cuentas creo que valió la pena venir para escuchar de López Obrador las únicas palabras alentadoras para que los pobres y los no tanto, nos podamos medio escapar de las patas del apocalíptico caballo negro con cara de “hambre”, llamado con eufemismo “recesión económica”. Cansancio, asoleada y cualquier otro apuro, ¡que todo sea por la Democracia! o como dicen que dijo Carlos IV, rey de Francia: “París bien vale una misa”, con mayor razón si de fondo tiene el canto incomparable de las campanas catedralicias.
No fuimos los únicos, todos los que colmamos el zócalo pasamos por lo mismo, y esa muchedumbre es lo que renueva nuestro espíritu para seguir bregando y fregando. Aparte lo interesante que resulta esta concentración desde el punto de vista político, tiene de bello observar muchas cosas en la amalgama de hombres y mujeres, niños y ancianos con la mente llena de ideas comunes. Gente de pueblo, locales y foráneos, grupos indígenas de Morelos, de Guerrero, de Puebla, de Tlaxcala, de Xochimilco, etc.; algunos descalzos, mujeres contentas y platicadoras con sus compañeros; algunas llevaban en la mano restos de pancartas, sea que las hayan traído, aquí se las dieron o simplemente las recogieron con el interés de la madera que las sostiene para usarlas en el fogón.
Gente de clase media, profesores, burócratas, personas con caras de intelectual con sus libros en la mano y mostrando sus extravagancias: una señora con dos perros delante de ella parecía que viajaba en trineo; vendedores ambulantes en artículos ad hoc; lo que no se ve mucho es la venta de comida, con excepción de unas tostadas que ya se hicieron populares, mitad “huarache”, mitad “tlayuda”, cubiertas con frijoles y ensalada de nopales, jitomate, cebolla ,chile y queso rayado, ¡sabrosísimas!, nada le piden a una elegante “pizza”, y cuestan tan sólo cinco pesos. Pero…¡ojo! “marías”… se las puede piratear el bimbo. Otros, que se supone eran familia, de plano hicieron un círculo sentados en el piso y, a comerse el itacate. ¡Buen provecho! No se podrá “chiflar y tomar agua” al mismo tiempo, pero “oír y comer sí.”
Libros carísimos como el que escribió Martí Batres que cuesta $200.00 cuando los que escribieron Andrés Manuel y Elenita Poniatowska costaron $100.00 A mi me tocó un ejemplar del folleto con el disco “Cómo hacer frente a la crisis”, que repartieron gratuitamente, ¡está muy bueno!, pero a muchos de mis compañeros no les tocó y lo vamos a reproducir.
Ya cuando íbamos de regreso a buscar el camión que seguramente llevaron al taller, en la esquina de 20 de Noviembre y Uruguay se iba a cruzar delante de mi “El Fisgón” y al descubrir que llevaba yo bastón se paró en seco y me dijo:
-Pase usted, y yo le contesté:
-Primero “El Fisgón”
-¡De ninguna manera! Repuso él, y entonces pasé, no sin antes regalarle una sonrisa por su amabilidad.
Más adelante, ya en la calle de Cinco de Febrero, en la entrada de un estacionamiento público, se encontraba esperando su automóvil Juan Salgado Brito, uno de los más viejos políticos de Morelos, que ahora es el coordinador de la Convención Nacional Democrática en nuestra entidad y aspirante a una Diputación Federal. Se supone que a él le encargaron la tarea de conseguir los autobuses para el traslado de la gente que fue a la Asamblea. Ni tardos ni perezosos los compañeros y yo lo abordamos, y a la vez que lo saludábamos, le expusimos la queja del mal servicio que nos dió el autobús en que viajamos. De inmediato ordenó a su secretaria, que lo acompañaba, que se comunicara a Cuautla para reclamarle a la dueña de la empresa, pues nos aseguraba que todo estuvo pagado desde el día anterior. Lo hicieron, y poco después, ya en el camino, recibimos una llamada de él por celular para pedirnos disculpas y agradecernos nuestra asistencia. Comentamos que ni siquiera esperó que regresáramos a Cuautla con bien. Porque falta decir que para regresar, el autobús nos hizo esperar más de una hora, pero en el trayecto de México Cuautla cuatro veces se detuvo para echarle agua al motor. A las cinco y media de la tarde veníamos entrando felizmente a la ciudad sanos y salvos.
Con todo y que nosotros solamente pasamos por una leve tensión nerviosa, no he dejado de reflexionar sobre el peligro y la responsabilidad de quienes, conservan las viejas costumbres de “acarreo” de gente para actos políticos y religiosos en forma gratuita ; condición que se presta para buscar los servicios más baratos y menos seguros, que eventualmente pueden causar accidentes lamentables y eso no se vale, lo más valioso es la vida humana.
En este asunto el fin no justifica los medios…de transporte.
Florencio Castrejón Angel.
H. Cuautla Mor.
25 enero 2009.
C O N T I E N D A E L E C T O R A L .
Ahora estamos ante otra contienda electoral para renovar Presidentes Municipales, Regidores, Diputados locales y federales; con las limitaciones que impone el IFE para que sólo se pueda contender a través de los partidos políticos registrados, a quienes les proporciona los recursos, a unos más y a otros menos, para las campañas electorales. Independientemente de eso, sabemos que los recursos financieros fluyen de otras fuentes que, desafortunadamente, se proporcionan en competencia y en calidad de “inversión,” que después cobrarán con creces a los que resulten ganadores.
Competir sin recursos financieros, como pretende hacerlo el Frente Amplio de Ciudadanos de Cuautla, parecería ir directamente al fracaso y a una frustración personal, si no se le mirara con otro enfoque:
* Nosotros le apostaremos a la conciencia cívica de muchos ciudadanos que clamorosamente piden un cambio de procedimientos electorales y de personas; y al “hartazgo” que priva en la gente por tanta corrupción y total impunidad.
* Al efecto subliminal de una profusa propaganda por la prensa, radio y televisión, opondremos la calidad moral de nuestros candidatos (as) en una campaña de bajo perfil.
* Usaremos la comunicación directa con los ciudadanos, casa por casa y colonia por colonia; así como: la transmisión de mensajes en cadena vía telefónica y por Internet.
*Depositaremos nuestra confianza en los maestros de las escuelas públicas, que en forma criminal fueron golpeados (física y laboralmente) por el actual gobierno y a pesar de eso, o por eso mismo, seguirán siendo el motor del progreso; y su influencia sobre los padres de familia en cada comunidad o colonia de Cuautla puede modificar muchas cosas.
* Ante toneladas de basura producto de una excesiva, ofensiva y contaminante propaganda electoral, nosotros usaremos sólo volantes de papel biodegradable, con mensajes directos, sencillos y concretos que la gente lea y entienda, como los que usaron los maestros en su lucha reciente. He aquí algunos ejemplos:
-¿Tu voto vale una torta y una coca cola? No la jodas.
-Tu voto puedes usarlo para el progreso de Cuautla o para que siga reinando la corrupción.
-¡Rechacemos la “mordida!
-Haremos más parques para los niños y más campos deportivos para los jóvenes.
-Procuraremos más ayuda y cuidado a las escuelas públicas.
-Buscaremos más ayuda para los ancianos.
-Rehabilitaremos los mercados públicos.
-Reduciremos razonablemente los salarios de los funcionarios del Ayuntamiento, así como el gasto corriente de la administración.
-Propiciaremos la reglamentación de la Ley de participación ciudadana.
-Los morelenses no hemos renunciado a la herencia zapatista.
-Denunciemos las “mil y una” formas de apropiarse de los recursos del pueblo.
-Si tú quieres puedes participar en la selección de candidatos y en la toma de decisiones de las autoridades; nomás organízate con tus vecinos y vecinas.
- Los verdaderos problemas de la sociedad son los nuestros: falta de trabajo seguro, bajos salarios, carestía de todo, rentas elevadas, enfermedades, medicamentos y servicio médico caros.
- La acción compulsiva del radio y la tele nos obliga a consumir productos chatarra y artículos innecesarios. ¡No te dejes manipular!
Competir sin recursos financieros, como pretende hacerlo el Frente Amplio de Ciudadanos de Cuautla, parecería ir directamente al fracaso y a una frustración personal, si no se le mirara con otro enfoque:
* Nosotros le apostaremos a la conciencia cívica de muchos ciudadanos que clamorosamente piden un cambio de procedimientos electorales y de personas; y al “hartazgo” que priva en la gente por tanta corrupción y total impunidad.
* Al efecto subliminal de una profusa propaganda por la prensa, radio y televisión, opondremos la calidad moral de nuestros candidatos (as) en una campaña de bajo perfil.
* Usaremos la comunicación directa con los ciudadanos, casa por casa y colonia por colonia; así como: la transmisión de mensajes en cadena vía telefónica y por Internet.
*Depositaremos nuestra confianza en los maestros de las escuelas públicas, que en forma criminal fueron golpeados (física y laboralmente) por el actual gobierno y a pesar de eso, o por eso mismo, seguirán siendo el motor del progreso; y su influencia sobre los padres de familia en cada comunidad o colonia de Cuautla puede modificar muchas cosas.
* Ante toneladas de basura producto de una excesiva, ofensiva y contaminante propaganda electoral, nosotros usaremos sólo volantes de papel biodegradable, con mensajes directos, sencillos y concretos que la gente lea y entienda, como los que usaron los maestros en su lucha reciente. He aquí algunos ejemplos:
-¿Tu voto vale una torta y una coca cola? No la jodas.
-Tu voto puedes usarlo para el progreso de Cuautla o para que siga reinando la corrupción.
-¡Rechacemos la “mordida!
-Haremos más parques para los niños y más campos deportivos para los jóvenes.
-Procuraremos más ayuda y cuidado a las escuelas públicas.
-Buscaremos más ayuda para los ancianos.
-Rehabilitaremos los mercados públicos.
-Reduciremos razonablemente los salarios de los funcionarios del Ayuntamiento, así como el gasto corriente de la administración.
-Propiciaremos la reglamentación de la Ley de participación ciudadana.
-Los morelenses no hemos renunciado a la herencia zapatista.
-Denunciemos las “mil y una” formas de apropiarse de los recursos del pueblo.
-Si tú quieres puedes participar en la selección de candidatos y en la toma de decisiones de las autoridades; nomás organízate con tus vecinos y vecinas.
- Los verdaderos problemas de la sociedad son los nuestros: falta de trabajo seguro, bajos salarios, carestía de todo, rentas elevadas, enfermedades, medicamentos y servicio médico caros.
- La acción compulsiva del radio y la tele nos obliga a consumir productos chatarra y artículos innecesarios. ¡No te dejes manipular!
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